Gaizka Garitano, entrenador del Eibar, este miércoles sobre el césped de Ipurua. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Gaizka Garitano | Entrenador de la SD Eibar «Lo que vivimos fue muy duro, pero estamos preparados para dar guerra»

Tras el cruel desenlace de la pasada temporada, el de Derio se ha armado de fuerzas para tratar de volver a llevar al Eibar a Primera División

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Gaizka Garitano logró el hito más grande de la historia del Eibar al conseguir en 2014 el primer y único ascenso a Primera hasta ahora. Pero el pasado 29 de mayo vivió el golpe más duro que se recuerda, al quedarse a las puertas de subir en el último minuto de la última jornada del pasado curso. No lo ha olvidado, pero sí lo ha superado. Ahora no piensa en otra cosa que en competir al máximo para conseguir el objetivo esta temporada.

–Quedan cuatro días para el estreno. ¿Con qué sensaciones lo afrontan?

–Con muchas ganas. Hemos tenido una pretemporada de cinco semanas largas y estamos deseando empezar a competir. Tenemos mucha ilusión de cara a esta nueva temporada.

–Curiosamente, la cita inaugural ante el Tenerife enfrentará a los dos equipos que arrastran el trauma de quedarse sin el ascenso tras tocarlo con los dedos.

–No creo que ninguno de los dos estemos traumatizados por lo que ocurrió. Es un partido entre dos equipos que hicimos muchas cosas bien la pasada campaña y se da la circunstancia de que ambos nos quedamos a las puertas del ascenso. Va a ser un partido difícil para empezar.

–Lo ocurrido en Alcorcón es imposible de olvidar, pero ¿hasta qué punto se ha superado?

–Es obvio que fue un palo muy grande, que requiere un proceso de recuperación. Ya ha pasado tiempo, venimos de una pretemporada larga, tenemos gente nueva, volvemos a contar con un grupo excepcional y estamos preparados para intentar dar guerra y competir como el año pasado.

Misma meta

«Nos marcamos el máximo objetivo posible y, aunque faltan piezas, tenemos un equipo competitivo»

–¿Pensó en dimitir?

–En ningún momento.

–Revivir la gran comunión que se dio en Ipurua debe ser otro de los objetivos.

–Fue impresionante. Es una pena que no llegáramos a alcanzar la meta, pero lo que vivimos en el camino fue increíble, con el equipo y la afición unidos. Debemos lograr que esa gran comunión se repita de nuevo.

–¿Siente más presión ahora que hay tres equipos descendidos con mucho potencial?

–Cada año nos marcamos el máximo objetivo posible. La última vez que ascendimos lo hicimos con el presupuesto más bajo de la categoría. Así como en Primera División marcan mucho, en Segunda no tanto. Y si no mira el Huesca o el Leganés. Tenemos un equipo competitivo otra vez y, aunque la dificultad va a ser grande, no tenemos miedo a ningún rival.

–Vamos a desgranar la remodelación de la plantilla, que está sin completar. ¿Qué le falta?

–Un mediocentro que se sume a los tres que ya tenemos, un mediapunta que supla a Expósito y un delantero. Esas tres posiciones debemos reforzarlas, porque estamos justitos.

–Entonces, Matheus no es el sustituto de Expósito.

–Puede jugar en varias posiciones en el centro del campo, pero más bien de 6 o de 8, pero no tanto de enganche.

Necesidades

«Los fichajes nos aportan frescura y juventud, pero nos falta un delantero, un mediapunta y también un mediocentro»

–De seis mediocentros se ha pasado a tres. ¿Por qué Sielva no tiene sitio en este equipo?

–Porque él no ha querido. Deseábamos que se quedara y hemos intentado convencerle todos los días, pero a la gente que no quiere estar aquí y que a diario te lo demuestra no puedes obligarle a quedarse. Se ha ido cedido. Contábamos con él, pero quiso irse desde el principio.

–¿Con Frachu pasó lo mismo?

–No, Franchu es un descarte. Después de seis o siete meses necesita minutos y no podíamos garantizárselos. Tiene contrato y potencial, pero necesitaba un destino donde pueda volver a jugar con asiduidad.

–Entiendo que la marcha de Expósito estaba más que asumida.

–Quisimos que se quedase pero él, no. También nos lo ha hecho ver cada día, de modo que el club ha decidido venderle.

–Seis fichajes, más Chema y Sergio. ¿Qué pueden aportar?

–Frescura, juventud. Hemos traído gente más joven que la que teníamos el año pasado y, por de pronto, se percibe que tienen hambre. Ahora tienen que demostrar que tienen nivel para estar aquí, pero estamos contentos con el grupo a la espera de que lleguen más jugadores.

–El lateral izquierdo fue una pesadilla la temporada pasada y se ha remodelado por completo. ¿Qué cambios percibe?

–Era una posición que debíamos reforzar. Imanol y Ríos Reina hicieron muy bien las cosas en los equipos que estuvieron. Aquí esperamos que den un paso más. Estoy muy contento con ellos.

Bajas de última hora

«Contábamos con ellos, pero ni Expósito ni Sielva han querido quedarse, nos lo han hecho ver cada día»

–Me consta que están a la espera de que Blanco-Leschuk vuelva. ¿Hasta cuándo?

–Estamos intentando que venga, pero tiene que solucionar su situación con el equipo al que pertenece -el Antalyaspor turco-. Esperamos que sea cuanto antes, necesitamos gente ahí arriba, que marque goles.

–Si solo se espera la llegada del argentino para sumarse a Bautista, ¿adelantará las posiciones de Quique y Stoichkov?

–Pueden jugar en bandas o más adelantados, pero en principio tendremos un jugador menos de los cuatro que teníamos para la delantera.

–Troncho ha ofrecido unas gratas sensaciones en pretemporada. ¿Hay hueco para él en el extremo derecho?

-Hay varias opciones de diferentes características, pero sí que cuento con él.

–¿Qué va a pasar con Glauder?

–No contamos con él y lo sabe. Ha estado lesionado, pero lo mejor para todos es que salga a otro equipo.

–El que sí que parece que se queda es Quique.

-Esperamos mucho de él. Es uno de los jugadores que quedan de Primera y hay que exigirle.

–Que nadie haya intentado siquiera llevarse a Stoichkov refleja cómo está el panorama futbolístico.

–Estamos muy contentos de que se haya quedado y muy agradecidos a su compromiso. Desde que acabó la pasada Liga dijo que quería quedarse en el Eibar, mientras que otros han decidido lo contrario. Hay que valorar su deseo de estar aquí. Un gesto muy bueno por su parte.