S.D. Eibar

El Valladolid añora a Joseba Llorente, 'El castas'

Joseba Llorente, en una de sus últimas visitas a Ipurua. / MORQUECHO
Joseba Llorente, en una de sus últimas visitas a Ipurua. / MORQUECHO

El equipo pucelano, el menos goleador de la categoría y rival del Eibar el domingo, recuerda al exariete armero, con el que logró un ascenso de récord junto a Mendilibar

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

El Eibar prepara con mimo el partido que el domingo (12.00 horas) le enfrentará en Ipurua por primera vez en la categoría al Valladolid, un viejo conocido que acudirá acechado por un descenso del que le separa solo un punto, debido en gran medida a su raquítica capacidad para anotar goles. Y quizás precisamente porque con solo 21 tantos en su haber es el equipo menos goleador de la categoría, el club pucelano quiso recordar ayer la figura de Joseba Llorente, al que apodaron 'El Castas' por la entrega y el compromiso que demostró en las tres temporadas que militó allí tras despedirse de la entidad armera.

Pese a que hace ya más de una década que abandono Pucela para dar su salto a Europa con el Villarreal, el delantero hondarribitarra sigue siendo historia viva del club blanquivioleta. Llegó a Zorrilla tras haberse apuntado nada menos que 18 goles con el Eibar en la recordada campaña 2004/05, en la que, teniendo también bajo su mando a David Silva, Xabi Alonso y a Gaizka Garitano, José Luis Mendilibar rozó la proeza de subir a Primera.

Llorente seguía teniendo contrato con el Eibar, pero tenía decidida su marcha al Valladolid y ni siquiera se molestó en disimular su enfado con Jaime Barriuso durante la presentación oficial del equipo en julio del 2005, cuando el Eibar todavía realizaba este tipo de actos. Salió con el morro torcido en todas las fotografías, porque entendía que se había ganado el derecho a dar un salto más en su carrera, hasta que pocos días después se concretó su traspaso al Valladolid. «Venía de un equipo modesto y meterme en el Real Valladolid, con semejantes nombres... yo era un pipiolo dentro de ese equipo», comentó el guipuzcoano durante un homenaje que se le realizó el año pasado con motivo del décimo aniversario del gol más rápido de la Liga que anotó el 20 de enero de 2008 frente al Espanyol.

No se arrugó ante la competencia que tenía en una delantera en la que también figuraban Víctor, Aduriz, Tote y Sousa. Aferrado a su carácter leonino, marcó 12 goles en su primera temporada como blanquivioleta, aunque su verdadera explosión llegó en el siguiente curso, en el inolvidable año de un ascenso a Primera que rompió todos los récords de la mano de Mendilibar.

El de Zaldibar fue el gran icono de una campaña en la que, sin embargo, fueron los 17 goles del hondarribitarra los que en gran medida hicieron posible que los pucelanos certificaran su regreso a la máxima categoría el 22 de abril de 2007, cuando aún faltaban ocho jornadas para la conclusión del campeonato.

Ascenso meteórico

De vuelta en la élite, mantuvo la titularidad y también la puntería para ayudar al Valladolid a lograr la permanencia antes de marcharse al Villarreal para cumplir su sueño de competir en la Liga de Campeones, donde llegó a marcar un triplete en frente al Aalborg danés.

Valladolid le recuerda con cariño y ahora mismo con mucha añoranza de sus goles, precisamente porque la incapacidad para conseguirlos está lastrando por completo sus opciones de lograr la permanencia. Es con mucha diferencia el equipo menos goleador, con seis tantos menos que los 27 que atesora el colista Huesca, y 14 menos que los anotados hasta la fecha por el Eibar.

Y sin embargo, los blanquivioletas han logrado reunir mejores números que los armeros a domicilio, donde han conseguido tres victorias a domicilio ante Villarreal, Betis y Real Sociedad, y cinco empates, lo que les ha llevado a sumar más puntos fuera que en Zorrilla.