SD Eibar

Tras las bambalinas de Ipurua

Aficionados del Eibar animan a su equipo en las gradas de Ipurua. / MORQUECHO
Aficionados del Eibar animan a su equipo en las gradas de Ipurua. / MORQUECHO

Cada partido que se disputa en el estadio armero tiene un coste superior a los 15.000 euros y moviliza a más de 150 efectivos

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Este domingo al mediodía se reanuda competición liguera tras quince días de parón y, al igual que la plantilla del Eibar lleva ya varios días preparando el choque ante el Villarreal, en Ipurua también se han activado todos los resortes para que cuando se abran las puertas del estadio todo esté listo para que comience el espectáculo. Por mucho que el feudo armero sea el más pequeño de la categoría, las exigencias mínimas que vienen marcadas tanto por la Liga como por Mediapro son las mismas para todos, y son tan tantas y tan estrictas, que la disputa de cualquier partido le genera al club un gasto de entre 15.000 y 20.000 euros y requiere movilizar una media de cien empleados del club, gran parte de ellos efectivos de seguridad y auxiliares. Todo ello sin contar con los al menos cincuenta efectivos que se encargan de las labores de retransmisión televisiva, que suelen superar con creces el centenar cuando los visitantes se llaman Real Madrid o Barcelona.

Ningún detalle se escapa al control de los dos directores de partido que hay en cada compromiso, más el delegado de integridad que viene cuando juegan los dos colosos de la Liga. Todo, desde la medida del césped, la humedad de la superficie o la intensidad de la luz viene determinado por la normativa que establece la patronal. «Es un montaje impresionante», asegura Iñaki Duque, responsable de prensa de la entidad azulgrana, que junto con el resto de los departamentos han tenido que ir adaptando sus protocolos de actuación. «El primer año lo pasamos muy mal porque no teníamos la estructura adecuada para afrontar todos los preparativos. Acreditábamos a mano, aprendiendo sobre la marcha», explica.

El libro gordo de Petete

El sistema de seguridad de cada partido lo marca la Liga en función de del rival y de la afición que le acompañe, mientras que la televisión impone una extensa normativa recogida en el Reglamento para la retransmisión deportiva, 'el libro Gordo de Petete' como lo denominan en los clubes, que establece todas las características de las emisiones según sea la calificación que la plataforma otorgue a cada partido. Así, para los partidos tipo C, es decir, ante rivales como Levante, Leganés, Huesca... exige que haya espacios habilitados para instalar un mínimo de 11 cámaras, un número que aumenta ligeramente en las citas de tipo B, en el que se incluyen equipos como Valencia, Sevilla o el propio Villarreal. Los requerimientos se disparan de cara a los partidos de tipo A, en los que se engloban los duelos ante el Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, y en el caso de Ipurua, también los derbis ante el Athletic y la Real. Aquí, además de las cámaras habituales, con la novedad de las dos que se utilizan exclusivamente para el VAR, se añaden otras siete más, incluida la que se coloca en una grúa que se instala entre la tribuna oeste y la norte. Y para el año que viene, aprovechando la construcción de la nueva grada, se instalará también la cámara cenital, que irá colgada desde las cuatro gradas para obtener una imagen desde las alturas. Y aún así, todo se queda pequeño cuando se compara con el despliegue que se realiza en los Clásicos, en los que se utilizan hasta 42 cámaras.

El operativo de montaje se lleva a cabo en función de la hora y la trascendencia del partido, normalmente cuatro horas antes del inicio, aunque cuando los rivales son de la máxima entidad, los preparativos empiezan desde la noche anterior.

Los que pagan mandan y el Eibar se ha visto obligado a habilitar un local encima del txoko para instalar un estudio televisivo, que curiosamente solo se utiliza las dos veces al año, cuando vienen los dos colosos. Lo han convertido en un espacio multiusos, en el que tan pronto instalan a los familiares de los futbolistas, como realizan eventos que se han convertido en una nueva forma de generar ingresos.

Otro de los grandes quebraderos de cabeza para el departamento de comunicación es la gestión de las acreditaciones. Por un lado están las peticiones de la prensa escrita, tanto la local, como la que sigue a los rivales, así como las peticiones externas. Y por otro lado, el Eibar recibe en cada partido un listado que viene desde LaLiga, en el que se incluyen las radios, fotógrafos y televisiones sin derechos, además del que remite Mediapro y el resto de las televisiones con derechos como ETB, Movistar Plus, Bein...

Dos partidos a Mendilibar

José Luis Mendilíbar, entrenador del Eibar, ha sido sancionado con dos partidos por su expulsión durante el partido contra el Betis por «salir de su área técnica corriendo hacia el árbitro asistente número 1 protestando de forma airada en los siguientes términos: '¡Es roja, es roja!'», según recoge en su acta el Comité de Competición. No estará ni frente al Villarreal ni en el Camp Nou.

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