Superado por el ímpetu del rival

J. A. Rementería
J. A. REMENTERÍA

El Eibar afrontaba su última salida a un escenario con una auténtica coreografía réplica de gran tensión. El Villarreal jugaba sus cartas en busca de la permanencia matemática. Por contra, el Eibar, se presentaba con los deberes hechos, con la tranquilidad de haber cumplido con su cometido, que no es otro que seguir un año más en Primera. «Debemos ser profesionales, salir a ganar y terminar lo más arriba posible», decía Mendilibar antes de emprender el viaje a tierras castellonenses. El Eibar sabía, contaba con margen de maniobra para gestionar la necesidad y los nervios del Villarreal por ganar, la angustia de los locales era un condicionante. Los armeros, a pesar de tener sus cartas, eran conocedores de la calidad del rival.

El juego del Eibar tuvo dos partes, mejor en la segunda que en la primera, aunque le faltó una mayor profundidad. En los primeros compases fue el Villarreal quien generó sus ocasiones, con un Dmitrovic que jugó de líbero cubriendo las espaldas de Oliveira y Ramis. Los pases de Fornals e Iborra alimentando a Gerard Moreno y Ekambi llevaron su peligro. Otra jornada más, el portero serbio del Eibar se mostró esencial, atento a todo balón que se acercaba a su área las veces que superaban la espalda de sus centrales, desbaratando las intenciones de los dos delanteros amarillos. Pero, sin duda, Dmitrovic estuvo magistral rechazando el tiro raso y ajustado de Fornals, sacó un mano de hierro que fue vital. Jornada tras jornada vengo destacando al cancerbero armero, se lo merece, ha sido una de las adquisiciones que ha tenido un extraordinario rédito con sus actuaciones.

El Villarreal buscó el gol y Ekambi aprovechó un pase del lateral izquierdo Jaume Costa para enviar el balón a la red. En este gol el delantero villarrealense le ganó en carrera lo suficiente, unos centímetros a Ramis. Fue en velocidad explosiva dentro del área, se adelantó para marcar entre el defensa y el portero armero, en un espacio intermedio que supuso la derrota del Eibar. Como hemos vivido a lo largo de esta temporada, el Eibar no arrojó la toalla y buscó el empate, lo tuvo, pero su presión no tuvo la concreción precisa. Vivió dos goles anulados que generaron mucha incertidumbre: un gol a Sergio Álvarez y, otro, a Kike García. Bien anulados, el videoarbitraje estuvo acertado, nada que reprochar. Mendilibar acabó jugando con dos delanteros tras la marcha de Enrich, cambió de sistema. Acabó con Charles y Kike García, también tuvo que cambiar sobre la marcha ante la lesión de Oliveira en el minuto 69. Bajó del centro del campo a Sergio Álvarez para colocarlo en el puesto de Oliveira y en su lugar volvió a darle oportunidad al filial Marí, hombre que debutó en Huesca. El Eibar fue dominador y estuvo en la parcela de un Villarreal nervioso, que acariciaba la permanencia matemática. Mientras que para el 'submarino amarillo' los últimos minutos fueron eternos, para el Eibar fueron una oportunidad para empatar. No pudo hacerlo. Buen partido de Dmitrovic, Cote, De Blasis, Cucurella y Sergio Álvarez, mientras que observé a un Pedro León discreto y errático, fue el primer cambio. En fin, la temporada va a tocar su fin este domingo a las 16.15 ante el campeón Barça en Ipurua, un partido esperado.

Más sobre el Villarreal 1 - Eibar 0