SD Eibar

Sudor y exigencia para el Eibar desde el primer día

Los jugadores que participaron en la jornada inaugural de la pretemporada, incluidos los fichajes, y el cuerpo técnico del Eibar posan para la primera foto de familia en las instalaciones de Atxabalpe. / ASKASIBAR
Los jugadores que participaron en la jornada inaugural de la pretemporada, incluidos los fichajes, y el cuerpo técnico del Eibar posan para la primera foto de familia en las instalaciones de Atxabalpe. / ASKASIBAR

Abre la pretemporada con un intenso entrenamiento en el que hubo 27 efectivos. Se ausentaron Dmitrovic y Tejero, con unos días más de permiso, mientras que De Blasis, tenía previsto aterrizar por la tarde en el aeropuerto de Loiu

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZEIBAR.

Hasta el sol, ausente en los últimos días por estos lares, quiso dar la bienvenida al Eibar en su arranque de pretemporada tras más de mes y medio de vacaciones. No estaban todos los que serán, porque hubo algunas ausencias justificadas y porque aún quedan algunos fichajes más por realizar, pero no faltó lo de siempre, la exigencia en el trabajo que impone José Luis Mendilibar, sea el primer día o el último. El de Zaldibar, que lució un envidiable bronceado, tuvo bajo su mando a 27 efectivos, entre los que no se encontraban ni Marko Dmitrovic ni el lateral procedente del Albacete, Álvaro Tejero, que disponen de varios días más de permiso tras haber competido más tiempo que el resto de sus compañeros, mientras que De Blasis, que se perdió tanto el entrenamiento inaugural de la mañana en Atxabalpe, llegó a tiempo para realizar la puesta de largo ante la afición en la sesión de la tarde en Ipurua. Tampoco se vio por Arrasate al venezolano Jorge Yriarte, que se incorporará en los próximos días.

Sí que estuvieron, en cambio, tanto los tres restantes fichajes realizados hasta la fecha, Esteban Burgos, Rober Correa y Roberto Olabe, así como los fidelizados Asier Benito, que llegó libre del Bilbao Athletic, y Sergio Lobato, del Oviedo Vetusta, filial del conjunto asturiano. Además, el preparador azulgrana también quiso contar con los dos porteros del filial, Amador Zarco, recién fichado del Guijuelo, y Jonmi Magunagotia, así como con Miguel Marí.

También destacó la presencia de un espigado José Antonio Martínez, de vuelta tras su espléndida temporada en el recién ascendido Granada, el retorno de Nano Mesa así como Yoel Rodríguez, ansioso por volver tras una nueva campaña en el Valladolid prácticamente en blanco.

El técnico armero no quiso perder ni un segundo. La sesión estaba prevista para las 10.30 horas y varios minutos antes ya estaban todos en el campo dos de Atxabalpe rodeándole para escuchar su primera charla. Se imponían ciertas presentaciones y a ellas dedicó sus primeros minutos antes de poner a los suyos a corretear.

Cuando transcurrió ese primer cuarto de hora de calentamiento, los balones tomaron el protagonismo con los primeros ejercicios técnicos y los rondos de rigor, para cerrar el entrenamiento con un partidillo en el que parecía que a todos les iba la vida en ello. Fue entonces cuando más alto se escucharon los gritos de Mendilibar.

Su principal víctima en este primer día de trabajo fue Rober Correa, que pudo comprobar que el de Zaldibar no distingue entre nuevos y antiguos. Corrigió su posición a viva voz en varias ocasiones ante la mirada de algunos compañeros que parecían decirle con los ojos «más vale que hagas lo que dice, o te va a dejar sordo».

Había cierta incertidumbre por comprobar cómo habían regresado los jugadores que acabaron la pasada temporada con algún tipo de lesión y lo cierto es que todos participaron con relativa normalidad en la sesión. Arbilla, que fue operado en Suecia a finales de marzo del tendón rotuliano, estuvo un rato realizando unos ejercicios específicos de fortalecimiento de la zona con el readaptador Alain Gandiaga, pero después se unió sin problemas a sus compañeros en el partidillo final. Bigas completó la sesión con la misma intensidad que el resto y hasta Pedro León, que había iniciado las dos últimas pretemporadas renqueante, también trabajó con total normalidad, aunque sí se le vio realizando unos pequeños estiramientos en su pierna derecha.

El único de los presentes que trabajó a menor ritmo que el resto fue Charles Días. El brasileño, 'pichichi' del equipo en la pasada campaña con 14 goles, ha vuelto de vacaciones con unas pequeñas molestias musculares que le llevaron a trabajar primero con el readaptador y después en el gimnasio de las instalaciones. Por la tarde se entrenaron en Ipurua con chavales de la Donosti Cup en las gradas.

Romo, a la secretaría técnica

Por otra parte, Eneko Romo vuelve a la que fue su casa cuando era jugador, primero en 2002/03 y luego en 2006/07, para incorporarse a la dirección deportiva. El que hasta hace pocos días era el director deportivo del Real Unión se estrenó el martes en su nuevo cargo, que el club todavía no ha especificado, aunque es más que probable que desempeñe las funciones que realizaba Lluis Codina antes de marcharse al Alavés para convertirse en el delegado del primer equipo vitoriano.