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Joseba Etxeberria da instrucciones a sus jugadores este sábado en Ipurua. LUSA
Sonrisa borrada en la prolongación
Derrota en Ipurua | Eibar 2- 3 Espanyol

Sonrisa borrada en la prolongación

El Eibar se queda compuesto y sin tres puntos que ya daba por conquistados gracias a los goles de Bautista y Nolaskoain en dos aterradores minutos de tiempo añadido

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Domingo, 25 de febrero 2024, 01:00

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Ver para creer. Por si la experiencia vivida en Alcorcón no fue suficiente, el Eibar volvió a sufrir en sus propias carnes la terrible sensación de pasar del todo a la nada en el último suspiro. De tocar con los dedos la posibilidad de volar en busca del ascenso tras mostrarse muy superior al Espanyol durante casi 80 minutos, el cuadro armero pasó a quedarse con cara de tonto tras una dolorosa remontada con dos goles en el 96 y 98 que no se presagiaban cuando Bautista y Nolaskoain encarrilaron un choque que parecía estar resuelto con sus dianas.

Eso es lo que debió pensar al menos Etxeberria cuando sacó del campo a todos los que habían logrado doblegar a un conjunto periquito incapaz de contener el gran poderío que habían exhibido hasta entonces los jugadores azulgranas. Porque es innegable que el Eibar puso todo y más para haber podido noquear a un rival que ya había sido rescatado por el poste de su marco tanto antes como después de que Bautista inaugurara el marcador pocos minutos antes del descanso tras denifir a la perfección una jugada de tiralíneas que dibujó junto a Soriano.

Y aunque el marcador al descanso se antojaba corto para la gran diferencia que se había apreciado entre ambos equipos, el premio al tesón pareció verse recompensado a los veinte minutos de la reanudación cuando Peru Nolaskoain, que disfrutaba de la primera titularidad en su cuarto partido como jugador del Eibar a todos los efectos, estalló de felicidad al recoger un balón que quedó suelto en la frontal del área que coló con decisión en la portería periquita.

Eibar

Sergio Álvarez (Nolaskoain, m. 73), Corpas (Aketxe, m. 82), Sergio León (Bautista, m. 82), Vencedor (Soriano, m. 88), Cristian (Stoichkov, m. 88).

2

-

3

Espanyol

Salvi Sánchez (Jofre, m. 68), Keita Balde (Pere Milla, m. 68), Lazo (O. El Hilali, m, 83), Gastón (Aguado, m. 88).

  • Goles 1-0 Bautista (m. 39) define a la perfección una pared dibujada con Soriano. 2-0 Nolaskoain aprovechó un balón suelto en la frontal del área para apuntarse su primer gol como azulgrana esta temporada. 2-1 Braithwaite (m. 79), de penalti. 2-2 Salvi Sánchez (m.96) desde fuera del área. 2-3 (Lazo, m. 98) a pase de Gastón.

  • El árbitro Quintero González (comité andaluz). Amonestó, por protestar, al entrenador del Eibar Joseba Etxeberria, además de a Nolaskoain, así como al visitante Óscar Gil, que estaba en el banquillo, y Lazo.

  • Incidencias 6.194 espectadores acudieron a Ipurua en una tarde desapacible.

Ni siquiera el penalti que Tejero cometió sobre Salvi que Braithwaite transformó apenas diez minutos después parecía motivo suficiente para suspender la fiesta que ya se disfrutaba desde la grada. Sin embargo, mientras los cinco cambios que realizó el elgoibarrés para tratar de contener la reacción periquita no surtieron ningún efecto, los jugadores que introdujo Luis Miguel Ramis para evitar que su cabeza rodara en Ipurua sumergieron al conjunto azulgrana en una pesadilla que acabó consumiéndole en el tiempo de añadido.

Con la misma moneda

Porque nada ni nadie fue capaz de impedir que Salvi Sánchez pagara a los armeros con la misma moneda que se cobraron en la ida cuando Bautista estableció el 2-2 definitivo en el estadio periquito, y lo que es aún peor, en lugar de sacar las garras para mantener al menos un punto que habría sabido a poco, se quedaron estáticos y con cara de tontos ante un remate desde interior del área de Lazo que les dejaba compuestos, sin puntos y sin la preciada plaza de ascenso directo que ahora disfrutan los catalanes.

Aún sabiendo mejor que nadie lo mucho que se puede perder en los últimos instantes de un partido decisivo, la debacle final demuestra que el Eibar tiene un problema de base para contener sus nervios, algo fundamental para combatir con garantías de éxito en un grupo en el que hay una docena de rivales directos por un premio que solo tres conseguirán.

La desolación de un Arbilla hundido tras el pitido final resume a la perfección la sensación de desazón que invadió Ipurua tras una pugna de titanes en la que al Eibar no le bastó con ser mejor que su rival durante el 90% del duelo.

Una lección más a aprender de cara al próximo compromiso que se le presenta al Eibar el próximo domingo (21.00) ante un Leganés que también viene de tropezar en Santander.

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