S.D. Eibar

Solari ya conoce el 'efecto Ipurua'

Solari y Dani Bautista disputan un balón en el duelo de Copa entre el Eibar y el Madrid en 2004. / P. HANNA
Solari y Dani Bautista disputan un balón en el duelo de Copa entre el Eibar y el Madrid en 2004. / P. HANNA

Jugó el partido copero de 2014 en el que el Real Madrid empató (1-1) | El argentino, que asistió a Guti en el gol de los blancos, fue uno de los pocos madridistas que se salvaron de la quema en una noche histórica

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ EIBAR

. Santiago Solari estrenará en Eibar su condicionador de entrenador del Real Madrid a todos los efectos después de haber dejado atrás su interinidad en el cargo tras los buenos resultados conseguidos tras suplir al cesado Julen Lopetegi hace menos de un mes. Será su primer partido como técnico en Ipurua, pero no es un estadio desconocido para él, que ya sabe cómo se las gasta el equipo armero en su fortín aunque el equipo que esté en frente se llame Real Madrid.

Lo experimentó en sus propias carnes en la ida de los octavos de final de la Copa del Rey de 2004, en la que al Eibar por fin le caía el 'gordo' de enfrentarse a un grande. El centrocampista fue uno de los elegidos por Carlos Queiroz para tratar de resolver una papeleta que resultó más incómoda de lo previsto para los blancos, porque el cuadro armero, espoleado por una grada llena hasta la bandera, se disfrazó de grande hasta el punto de empequeñecer a su gran rival.

En una primera mitad trepidante, los azulgranas borraron la diferencia de categoría que existía hace 14 años y solo la estelar actuación de Iker Casillas impidió que Corredoira primero, Cuevas después y sobre todo Alaña lograran que el Eibar protagonizara un 'Alcorconazo' cuatro años antes de que lo consumaran los alfareros.

Se cumplió el guion

Hasta ese momento una discutible caída de Solari en el área fue el bagaje ofensivo que había exhibido el conjunto blanco, que fiel al guion que acompaña a los poderosos, marcó en su primera llegada con entidad, a los 36 minutos de juego, tras una combinación de Solari y Portillo con devolución al centrocampista argentino y posterior asistencia a Guti que este no desaprovechó.

Pero la injusticia no se consumó gracias a que los eibarreses equilibraron la balanza segundos antes de irse al descanso gracias a un remate a bocajarro de Cuevas en una acción a balón parado a la que Casillas no logró dar réplica.

Pudo ser una noche aún más memorable de lo que fue, pero tras una segunda mitad más anodina, el Eibar se quedó con la miel en los labios después de que un remate de Corredoira se estrellara en el larguero en el minuto 82.

Una semana después, Solari volvió a encontrarse con los armeros en el Santiago Bernabéu, donde el Real Madrid volvió a sufrir, pese a que en esta ocasión el técnico portugués tiró de su artillería pesada, alineando también a los Roberto Carlo, Figo, Zidane y Ronaldo, que para entonces ya tenía en su vitrina dos balones de oro.

Y fue precisamente el de Madeira quien empezó a dilapidar el sueño de los azulgranas al anotar el primer tanto a los pocos minutos de la segunda mitad a pase de Helguera. Poco después, su compatriota Figo puso el definitivo 2-0 colando una falta por la escuadra.

 

Fotos

Vídeos