La afición armera tiene un papel importante en Ipurua en este tramo final de la temporada. / ASKASIBAR

La siguiente final en Ipurua se llama Valladolid

La visita de los vallisoletanos, que se presentarán con su afición volcada, es clave para disipar el futuro de los armeros

J.A. REMENTERIA Eibar.

Ya queda menos para saber si la SD Eibar sube o no directamente a Primera División. Cuatro partidos, cuatro finales en una recta final emocionante. El próximo domingo, tras haber jugado ayer en casa ante el Zaragoza, el Eibar se verá las caras frente a un directísimo rival como es el Valladolid que no vendrá solo, que estará apoyado por su afición que, como mínimo, estarán unos 308 seguidores que es la cifra de entradas que ha enviado el club armero a su homólogo vallisoletano. En pocos minutos las entradas asignadas a la Federación de Peñas del Valladolid, un total de 150, fueron vendidas, lo que demuestra que la afición pucelana está totalmente volcada. Esa jornada a partir de las 16.00 horas será vital para los hombres de Gaizka Garitano y para toda la afición azulgrana.

Ipurua siempre ha sido el fiel acompañante del Eibar y ahora más que nunca tiene que serlo. La lucha es intensa, quien física y mentalmente sea fuerte tiene ganadas muchas de sus opciones. El Valladolid es uno de los rivales clásicos en Ipurua. En la etapa más reciente ha jugado en tres ocasiones en Primera con un balance de una derrota, un empate y una victoria, ha certificado los tres resultados que pueden darse. En Segunda ha rendido cuentas en Ipurua en otras tres ocasiones con un balance de dos victorias y una derrota. Esta temporada en el encuentro de ida ganó 2-0 a la escuadra eibarresa. Bajó con el Eibar de Primera la pasada temporada, se trata de un bloque definido que ha mantenido prácticamente a todo el plantel, por lo que le hace ser un rival complicado que está apostando firmemente por subir. El Valladolid juega mañana en Zorrilla ante la Real B, sabiendo los resultados del Eibar y Almería. Una auténtica final para el Eibar en la que ha de demostrar que todo pasa por ser fuerte en casa.

A los eibarreses les quedará por finiquitar tras enfrentarse al Valladolid en Ipurua, desplazarse a Leganés, luego recibir al Tenerife y, finalmente, viajar a casa del descendido Alcorcón. Mientras que al Valladolid después de visitar Ipurua le quedará Ponferradina en Zorrilla, visita a Ibiza y final en casa ante el Huesca. Al Almería, que es otro de los rivales que está en liza por el ascenso, le restara tras haber jugado ayer en Burgos, las cuatro jornadas siguientes tiene que jugarlas ante el Amorebieta en Juegos del Mediterráneo, Real Sociedad B en Anoeta, luego recibirá al Alcorcón y finaliza en Leganés. «La clave está en Ipurua. Fuera también porque fuera también hay que ganar y los puntos valen lo mismo. Es muy importante que Ipurua esté lleno»; Garitano tiene claro que gran parte del objetivo pasa por Ipurua que tiene que ser una olla a presión.

Tras jugar ante los pucelanos solo quedarán los encuentros ante Leganés, Tenerife (Ipurua) y AlcorcónEl partido ante el Valladolid se jugará el próximo domingo a las 16.00 horas, se espera con un Ipurua a tope