El Sevilla le roba dos puntos al Eibar

El Sevilla le roba dos puntos al Eibar
AFP

El conjunto andaluz empata un partido que los armeros tenían ganado

Letizia gómez
LETIZIA GÓMEZ

Para darse de cabezazos en la pared. El Eibar pasó de ganar 0-2 y marcar un tercero que se le anuló a Kike García, a ver cómo de los tres puntos que ya se disponía a meter en el avión de vuelta a casa solo se pudo llevar uno, y casi ni eso. Un trabajo sobresaliente realizado durante 85 minutos que se fue al garete en unos instantes finales en los que los armeros perdieron el norte, el sitio y la cabeza y permitieron que el Sevilla, que se había quedado con un jugador menos tras la expulsión de Banega poco antes pudiera rescatar un empate que a ellos les supo a victoria y a los eibarreses a dolorosa derrota.

Así en caliente, no hay consuelo que mitigue la decepción que genera dejar que se escurra una ocasión tan clamorosa para dejar atrás los apuros del descenso. Le ocurrió casi lo mismo en Leganés, cuando se marchó al descanso también con 0-2 a su favor, y se repitió de manera aún más dramática en el distrito de Nervión. Lo había hecho todo bien, rayando casi la perfección, no solo por los goles anotados por Orellana y Charles, sino también por el apabullante dominio al que sometió al Sevilla.

Decididos a ganar

El feudo sevillista se presentaba como una de las plazas más difíciles de lidiar tanto por el potencial del Sevilla, como por la presión que ejerce su fogosa afición. Los más de 36.000 espectadores recibieron a los armeros con el himno hispalense cantado a pulmón, un arma intimidatoria que no funcionó.

La confianza mueve montañas y los siete puntos que habían acumulado en las tres jornadas anteriores le dieron la osadía para anunciar que iba a Sevilla a ganar y la determinación para salir dispuesto a cumplirlo con sus premisas de siempre.

Y es que la improvisación apenas tiene cabida en los planes del Eibar. Da igual que el que esté enfrente se llame Girona o Sevilla. Es indiferente si juega en Ipurua o en el Sánchez Pizjuán. Siempre juega igual, de memoria, todos a una para tratar de recoger unos frutos que no consigue recolectar fuera desde que salió triunfante de Montilivi el pasado 6 de octubre.

Nadie atosiga hasta desesperar como lo hace el equipo eibarrés, ni roba tantos balones como los que recuperan Diop, Cucurella o Rubén Peña, por nombrar solo a tres. Y casi ninguno puede presumir de la persistencia de los dirigidos por el de Zaldibar para inundar de balones el área rival. Todo eso desde el primer minuto y casi siempre hasta que el árbitro pita el final, aunque ayer lamentablemente le faltaron fuerzas para aguantar tanto.

El dominio azulgrana fue tan insultante que el Sevilla solo pudo disfrutar con el balón en los pies el escaso minuto que le costó al Eibar obligar a los hispalenses a agazaparse en su área, y en el exagerado tiempo que el árbitro prolongó el partido después de que Ben Yedder hubiera conseguido recortar distancias. Ahí dilapidó gran parte de lo conseguido hasta entonces.

Pese a que fue el Sevilla el que avisó primero con un remate de Sarabia, fue el Eibar el que impuso su ley con contundencia.

Orellana quiso que su figura emergiera por encima del resto. El chileno, que a los diez minutos se animó al colarse en el área con un caño incluido en una acción que acabó con un disparo alto de Diop, resultó imparable. Cuando se lo propone no hay muchos que puedan frenar su ímpetu. Ya ante el Girona demostró que era otro tras haber estado tres semanas de baja por unos problemas musculares, y ayer volvió a dejar patente que está llegando a la parte decisiva de la campaña con un hambre insaciable.

Solo había marcado un gol, el penalti que transformó para lograr el empate en el feudo del Betis, y ni de lejos es suficiente para él. Así que en el minuto 21, entró como una exhalación en el área local espoleado por Cucurella y un rebote afortunado en la pierna de Enrich y no frenó hasta que silenció por completo estadio sevillano con un remate que Vaclik ni vio.

2 Sevilla

aclik; Promes, Kjaer, Carriço (Bryan, m.74), Wöber, Escudero (Jesús Navas, m.61); Sarabia, Éver Banega, Roque Mesa (Franco Vázquez, m.62); Ben Yedder y André Silva.

2 Eibar

Riesgo; Peña, Arbilla, Ramis (Paulo, m.57), Cote; Orellana; Diop, Jordán, Cucurella; Charles (Kike, m.83) y Enrich (Escalante, m.72).

Goles:
0-1, M.22: Orellana. 0-2, M.63: Charles. 1-2, M.88: Ben Yedder. 2-2, M.92: Sarabia.
Árbitro:
Ignacio Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Expulsó por dos tarjetas amarilla a Éver Banega, quien las vio en los minutos 65 y 84. Además, amonestó a los locales Escudero (m.39) y Jesús Navas (m.88) y a los visitantes Jordán (m.52) y Cote (m.88).

Un justo premio al esfuerzo y al trabajo bien hecho por los de Mendilibar, dueños y señores de todo lo que pasaba en el Pizjuán. El bastión sevillista se tambaleaba ante el empuje de un cuadro armero que resolvió con temple los pocos momentos de inquietud que pasó en la primera mitad.

Pero quedaba toda la segunda mitad, en la que era de esperar una reacción por parte de los de Machín, que ya venían presionados tras acumular una mala racha de resultados que está poniendo en peligro una plaza hasta ahora fija en la Liga de Campeones.

Sin embargo, nada más salir ya dejó claro con una rápida contra conducida por Cucurella que en su carácter no entra el conformismo. La jugada de tiralíneas acabó con un disparo de Orellana que no encontró portería, pero no era más que un mensaje para navegantes.

Ni siquiera pareció afectar al ánimo que Ramis tuviera que retirarse lesionado otra vez. Lo de Enrich después ya fue otro cantar.

La insistencia armera tuvo sus frutos gracias al balón parado. Los saques de esquina son todo un filón para los armeros y en el segundo que botó en la segunda mitad logró el objetivo buscado. Aunque parecía que el lanzamiento de Cote se iba fuera, pasado el segundo palo, Arbilla estaba allí preparado para prolongar el balón hacia el corazón del área, donde Charles puso su cabeza para apuntarse su décimo gol de la temporada.

Con un 0-2 a favor y el Sevilla arrastrándose por el campo ante los silbidos de su afición, parecía imposible que la victoria se pudiera escapar y menos cuando en el minuto 83 Banega fue expulsado por una acción fruto de la frustración, y en especial cuando el recién entrado Kike García anotó el tercero, que fue anulado por un fuera de juego muy ajustado ratificado por el VAR.

Y sin esperarlo ni olerlo, de lo que pudo ser el 0-3 se pasó al 1-2 establecido por Ben Yedder tras un pase que Sarabia coló por el centro del área y a sufrir como posesos ante el empuje de un Sevilla que resurgió como el Ave Fénix. Tampoco parecía que habría tiempo para más, pero con tres minutos de los seis que el árbitro añadió les bastó para que Sarabia metiera la punta del pie para descoloar por completo a Riesgo y a todo el Eibar.

 

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