S.D. Eibar

Sensaciones contrapuestas en el ecuador

José Luis Mendilibar golpea un balón en un entrenamiento ante un Fabián Orellana que le hace una indicación. / MORQUECHO
José Luis Mendilibar golpea un balón en un entrenamiento ante un Fabián Orellana que le hace una indicación. / MORQUECHO

Un último mes y medio sin victorias que saborear ha aproximado al Eibar a la zona de peligro en LaLiga | Pese a ofrecer una propuesta de juego muy atractiva, su escasa capacidad anotadora le está penalizando en una de las Ligas más igualadas que se recuerdan

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

Como cabía esperar, el Eibar no consiguió mejorar los registros con los que se presentó en el Camp Nou y certificó la que, a efectos matemáticos, es su peor primera vuelta del campeonato desde que está en la máxima categoría. Esta sería la lectura más simple de lo ocurrido si lo único que se tiene en cuenta son los resultados, pero obviamente también es necesario analizar las circunstancias que han originado que el buen juego que el equipo armero está desplegando no se haya visto recompensado con una mejor posición que la decimosexta plaza que ocupa con 22 puntos.

Trayectoria irregular

Al Eibar le está costando más que nunca sacar sus partidos adelante. Tan solo ha conseguido acumular cinco victorias y siete empates en los primeros 19 partidos que se han consumido, cuando el año pasado ya se había embolsado ocho triunfos y tres empates que le permitieron afrontar la segunda vuelta con 27 puntos ya asegurados. Los azulgranas arrancaron la competición con mal pie, sumando dos derrotas consecutivas ante Huesca (1-2) y Getafe (2-0), una dinámica que pudo reconducir tras su victoria ante la Real (2-1), el empate arrancado en el Wanda (1-1) y el triunfo frente al Leganés. Esa fue precisamente su mejor racha continuada, junto a la que enlazó con la victoria ante el Alavés (2-1), el empate en Valladolid y el histórico varapalo dado al Real Madrid. Sin embargo, la irregularidad en sus resultados ha sido una constante, hasta que en la recta final de la primera vuelta ha encadenado dos derrotas y cuatro empates que le han situado al borde del abismo.

Sin resolución y sin consistencia atrás

La exigua falta de acierto que está exhibiendo en este último tramo de competición y su aún más escasa consistencia defensiva conforman un cóctel que está lastrando las aspiraciones de los eibarreses. En los últimos ocho partidos, incluidos los de la eliminatoria de Copa ante el Sporting, tan solo han conseguido anotar ocho goles por los catorce recibidos, un saldo negativo que, además de dejarle fuera del torneo del K.O. a las primeras de cambio, tan solo le ha reportado cuatro puntos de 18 posibles. Resulta cuanto menos curioso que el año en el que más delanteros hay en la plantilla armera, sea la campaña en la que menor capacidad anotadora está mostrando, muy lejos de los 27 goles que llevaba en la campaña 2015-16 y a cierta distancia de los 24 que acumulaba por estas fechas el año pasado y en su estreno en la categoría en la 2014-15.

Le ha faltado acierto y solidez defensiva, pero es de los equipos que más ataca

Ipurua no sale al rescate

Tradicionalmente, el Eibar ha labrado sus permanencias, tanto en Primera como en Segunda, en el potencial que exhibe en casa. Sin embargo, este año Ipurua no está resultando el gran aliado de otras temporadas y, con cuatro victorias, cuatro empates y dos derrotas ya en su haber, se han escapado puntos muy jugosos que han propiciado que ésta sea la segunda campaña en la que menos ha sumado en casa.

Un visitante poco temible

Para colmo de los males, el conjunto de Mendilibar tampoco ha sido capaz de recuperar fuera el terreno que ha ido perdiendo en casa. De hecho, sus estadísticas lejos de su feudo le sitúan entre los peores visitantes de la categoría, con solo seis puntos conquistados tras su victoria en Girona (2-3) y los empates amarrados en los campos del Atlético de Madrid (1-1), Valladolid (0-0) y Betis (1-1). También figura como el equipo menos realizador a domicilio junto al Rayo Vallecano.

Igualdad máxima en LaLiga

Y por si fuera poco, el Eibar se ha encontrado con que en el presente ejercicio las fuerzas están más parejas que nunca. Hay solo nueve puntos de distancia entre la plaza europea que ocupa el Getafe y el último puesto de descenso al que se ha encaramado el Rayo Vallecano. Una notable diferencia respecto al curso pasado, cuando el Sevilla, que era sexto con 29 puntos, aventajaba en 13 al Deportivo, tercero por la cola, mientras que el Málaga y la UD Las Palmas estaban ya prácticamente desahuciados con solo once. Los 22 puntos que ahora tiene el Eibar le habrían otorgado entonces una ventaja de seis respecto al descenso, en lugar de los tres que le separan del abismo, a él y a un grupeto de equipos que también mira hacia abajo con esa misma cifra.

Motivos para el optimismo

Pese a todos los datos negativos aportados unas líneas más arriba, el equipo azulgrana también ha dejado numerosas razones para confiar plenamente en sus posibilidades. Su ambiciosa propuesta, su valentía y la solidaridad que muestran todos sus jugadores a la hora de practicar una presión alta que asfixia a los rivales, han convertido al Eibar en uno de los equipos que más ocasiones genera y que más remates a puerta realiza en cada partido. A nada que la suerte le sonría un poco más, sus estadísticas y su ánimo mejorarán.

 

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