S.D. Eibar

Un quebradero de cabeza menos en Ipurua

Cristiano Ronaldo junto a Lucas Vázquez celebra en su última visita en marzo uno de los cinco goles que ha marcado al Eibar en su trayectoria. / FÉLIX MORQUECHO
Cristiano Ronaldo junto a Lucas Vázquez celebra en su última visita en marzo uno de los cinco goles que ha marcado al Eibar en su trayectoria. / FÉLIX MORQUECHO

El Real Madrid no podrá apoyarse en los goles de Cristiano Ronaldo, el que más veces ha marcado en Eibar junto a Messi | El portugués anotó cinco goles en tres de los cuatro partidos que disputó en el feudo armero

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

Las visitas del Real Madrid a Ipurua han sido hasta ahora sinónimo de derrotas, casi siempre propiciadas por Cristiano Ronaldo, el jugador no azulgrana que más goles ha marcado en Ipurua junto a su eterno rival, el blaugrana Lionel Messi. Ambos jugadores han marcado nada menos que cinco goles por barba en el feudo armero, aunque el portugués puede presumir de haberlo logrado en tres de los cuatro partidos que disputó, ya que se perdió el de hace dos campañas por unas molestias, mientras que el argentino figuró en el once en las cuatro ocasiones en las que el Barcelona ha venido a Ipurua.

Son, sin lugar a dudas, las dos grandes bestias negras del Eibar desde que el club armero se plantó en Primera, y tras la marcha del luso a la Juventus, no tendrá que volver a hacerle frente.

Ronaldo ha resultado imparable para los armeros desde que hace justo hoy cuatro años pusiera los pies por primera vez en el césped del estadio azulgrana. En aquel recordado 22 de noviembre del 2014, el luso no fue el primer madridista en marcar en Ipurua, porque ese honor le correspondió al colombiano James Rodríguez, que tampoco está actualmente en las filas blancas. Sin embargo, CR7 fue determinante en el triunfo merengue, primero porque participó de forma activa en ese primer gol que debió ser anulado por un fuera de juego tanto suyo como de Benzema, y sobre todo porque anotó dos de los siguientes tres tantos de la goleada final de los visitantes (0-4), el último de ellos de penalti. La otra diana se la apuntó el delantero francés, que después se especializó en curar algunos de sus males con actuaciones destacadas en Ipurua.

Más apuros pasó el Real Madrid para salir victorioso de su segunda excursión a Eibar. Sin embargo, y pese al gran empeño que pusieron por evitarlo los azulgranas, dirigidos ya por Mendilibar en la segunda campaña en la máxima categoría, Bale se las arregló para lograr que su equipo se marchara al descanso con ventaja al adelantar a los suyos en el minuto 43, y a última hora apareció la figura del astro portugués para clavar la puntilla a los locales a menos de diez minutos para el final.

Esencial sí, no imprescindible

Los goles de Cristiano han sido el gran sustento del Real Madrid en los últimos años, pero el equipo entonces de Zinedine Zidane se las apañó a la perfección sin él para volver a lograr un resultado mucho más abultado que el que mereció en su tercera comparecencia en Ipurua en marzo del 2017. El técnico galo prefirió reservarlo para el partido de Champions ante el Nápoles que le esperaba pocos días después y lo dejó fuera de la convocatoria, alegando unas supuestas molestias musculares. Benzema y James, que llegaban con las orejas calientes por todas las críticas que se habían vertido hacia ellos por su escaso rendimiento, tomaron la batuta y en menos de media hora el francés anotó dos tantos y el colombiano otro. Marco Asensio, que ahora ha tenido que salir a la palestra para defenderse de las acusaciones por su falta de ambición, se apuntó el cuarto poco antes de que Rubén Peña consiguiera el primer gol del Eibar en Ipurua ante el equipo merengue.

Ronaldo volvió a interpretar el papel de protagonista principal la última vez que vino a Ipurua el 10 de marzo de este mismo año. Fue él precisamente el que evitó el varapalo que habría supuesto que el conjunto blanco no se hubiera vuelto a casa con un triunfo que no certificó hasta que un cabezazo del luso privó a la afición armera de un empate que ya casi saboreaba.

El ahora jugador de la Juve había adelantado a los madridistas pasada la media hora, pero el Eibar consiguió llegar a la recta final con un 1-1 en el marcador gracias al gol marcado por Ramis. La bestia negra apareció en el 84 para apagar la ilusión.

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