El filial será el punto de apoyo de un Eibar sin margen para fichar

Bigas, Sergio Álvarez, Calavera, Hervías y Enrich, en un entrenamiento en Atxabalpe. / FÉLIX MORQUECHO
Bigas, Sergio Álvarez, Calavera, Hervías y Enrich, en un entrenamiento en Atxabalpe. / FÉLIX MORQUECHO

Sin opción de recuperar a los cedidos y acotado por el tope salarial, Mendilibar tendrá que tirar del Vitoria si la plaga de lesiones continúa

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

El paso de Marko Dmitrovic y Pedro León por el quirófano de Marko les va a tener al menos un par de meses en el dique seco y eso en el mejor de los casos, lo que unido a las continuas ausencias de Ramis y Calavera deja al Eibar con solo 19 efectivos del primer equipo disponibles. Una situación que no tiene una solución sencilla ni siquiera a largo plazo, porque al club armero apenas le queda margen de maniobra al estar al borde del tope salarial de 41.258.000 de euros fijado por la LFP. De ahí que el club vea en el filial ese punto de apoyo que necesitará si, como parece, el Eibar no pueda pescar ningún saldo invernal.

Ahora mismos, sus únicas opciones para poder reforzarse serían a través de un traspaso, una alternativa casi inviable ahora que el meta serbio está lesionado, o dar la baja a un jugador con una ficha alta y cubrir su vacante con un futbolista de menor remuneración, algo que solo podría ocurrir si la lesión de Pedro León termina siendo de larga duración.

Es prácticamente impensable pensar que se puede afrontar el exigente calendario que le espera hasta Navidades y más allá sin sufrir ni un solo contratiempo, cuando además de los cuatro mencionados, ya ha habido otros siete jugadores que han pasado por la enfermería en los tres meses de competición que se han consumido. Sin olvidar tampoco que con el paso de las jornadas las amonestaciones se van acumulando y, en consecuencia también las sanciones, como ha ocurrido con De Blasis tras su expulsión ante el Alavés, y con Arbilla y Diop, que no podrán ser de la partida ante el Real Madrid al tener que cumplir un partido de castigo.

Vender o cambiar una ficha alta por otra más baja son las únicas opciones que tiene para reforzarse

Mendilibar solo tendrá, por tanto, a 17 jugadores disponibles para hacer frente el sábado a los merengues, pero aunque con Markel Areitio podrá completar la lista si no hay ninguna sorpresa más, es consciente de que va a tener que recurrir a más efectivos del CD Vitoria y además es el primero que dice que «para eso está el filial».

Hasta ahora no ha llamado a nadie más que al guardameta de Iurreta, pero sí que ha contado con otros de los pupilos de Igor Gordobil en los amistosos disputados durante los parones y tiene muy cuenta a otros jugadores que ocupan posiciones en las líneas más desguarnecidas del primer equipo.

La pasada semana sin ir más lejos el joven lateral derecho Sergio Camus (Colindres, Cantabria, 1997) debutó como titular en el choque que el Eibar disputó y ganó al Huesca (2-0) en Tafalla, mientras que el mediocentro Miguel Mari Sánchez (Alicante, 1997) disputó toda la segunda parte tras sustituir en el descanso a Bigas.

Los problemas para el técnico armero se concentran de manera especial en la parcela defensiva, por lo que además del mencionado lateral Camus, también están en su radar los centrales José Hernández, que llegó al filial en verano procedente del UCAM Murcia, el valenciano Juan Carlos Lázaro Cervera, conocido como Kaiser, formado en las categorías inferiores del club ché, y Alex Malón Aragonés, un zurdo de gran envergadura (1,90 metros), que también ha aterrizado este año procedente del Lorca. Estos son solo algunos de los «jugadores interesantes del filial» a los que Fran Garagarza hace referencia en la entrevista concedida esta semana, y que probablemente tengan opciones de ayudar en la vuelta de la Copa frente al Sporting de Gijón el 6 de diciembre.

 

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