Yanis Rahmani, en un entrenamiento. / M. ASKASIBAR

S. D. Eibar No sale el sol para Yanis en el Eibar

El extremo franco argelino ha pasado de destacar en el Málaga, el rival de mañana, a jugar de forma residual en el cuadro armero

LETIZIA GÓMEZ

El Eibar retomó ayer la actividad diaria tras su jornada de descanso del miércoles con los cinco sentidos puestos en el partido de mañana sábado ante el Málada en Ipurua, donde el equipo de Gaizka Garitano necesita conseguir los puntos que no se trae de sus desplazamientos. La motivación es máxima entre los armeros, en especial en la figura de Yanis Rahmani, que aguarda con ilusión la visita del equipo en el que militó y brilló en el pasado campeonato durante su cesión por parte del Almería.

Fue precisamente su destacado papel en el conjunto boquerón, donde marcó seis goles y regaló cinco asistencias, lo que propició su fichaje por el club azulgrana, que llegó a pagar un millón por él, dejando a la entidad malacitana sin opciones de poder volver a contar con el extremo.

Y de primeras pareció que Yanis también estaba llamado a triunfar en el Eibar, puesto que aunque se perdió el estreno liguero en Huesca tras dar positivo por Covid justo una semana antes del estreno liguero, Garitano lo alineó como titular en los tres siguientes partidos ante la Ponferradina, Burgos y Leganés, aunque eso sí, fue sustituido en todos ellos antes del primer cuarto de hora de la reanudación.

Ante una aportación más bien escasa, se cayó de un once en el que solo volvió a figurar frente al Ibiza y más recientemente en el partido copero ante el Gernika, el único que ha disputado de forma íntegra.

En total, acumula 346 minutos repartidos en 10 partidos, aunque en los tres últimos en los que ha participado lo ha hecho de manera residual, saltando a falta de seis y siete minutos frente al Fuenlabrada y el Girona, respectivamente, mientras que ante el Zaragoza solo dispuso de cuatro.

La situación que vive Rahmani no es única en el equipo armero, toda vez que Atienza, Aketxe y Sielva han gozado de menos minutos que él, mientras que Roberto Olabe ni siquiera ha debutado en la competición liguera y solo ha jugado en Copa.