S.D. Eibar

Roberto Olabe firma hasta 2023

Roberto Olabe durante un entrenamiento del Extremadura, donde jugó cedido por el Atlético Madrid la pasada temporada. / CF. EXTREMADURA
Roberto Olabe durante un entrenamiento del Extremadura, donde jugó cedido por el Atlético Madrid la pasada temporada. / CF. EXTREMADURA

El Eibar acuerda el traspaso con el Atlético, que tendrá derecho de tanteo. El club armero ha preferido comprar a un joven con gran proyección antes que aceptar una cesión con obligaciones

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZEIBAR.

El Eibar ha dejado de ser aquel equipo que se nutría de cesiones y que después se veía obligado a rehacer casi por completo su plantel al tener que devolver a los jugadores a sus clubes de origen. Ahora es un club asentado en la máxima categoría que ha comprobado que tener una base sólida es la fórmula que conduce al éxito. Y esta es una de las razones que le han llevado a desechar la opción de acoger a préstamo a Roberto Olabe bajo unas condiciones impuestas y decantarse por cerrar un acuerdo de traspaso con el Atlético de Madrid para quedarse en propiedad al jugador, al que ha firmado para las cuatro próximas temporadas, hasta el 30 de junio de 2023.

El Eibar quería evitar a toda costa que se repitiera la situación que se está produciendo con Marc Cucurella, con el que no sabe si podrá contar de cara a la próxima temporada. Y es que, aunque el Barcelona aún no ha ejercido la opción de recompra, no tiene un plazo máximo para hacerlo, por lo que en cualquier momento se puede llevar al jugador devolviendo los dos millones que la entidad armera pagó por él más los otros dos de compensación acordados.

De ahí que haya preferido realizar un desembolso económico para hacerse con los derechos federativos del jugador y así tener todo el poder de decisión antes que someterse después a condiciones marcadas, aunque como era de esperar el Atlético de Madrid se ha reservado el derecho de tanteo en una futura venta. Ninguno de los dos clubes ha querido aclarar las cifras de la operación, pero según fuentes consultadas apuntan a que no llega a los tres millones de euros.

El Eibar quiere tener todo el poder de decisión para evitar un nuevo caso como el de Marc Cucurella

Sea cual sea la cantidad, Roberto Olabe se ha convertido en el primer refuerzo veraniego que no llega gratis, puesto que tanto Álvaro Tejero, como Esteban Burgos y Roberto Correa, los tres fichajes anunciados anteriormente, se han incorporado a la entidad azulgrana sin coste alguno.

Todos ellos, incluido el hijo del director deportivo de la Real Sociedad, aterrizan en Ipurua tras haber despuntado en la categoría de plata, principal fuente de la que sigue nutriéndose el conjunto armero. Y es que pese a que solo tiene 23 años, Roberto Olabe ha conseguido manejar con maestría el timón que ha conducido al Extremadura a lograr una permanencia sin apuros. Nacido en Salamanca el 5 de mayo de 1996, su padre militaba en el conjunto charro en esa época, se considera donostiarra a todos los efectos. Estudió en el colegio de Jesuitas.

De hecho, pese a que acabó el campeonato con una luxación de codo que le privó de disputar las dos últimas jornadas, ha sido el cuarto jugador del club pacense que más minutos ha dispuesto esta campaña y se ha erigido en el jugador que más balones recupera, el que más asistencias ha regalado, el que más faltas ha recibido y el que cuenta con el mejor porcentaje de pases buenos realizados. Las estadísticas hablan, por tanto, de un jugador con mucho criterio y mucha personalidad para la edad que tiene, curiosamente la misma con la que Joan Jordán llegó al Eibar, y un excelente criterio a la hora de mover el balón. Además, también destaca por su polivalencia, puesto que además de actuar de pivote, también ha jugado en banda y como interior.

Al igual que los tres fichajes anteriores, Olabe ha explotado en su primer año en Segunda

Virtudes que cumplen las exigencias de un Mendilibar que dispondrá en su equipo de un nuevo joven talento, a los que sabe moldear a la perfección para exprimir todo su potencial, como ha quedado patente en los casos del propio Jordán, pero también de Cucurella y Rubén Peña.

Sin urgencias por Expósito

El fichaje de Roberto Olabe es toda una apuesta de futuro que además libera al Eibar de la necesidad de contratar a Edu Expósito por un precio desorbitado. El mediocentro catalán del Deportivo sigue liderando la agenda de Garagarza para apuntalar aún más su posición, pero con este movimiento envía un claro mensaje que indica que no va a echar la casa por la ventana por muy bien que le esté yendo el verano en aspectos deportivos.

Pero además de las entradas, el Eibar también tiene que gestionar algunas salidas para hacer hueco. Una de las más inminentes podría ser la de Jordi Calavera, pretendido por un Zaragoza que aprieta para conseguir que el catalán juegue el próximo año en La Romareda. Sin ofertas de Primera, se apunta como su destino.

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