S.D. Eibar

Una plácida última excursión de la campaña

Orellana persigue a Cote, que controla el balón en un entrenamiento de esta semana./Askasibar
Orellana persigue a Cote, que controla el balón en un entrenamiento de esta semana. / Askasibar

Los armeros confían en enlazar su tercer triunfo consecutivo a costa de un rival más habituado a luchar por Europa que por sobrevivir en Primera

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

El Eibar encara su último desplazamiento del presente curso ligero de peso, sin mochilas que le frenen en su empeño por darle a su gran temporada el final que se merece. Los puntos que se le han escapado en sus mejores momentos de juego le están llegando precisamente cuando más mermado de fuerzas estaba y quiere aprovechar ese inesperado impulso para salir vivo y a poder ser coleando mucho de la encerrona que le espera en el estadio del Villarreal.

Puede que a los armeros les falte el punto de motivación que sí se le presupone a un cuadro castellonense aún en peligro de poder perder la categoría, pero a diferencia de los amarillos, ellos no se deben preocupar porque el miedo y la angustia le atenacen sus músculos, porque tienen la tranquilidad de saber que han cumplido su misión.

Pero no se conforman solo con eso. El espectáculo que han ofrecido en gran parte de los partidos disputados no ha quedado reflejado como debiera en la clasificación y, tras los dos triunfos consecutivos sumados en Valencia y frente al Betis en casa, les ha devuelto la ilusión y las ganas por acabar el campeonato entre los diez mejores.

Disfrutar y hacer disfrutar es el objetivo marcado de cara tanto a este compromiso como al último que queda por solventar en casa ante el Barcelona antes de participar de la fiesta de fin de curso que prepara con mimo el club.

Haber llegado a esta penúltima jornada con la salvación en el bolsillo es todo un éxito por el que su rival, más acostumbrado a viajar por Europa que a sufrir por no morir ahogado en la orilla, pagaría por disfrutar junto a su público.

Este año se antojaba más difícil que nunca, tanto por la igualdad que ha imperado a lo largo de toda la competición, como por el final de temporada que tantos escalofríos generó cuando se conoció el calendario. Pero el equipo de Mendilibar ha superado todo tipo de adversidades hasta llegar al último suspiro en disposición incluso de mejorar la novena plaza del año pasado.

Diop, convocado

Lo malo ha dejado paso a noticias tan positivas como la renovación de Sergi Enrich para los tres próximos años o la inesperada y veloz recuperación de Pape Diop, que ha sido incluido por sorpresa en la convocatoria solo tres semanas después de haber recaído de su lesión muscular en Huesca. Sin querer tentar a la suerte, se puede decir que hasta la plaga de lesiones que se ha dedicado a asolar el vestuario azulgrana parece haberse despedido sin haber conseguido el objetivo de acabar con el Eibar.

El senegalés no jugará, porque no es necesario que arriesgue más su físico, ni siquiera aunque falte Escalante, que se ha quedado en casa para cumplir su sanción por acumulación de amonestaciones.

El de Zaldibar tiene otra alternativa que en este caso permitirá ver a un Sergio Álvarez de vuelta en su posición natural, pero con la confianza que le ha reportado sus buenas actuaciones como central en los últimos partidos.

Su plaza en el eje de la zaga junto al también reaparecido Iván Ramis será por tanto para Paulo Oliveira, que estará escoltado por la derecha por De Blasis, mientras que como siempre, en el lateral izquierdo jugará Cote, recién estrenada su cuenta goleadora con el Eibar con un gol ante el Betis que no supo ni festejar por su falta de costumbre.

Arriba no se esperan demasiados cambios, salvo que al técnico armero le dé por cambiar el sistema ofensivo que ha venido poniendo en práctica con éxito en los dos últimos partidos. Si mantiene el mismo plan, Pedro León, Orellana y Cucurella formarían un tridente enfocado a nutrir de balones a Sergi Enrich. Si vuelve al 4-4-2, probablemente sacrificaría al murciano para dar entrada a otro delantero.