SD Eibar

El Eibar recupera su asociación más provechosa

Pedro León y Enrich, en una imagen de archivo en Atxabalpe. / MORQUECHO
Pedro León y Enrich, en una imagen de archivo en Atxabalpe. / MORQUECHO

Sergi Enrich y Pedro León vuelven a jugar juntos tras más de temporada y media sin coincidir por culpa de las lesiones

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Si hay un hecho positivo que se pueda extraer del mal partido del Eibar en San Mamés fue el debut de Pedro León tras nueve meses de ausencia en los que el murciano ha pasado por el quirófano hasta en dos ocasiones.

Su salida al campo en sustitución de Cote en el minuto 81 además de significar el fin de su calvario, también propició un esperado reencuentro con Sergi Enrich, con el que no coincidía desde el último partido de la campaña 2016/17, en la que formaron una asociación de lo más provechosa para el Eibar. Ninguno de los dos está en su mejor estado de forma, pero con 13 partidos aún por disputar, disponen de tiempo suficiente para reverdecer una conexión de calidad que reporte goles como los que fabricaron en la temporada en la que ambos firmaron sus mejores registros.

Su último partido juntos se remonta al 21 de mayo del 2017 en el Camp Nou, donde Enrich y Pedro apenas compartieron los nueve minutos que transcurrieron desde que el murciano saltó al césped desde el banquillo y el balear se retiró al vestuario tras haber disputado 76 minutos.

Lesiones entrecruzadas

Desde entonces hasta ahora sus caminos no habían confluido. Las dos operaciones a las que el extremo se tuvo que someter para solucionar sus problemas de cicatrización en su rodilla derecha y la rotura de menisco que sufrió el delantero menorquín a principios del año pasado se entrecruzaron y el destino les negó la posibilidad de jugar juntos durante el ejercicio 2017-18.

Para cuando el de Mula dejó atrás una pesadilla que había durado ocho meses, el de Ciutadela ya había caído víctima de una lesión que, a la postre le dejó sin poder volver a jugar hasta la presente campaña. Un contratiempo que frenó la gran progresión que estaba experimentando el menorquín, que tras haberse perdido las dos primeras jornadas por unas molestias que arrastraba desde la pretemporada, acumuló 14 partidos en los que anotó cuatro goles.

El extremo, por su parte, tan solo pudo disputar 12 partidos antes de volver a sufrir problemas físicos que se fueron prolongando hasta que hace ya un mes pudo por fin volver a ejercitarse bajo las órdenes de José Luis Mendilibar junto al resto de sus compañeros. El año pasado se quedó sin marcar, pero en lo poco que pudo estar sí dejó su impronta de gran jugador. De hecho, ya en su segundo partido ante el Villarreal después de reaparecer ante el Celta, asistió a Kike en el tanto de la victoria frente al Villarreal 1-0. Dos jornadas después botó el saque de esquina que sirvió para que Ramis marcara el 1-2 definitivo ante el Real Madrid, y también regaló otra asistencia desde el banderín de córner que David Lombán aprovechó para apuntarse su único tanto con la camiseta azulgrana.

Pero, sin duda, la mejor temporada en la carrera de ambos fue la de hace dos años, en la que los dos conformaron una asociación con la que además de obtener rédito personal, también sembraron frutos que recogieron otros compañeros.

En los 37 partidos que disputó, todos salvo el derbi ante el Alavés en Vitoria, Pedro León anotó 10 goles y proporcionó cinco asistencias, mientras que Sergi Enrich, que participó en todas y cada una de las jornadas de la campaña 2016-17, rubricó 11 tantos, su mejor marca hasta la fecha, y se apuntó también siete asistencias. Eso significa que entre los dos generaron 33 de los 56 goles con los que el Eibar cerró el ejercicio en la décima posición.

Desde el mismo momento en el que se conocieron conectaron a la perfección sobre el césped, y esa buena sintonía se saldó con al menos cinco goles de Enrich nacidos de las botas de Pedro León en partidos disputados ante el Espanyol, Villarreal, Athletic, Atlético en Copa, y Granada, ya sea por pases medidos o por rechaces a sus disparos. Una cifra a la que se debe añadir un penalti que el balear forzó tras recibir un pase en el área del Granada y que Adrián González se encargó de transformar.

Jugadores como Escalante, Kike García, Inui, el propio Adrián o los mencionados Ramis y Lombán también beneficiaron de la especial conexión entre esta dupla de jugadores que ha pasado más de un año y medio separada a la fuerza.

Los escasos diez minutos que dispuso en San Mamés pusieron en evidencia que al extremo aún le queda mucho ritmo por adquirir, mientras que la suplencia de Enrich certificó que no está en su mejor tono físico. Tienen semanas por delante para afinar su puesta a punto y aportar.

Más

Temas

Fútbol