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Eibar

Optimismo por adornar la primera vuelta

Orellana conduce el esférico durante un entrenamiento en Atxabalpe con Jordán y Cucurella a su espalda. / MORQUECHO
Orellana conduce el esférico durante un entrenamiento en Atxabalpe con Jordán y Cucurella a su espalda. / MORQUECHO

Las buenas sensaciones que ofrece su juego avalan la aspiración del Eibar por sorprender al Barcelona | Pase lo que pase en el Camp Nou se llegará al ecuador de la Liga con la menor puntuación, pero con la clasificación más comprimida que nunca

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

El Eibar no ha conseguido meterle mano al Barcelona en ninguna de las ocho ocasiones en las que se han enfrentado, pero los armeros mantienen viva la esperanza de que a la novena sea la vencida. Sus aspiraciones vienen avaladas por una propuesta de juego muy atractiva que, aunque no se ha traducido en victorias en las últimas cinco jornadas, sí que le permitió acabar no hace mucho con una racha idéntica de partidos sin ganar al Real Madrid.

Los de Mendilibar viajarán a la Ciudad Condal con la pretensión de matar dos pájaros de un tiro, toda vez que puntuar en el Camp Nou les permitiría maquillar su casillero en el cierre de la primera vuelta, conscientes de que aunque lo lograran, cruzarán el ecuador de la competición con la menor puntuación en sus cinco participaciones en Primera.

Con 22 puntos acumulados, el mejor escenario posible les dejaría con 25 puntos, dos menos que el pasado campeonato y a uno de la cifra más baja lograda hace dos campañas, pero no se pueden extraer conclusiones sobre este dato sin tener en cuenta que la gran igualdad que existe en la presente temporada ha comprimido por completo las distancias.

Así, pese a que el Eibar ocupa la decimotercera posición, lo que aparentemente le sitúa muy cerca de las posiciones de descenso, lo cierto es que los azulgranas se encuentran más a tiro de los puestos europeos, ahora mismo a cuatro puntos, que de la plaza que ocupa el Villarreal, que es el que cierra la lista de candidatos a perder la categoría, con cinco puntos menos que los eibarreses.

Carambola con toque culé

Lógicamente, el equipo azulgrana echa en falta algunos de los puntos que se le han escapado en sus últimas citas, pero si alguien sabe por experiencia que no hay que fiarse en absoluto de la situación clasificatoria a mitad de competición es precisamente el Eibar. En el año de su estreno en la máxima categoría, los entonces dirigidos por Gaizka Garitano llegaron a convertirse en el mejor recién ascendido de Europa tras llegar al final de la primera vuelta con 27 puntos. Sorprendió a propios y extraños al colocarse en octava posición con ese número de puntos, a ocho de las plazas con premio para viajar por Europa y con once de margen sobre los puestos de descenso.

Pero la historia acabó en tragedia debido a su pésima segunda vuelta y también a una cruel carambola en la que su rival de mañana (18.30 h.) tuvo su importante cuota de protagonismo. Y es que, como bien se recuerda por estos lares, el Eibar se habría salvado por sus propios medios si la lógica se hubiera impuesto en el último choque que el Barcelona disputó en el Camp Nou ante el Deportivo, rival directo de los armeros.

En Ipurua se estaba festejando ya la permanencia con la victoria ante el Córdoba (3-0), porque, como era de esperar, los culés vencían en el descanso por 2-0 gracias a un doblete de Messi en el adiós de Xavi Hernández. Pero he aquí que el Barcelona decidió echarse una siesta en la segunda mitad y los coruñeses marcaron los dos goles que les hacían falta para quedarse en Primera por su mejor gol average respecto a los eibarreses.

La mejor puntuación

Afortunadamente, la justicia devolvió su plaza a la entidad azulgrana y, tras la llegada de José Luis Mendilibar al banquillo, el equipo armero firmó en la siguiente temporada, la 2015-16, la que sigue siendo su mejor primera vuelta desde que está en la categoría. Después de apuntarse ocho victorias y seis empates, el de Zaldibar logró llegar a mitad de campeonato instalado en la sexta plaza con treinta puntos, a nada menos que quince de la zona de peligro.

Las exigencias de la competición le impidieron mantener el nivel pero selló la permanencia con relativa comodidad y acabó decimocuarto, con 43 puntos.

Menos apuros pasó en la campaña 2016-17, en la que el Eibar arrancó la segunda vuelta desde la décima plaza, con 26 puntos, la menor puntuación hasta el presente ejercicio. Y aún así, descansaba sobre un mullido colchón de 13 puntos que le mantenía alejado de las plazas de descenso, e incluso llegó a mirar de reojo hacia Europa, hasta que finalmente selló una meritoria novena posición con 54 puntos.

Con los mejores

Pero ese no fue el techo del Eibar, ya que el año pasado el equipo azulgrana se superó a sí mismo. Pese a acabar la primera vuelta con una derrota en casa ante el Atlético (0-1), la racha de seis victorias y un empate que había enlazado justo antes le permitieron encaramarse a la octava posición, con 27 puntos, a solo dos de los puestos europeos y a 11 de las plazas de descenso.

Durante parte de la segunda vuelta planteó una dura batalla a los que, como él, suspiraban por un billete europeo, y pese a que al final quedó descabalgado de esa lucha, los de Mendilibar rubricaron la mejor clasificación de su historia con la novena posición, 51 puntos, después de lograr puntuar por primera vez en el Wanda Metropolitano.

Ahora tratará de maquillar sus números actuales ante un equipo que ya ha cedido dos empates ante el Girona y el Athletic y una derrota frente al Betis en su feudo, aunque desde que cayó ante los hispalenses ha sumado un empate y cinco triunfos.

 

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