Diario Vasco

S.D. Eibar

Dani Nieto, cuarto refuerzo del Eibar

Nieto presiona a Rafinha durante un amistoso entre el Bayer Munich y el F. C. Barcelona.
Nieto presiona a Rafinha durante un amistoso entre el Bayer Munich y el F. C. Barcelona. / AFP
  • El extremo mallorquín procede del Barcelona B, donde el año pasado anotó 6 goles en 34 partidos

Dani Nieto es el cuarto fichaje del Eibar. El equipo armero se ha reforzado con la llegada de este extremo mallorquín de 23 años procedente del filial del Barcelona, donde el año pasado anotó 6 goles en 34 partidos en Segunda División. Gaizka Garitano cuenta de esta manera con un hombre más en la zona ofensiva, la más justa de efectivos hasta el momento, y espera que mañana mismo se pueda ejercitar con sus nuevos compañeros.

El de Palma Nova ha firmado para dos temporadas y cumple así su sueño de debutar en Primera División. Tenía ofertas superiores de equipos como el Zaragoza y Las Palmas, ambos de Segunda, pero su voluntad era firme y sólo quería abandonar el club catalán para jugar en la máxima categoría del fútbol nacional.

El Eibar ha abonado una cantidad por el traspaso, inferior a 200.000 euros, y deberá pagar un porcentaje al Barcelona por una futura venta a un tercer equipo. El extremo derecho mallorquín sabía de primera mano que Luis Enrique, el nuevo técnico culé, no contaba con él, de modo que trasladó a su agente su intención de dar el salto a Primera. El Eibar estuvo vivo, le presentó el proyecto deportivo y el jugador acabó seducido.

Dani Nieto, jugador hábil y rápido, comenzó en el Platges de Calvià, equipo de su infancia, donde jugó hasta los 13 años, cuando fue traspasado al Mallorca. Durante este tiempo fue la gran promesa del equipo bermellón hasta que en 2007, con tan sólo 16 años, fue fichado por el filial del Espanyol. Allí debutó en la temporada 2010/11 marcando 15 goles y siendo el pichichi del equipo blanquiazul.

El 30 de junio de 2011 fue cedido al Girona y una temporada más tarde rescindió su contrato con el Espanyol para marcharse al Alcorcón. En el equipo alfarero rindió a un nivel notable y ello llamó la atención del Barcelona, que lo fichó para su filial. El Eibar es su última estación. Un club, un equipo, una ciudad, donde quiere dejar huella. El Eibar ficha a un joven con hambre. Una receta que siempre funciona.