Diario Vasco

El Eibar no necesitó aclimatarse

Lillo, Jota Peleteiro, Diego Rivas, Albentosa, Arruabarrena, Irureta, Raúl Navas, Dani García, Capa, Yuri Berchiche y Morales, la alineación del Eibar que pasará a la historia del club armero por conseguir el ascenso a Primera División. / MIKEL ASKASIBAR
  • Un equipo compacto y riguroso ha sabido hacer valer su filosofía en una Liga más abierta que nunca

  • Sin hacer grandes cambios sobre el equipo que ascendió a Segunda once meses atrás, ha peleado de igual a igual con clubes poderosos

Para algunos es un milagro. Para casi todos, una hazaña. Desde la noche del ascenso llueven elogios sobre un equipo que ha sido capaz de hacer añicos sus límites y de paso se ha llevado por delante todos los pronósticos. El Eibar, el equipo más modesto de la Liga Adelante, que acababa de regresar a su hábitat natural después de pasar cinco de las seis campañas anteriores en Segunda B, será en la temporada 2014-15 uno de los veinte grandes que conformarán la élite de nuestro fútbol, la Primera División, la Liga BBVA. Le han sobrado dos jornadas. A falta del partido final, los de Garitano son líderes con un punto de renta sobre el Deportivo.

1. Como si no hubieran bajado nunca

El Eibar firmó su ascenso a Segunda el último día de junio de 2013 tras ganar al Hospitalet los dos partidos. Ni siquiera Gaizka Garitano había confirmado su renovación. «Lo único que quiero es dejar al equipo en Segunda» confesaba la semana previa al partido de Hospitalet. Cuando se apagaron las luces de la fiesta por aquel ascenso estábamos en julio y había que hacer una plantilla mientras se remodelaba el terreno de Ipurua. Los técnicos eibarreses apostaron por la continuidad. Los jugadores que habían brillado en Segunda B partían con el objetivo de competir con dignidad. No se imaginaban entonces hasta dónde iban a llegar. El equipo creció en la misma medida en la que crecían sus jugadores. Pensaban en permanecer y han subido al peldaño más alto. No les ha costado nada aclimatarse. Querían cincuenta puntos. Tienen ya 70.

MÁS

2. Trece jugadores con ADN armero

Podemos decir que trece jugadores con ADN armero han sido partícipes del histórico ascenso a la máxima categoría. Por lo menos en la actual plantilla hay trece futbolistas que estaban en el club durante la campaña anterior. Podríamos añadir a Gorka Kijera y a Urko Vera que ya habían tenido experiencias anteriores en el club eibarrés. Del once titular en el doble partido contra el Hospitalet, diez jugadores se han mantenido en el equipo. Sólo el cordobés Guille Roldán cambió Eibar por Melilla y se quedó sin jugar en Segunda y sin apuntarse una hazaña. No es sólo el número. Además hay que apuntar que la mayoría de los jugadores que subieron con el equipo han tenido un papel destacado en la presente campaña. Se puede decir que Irureta, Bóveda, Raúl Navas, Yuri, Errasti, Dani García, Capa y Arruabarrena han ejercido de titulares esta temporada, aunque alguno de ellos como Errasti o Capa han compartido la plaza con otros compañeros. En cualquier caso son ocho hombres habituales en la alineación inicial. La apuesta por la continuidad estaba clara y ha salido mejor que bien.

3. Incorporaciones medidas

El equipo técnico eibarrés puso especial mimo, es algo que sucede cada año, en cada una de las incorporaciones. El Eibar prefiere fichar tarde a correr el riesgo de cometer un error. Además de dos viejos conocidos como Kijera y Urko Vera llegaron Diego Rivas, que había sido compañero de Garitano en la Real o Alain Eizmendi que había realizado toda su carrera entre los filiales de Real y Athletic. Otro Diego Rivas llegó del Elche, donde había jugado poco, para completar la nómina de porteros. Una mala lesión obligó al club a sustituirle por el argentino Matías Ibáñez. El central valenciano Raúl Albentosa llegó dispuesto a demostrar lo que vale tras no haber podido ascender con el Cádiz. Lillo vino del Alcoyano para reforzar la banda derecha. El resto fueron cesiones. Del filial del Real Madrid, aunque el jugador pertenece al Celta, llegó Jota Peleteiro. Con los jóvenes merengues no había jugado nada. En Eibar ha sido una pieza clave. Una más, pero clave. El Levante cedió a Morales, que estaba jugando en el filial en Segunda B y apostó por darle minutos en Segunda. Gilván, un trotamundos brasileño que ya ha cumplido los treinta años, fue cedido por un Hércules que pena para seguir en Segunda. En total diez hombres, casi la mitad de la plantilla, pero que no han tenido el menor problema para integrarse porque la apuesta por la continuidad de los titulares del año anterior ya estaba hecha.

4. No se notan las bajas

Una de las grandes bazas del equipo armero ha sido la eficacia para cubrir las bajas a medida que se han ido produciendo. Garitano comentaba en una entrevista a este diario en el pasado otoño que aunque unos jugadores juegan más que otros, no se puede hablar de titulares porque cada ausencia queda perfectamente cubierta por poco que haya participado el jugador que sale. Cuando Bóveda se ha lesionado, Lillo ha mantenido el nivel. Mainz regresó de Bolivia en la segunda vuelta y nadie que no lo supiera hubiera imaginado que había estado tantos meses fuera. Cuando juega Errasti nadie echa de menos a Rivas. Cuando lo hace Rivas, no echas en falta a Errasti. Ha sido una seria ventaja para Garitano disponer de una plantilla tan compacta como ésta en una categoría tan dura. Por ahí se explica parte del éxito.

5. El equilibrio, otra baza azulgrana

Un equipo solidario y bien equilibrado tiene mucho ganado en un campeonato en el que no hay nadie capaz de marcar diferencias. El Eibar es líder con 70 puntos después de 41 partidos. El campeón de Segunda podría tener esta temporada menos puntos que cualquier otro campeón desde que en la categoría participan 22 equipos. Las Palmas fue campeón con 72 puntos en 2000. Sólo puede superar esa cifra el Eibar si gana el choque ante el Numancia; el Deportivo, en caso de ganar en Girona, podría únicamente igualar esa cifra. Casi todos los equipos han estado amenazados en algún momento o se han sentido con posibilidades de ascender en otros. El Eibar, en cambio, ha seguido una línea todo el curso y ése ha sido un sólido argumento.

6. Todos los campos son Ipurua

A menudo se dice que cualquier éxito liguero pasa por hacerse fuertes en casa. El Eibar ha sabido competir al mismo nivel ante su afición y en los desplazamientos. Ha sumado 39 puntos en los 21 partidos de Ipurua y 31 en los veinte que ha jugado lejos de casa. El Sabadell ha sumado seis puntos más como local. Pero están lejos del líder porque para los de Garitano todos los campos son Ipurua. Les voy a dar un dato. En los dos últimos meses los azulgranas se han pasado cinco partidos seguidos sin ganar en casa. Como visitante la peor racha ha sido de cuatro partidos consecutivos sin lograr la victoria.

7. La mejor defensa

Al Eibar le cuesta llevar el peso del partido. Aunque le gusta tener el balón y trata de jugarlo con sentido, su mejor baza es la consistencia defensiva. Los eibarreses sólo tienen el décimo ataque de Segunda, pero su trabajo defensivo es el mejor con grandes diferencias. Irureta sólo ha recibido 27 goles en cuarenta partidos. El Deportivo ha encajado 33, y el Alcorcón y el Numancia, 40. Como consecuencia la diferencia de goles a favor y en contra es de largo la mejor de la Liga. Las cifras no mienten. El Eibar es de Primera con todo merecimiento.