«Nací con un balón en los pies, doy gracias al apoyo de la familia»

La eibarresa Maider Castillo./UD LEVANTE
La eibarresa Maider Castillo. / UD LEVANTE

Esta eibarresa, hija del mítico lateral izquierdo de la SD Eibar 'Txitxia' de los años sesenta, ha sido una gran referente del fútbol femenino estatal Maider Castillo Coordinadora del fútbol femenino del Levante UD

J. A.REMENTERIAEIBAR.

Maider Castillo es una referencia del fútbol femenino en Eibar y en el panorama estatal, una pionera: internacional con España sesenta veces y con una larga trayectoria en la élite. Además, es hjija del mítico lateral izquierdo de la SD Eibar de los años sesenta Jesús María Castillo 'Txitxia'.

-¿Cómo y cuándo empezó a dar sus primeros pasos en el fútbol?

-En el parque Galerías, con mi hermano Galder. Siempre tuve claro que lo mío era el balón. Empecé jugando a fútbol sala en la ikastola Iturburu, en la liga guipuzcoana entre ikastolas que había en aquella época. En Eibar no había fútbol y era de la única manera que podía competir y jugar. Con doce años vi carteles por Eibar donde ponía que todas las que quisieran jugar a fútbol acudieran al instituto Zuloaga. Allí fui sin dudarlo con un balón y cuando llegué me miraron con una cara..., diciendo «¿a dónde viene esta mocosa?». No tenía edad para poder jugar, en aquella época no había fútbol base y no se podía empezar a jugar hasta los catorce años. O sea que me dijeron «cuando tengas catorce vuelves». Ese año se creó el Urki femenino. Mientras tanto seguí jugando en la ikastola a fútbol sala. En esa época practicaba y competía en otros deportes también, atletismo, balonmano..., pero empecé a ir a la selección de Euskadi de fútbol sala y dejé de competir en los demás deportes. Y cómo son las cosas que, en octavo de EGB, me llamaron del Urki para subir a Unbe a entrenar y pude jugar la Copa contra el Urretxu, me acuerdo perfectamente fue un sueño hecho realidad y un debut con gol. Estuve unos años compaginando fútbol sala con fútbol, pero llegó un momento que me tocó elegir y no dudé, me decanté por el fútbol.

-¿Fueron comienzos duros? Por aquello de que el fútbol femenino no estaba tan desarrollado como lo está en este momento.

-Bueno, era otra época, más que duros diría que diferentes. Tengo muy buenos recuerdos del fútbol en el parque junto con mi hermano y amigos, del fútbol sala en la ikastola, del Urki, del Eibartarrak. Hacía todo lo posible por no perderme un entrenamiento, estudiaba por las tardes y luego a entrenar. Disfrutaba de cada entrenamiento, de cada partido, de las compañeras, del entrenador. Ese era el objetivo, disfrutar y pasárnoslo genial. Evidentemente era otra época, no había diferentes categorías y fútbol base como ahora, cosa que me hubiese encantado, ahora veo a las niñas y me da envidia, pienso si hubiese tenido esto, pero como te he dicho mi pasión era el fútbol y lo practicaba a todas horas y en cualquier parque, dos papeleras y portería hecha, o dos sudaderas o lo que cogíamos en ese momento. O sea que disfruté mucho de ese momento, de esa época.

-¿Ha sido mucho el cambio que ha sufrido el fútbol femenino?

-Sí, claro. Como te he dicho ahora cualquier niña que quiera jugar tiene recursos, tiene clubes donde poder jugar, instalaciones, diferentes categorías para poder jugar con niñas, incluso también si quieren competir con niños en equipos mixtos. Por tanto, cada vez hay más licencias. Hoy en día ya hay entrenadores con titulación, preparadores físicos, readaptadores, fisioterapeutas, médicos, etcétera.

-Por lo que me dice, afortunadamente, una gran progresión.

-El fútbol femenino se está profesionalizando gracias a la apuesta que se ha hecho, al trabajo, al esfuerzo de los clubes y, gracias a la asociación de clubes, las entidades ya tienen unas estructuras consolidadas, se nos ve en la tele, se nos escucha en la radio y se nos lee en la prensa. Hace cuatro o cinco años era impensable que encendieras la radio y dieran los resultados y la clasificación del fútbol femenino, o que retransmitieran cuatro partidos cada fin de semana, o abrir el periódico y ver crónicas de los partidos, clasificaciones del femenino, o bien llenar estadios. El día que llenar un estadio no sea noticia, será señal que esto ya está profesionalizado y tiene el valor que tiene que tener. Somos conscientes que queda mucho por hacer, pero lo importante es que, en poco tiempo, hemos crecido mucho. Hoy en día la sociedad está sensibilizada con la mujer y estoy segura que esto no tiene marcha atrás.

-¿Tuvo algo que ver su padre quien fuera mítico jugador de la SD Eibar en su pasión por el fútbol?

-Nací con un balón en los pies o sea que algo tendrá que ver. Nunca pude ver jugar al aita, pero quienes le vieron jugar hablan muy bien y si está entre los mejores laterales izquierdos del SD Eibar será porque lo hacía bien. Quienes le vieron jugar y quienes me vieron jugar a mí, decían que era igual que mi padre. No puedo opinar sobre su juego, solo puedo decir que la zurda seguro que no era la misma. Pero sí quiero destacar el apoyo que siempre he tenido de mi familia. Doy gracias a la ama, a la amama, Ainhoa, Galder, aita y a toda la familia por estar siempre conmigo. En aquella época no era tan fácil estar y ellos siempre han estado apoyándome y siguiéndome allá donde he ido. Siempre han respetado las decisiones que he tomado deportivamente, me fui joven de casa a hacer lo que más me gustaba y siempre me han apoyado.

-¿Cuál ha sido su trayectoria?

-Larga. Empecé jugando en el Urki y luego en el Eibartarrak. Estudié IVEF en Vitoria y compaginé estudios con fútbol en el Eibartarrak. Con dieciséis años empecé a ir a la selección de Euskadi y con diecinueve, en mi primer año de carrera, recibí la llamada de la selección absoluta. Participé en el europeo del 97 y estuve yendo a la selección hasta los treinta años. No me acuerdo pero fui cerca de sesenta veces internacional. Acabé la carrera en seis años, durante ese periodo estuve tres años en Japón probando en un equipo, fue una experiencia espectacular. No contaron conmigo, volví y acabé mis estudios. Cuando finalicé la carrera me fui a Madrid, al Torrejón, a jugar y a compaginar estudios de fisioterapia y estuve dos años en Madrid. Mis últimos catorce años deportivos los hice en el Levante UD. Ahí empecé a sentirme futbolista, empecé a cobrar por hacer lo que más me gustaba. Siempre estaré muy agradecida al Levante UD por confiar en mí durante tanto tiempo y por seguir confiando en mí. Siempre he dicho que me siento privilegiada por hacer lo que más me gusta y seguir ahora mismo vinculada al fútbol. Durante los últimos años de mi carrera me saqué todos los niveles de entrenadora, tengo el UEFA PRO y estuve dos años entrenando al filial femenino del Levante UD. El último año ganamos la liga y fue un año brutal de aprendizaje continuo.

-Tiene buenas amigas y muchos conocidos en Eibar, ¿cuál es su valoración del fútbol femenino eibarrés?

-Tú lo has dicho, muchos y muy buenos gracias al fútbol que me lo ha dado todo. Lo primero de todo quiero valorar lo que el Eibartarrak FT hizo por el fútbol eibarrés, cuando nadie creía en el fútbol femenino ellos creyeron en nosotras y nos dieron todo para que pudiéramos competir. Competimos en la mejor liga, participamos en la Copa de la Reina y llevamos el nombre de la ciudad de Eibar por toda la península. Evidentemente la absorción del Eibartarrak por la SD Eibar me pareció un paso hacia adelante para el fútbol femenino eibarrés. Puesto que los recursos que puede ofrecer un club como el Eibar son mucho mejores. En ese sentido me consta que el apoyo del club al fútbol femenino es total, tienen una buena estructura de trabajo y su objetivo es subir.

-¿Cómo ve los pasos dados por la SD Eibar? ¿Qué futuro le vaticina?

-El año pasado ya hicieron un buen proyecto, fueron muchos cambios y todo proyecto necesita un proceso de adaptación. Estuvieron arriba con posibilidades hasta el final por delante del filial del Athletic, compitiendo con el Alavés y Osasuna, cosa que años atrás no sucedía. Señal que algo bien hicieron, lástima no haber llegado al último tramo de la liga en mejores condiciones, por lesiones, sanciones, etcétera. Este año han mantenido el bloque y han mejorado el proyecto, creo que competirán para estar arriba. Con esta nueva competición no va a ser fácil subir. Va a ser una liga muy competitiva y los pequeños detalles serán los que marquen subir o no. Importante hacerse fuertes en Unbe y sacar los máximos puntos posibles, los partidos fuera serán muy complicados. Ojalá sea un buen año, que las nuevas jugadoras se adapten lo más rápido posible al grupo, al cuerpo técnico, y viceversa. Importante que lleguen a las últimas tres o cuatro jornadas con posibilidades y puedan competir esos partidos en las mejores condiciones. Y cómo no, subir y llenar la plaza de Unzaga para celebrarlo. Será complicado pero hay que creer y, si no es posible este año, seguir creciendo poco a poco para cumplir el objetivo de ver a la SD Eibar en Primera División, sería muy bonito.

-¿Y el Levante SD qué perspectiva tiene de los próximos años?

-Somos pioneros en crear un equipo femenino en un club masculino profesional y estamos dentro de la estructura del club. Tenemos a nuestro presidente totalmente implicado con la sección femenina y una buena estructura donde disponemos de todos los departamentos totalmente abiertos para nosotras y nos dejan trabajar. Me siento una privilegiada. Tenemos el equipo de Primera Iberdrola y diez equipos más. Desde benjaminas, pasando por todas las edades, hasta el filial que está en la Reto Iberdrola. Soy la responsable de coordinar toda esta estructura, de hacer que funcione, sigamos creciendo y cumpliendo objetivos establecidos para esta temporada.