Vídeo: Resumen y goles del Mirandés 3 - Eibar 3.

Segunda División

La inocencia atrás anula la pegada del Eibar

Decepción. El Eibar se deja dos puntos en Anduva ante el Mirandés, en un partido loco que empezó perdiendo y en el que llegó a tener un 1-3 a su favor que desperdició en el minuto 90

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

El triunfo que dejó escapar este sábado el Eibar en Anduva es para darse de cabezazos contra la pared. Después de haber enmendado un error inicial que no tiene perdón y ponerse con un 1-3 a favor mediada la segunda mitad gracias a otra exhibición ofensiva, los armeros tiraron por el desagüe dos valiosísimos puntos por no ser capaces de poner el tapón a tiempo.

Y ya son demasiadas las ocasiones en las que la inocencia defensiva que está mostrando el equipo en este arranque liguero anula la pegada de la que una vez más hizo gala, aunque también es de recibo subrayar las innumerables ocasiones desperdiciadas tanto antes como después de que el Mirandés demostrara por qué se les llama 'jabatos'.

El Eibar es el enemigo a batir y eso se nota en la forma en la que los rivales encaran sus partidos ante los azulgranas. Y pese a saberlo, y olvidando por completo la reclamación de su técnico sobre lo caro que resulta salir dormidos, su defensa, en la que no estaba Etxeita por lesión, se vio sorprendida al recibir un gol antes de que se cumplieran los primeros diez minutos. Lo grave es que se olvidaron por completo de que el conjunto burgalés es uno de los equipos que más centra al primer palo y, para más 'inri', se dieron de bruces con la misma piedra en la acción que supuso el empate a tres.

Y eso que los azulgranas supieron compensar ese grave error inicial al activar el modo torbellino atacante que solo el meta Lizoain pudo contener hasta que Stoichkov, que ya marca casi sin querer, logró batir al meta al aprovechar un balón que Corpas prolongó hacia donde estaba el gaditano, tras recoger como pudo un gran pase de Expósito a la espalda de Letic.

Después de necesitar 31 minutos para minar la portería contraria por primera vez, le bastaron seis más para forzar un penalti por mano de Simón Moreno tras un cabezazo picado de Expósito, que el árbitro señaló tras comprobar la acción en el videomarcador. Corpas, seguro y con un aplomo digno de elogio, no falló y consumó una remontada que Expósito pareció culminar cuando a los siete minutos de la reanudación consiguió lo que Blanco-Leschuk no hizo con ninguno de los remates que dispuso en todo el partido, que fueron muchos. El mediocentro catalán redondeó su espléndida actuación al definir con maestría una contra conducida por un inconmensurable Stoichkov.

Facilidades a mansalva

El Mirandés parecía hundido, o eso debió pensar el Eibar, sin reparar en que, como un jabalí herido de muerte, se podía levantar y embestir para morir matando. Y en lugar de estar preparado para una reacción previsible, el cuadro armero le dio todas las facilidades del mundo para que el rival consumara su venganza.

Un fallo en cadena mano a mano entre Correa, que no supo evitar que Camello lograra centrar al área, y un Burgos dormido que llegó tarde a interceptar el pase y derribó a Simón Moreno, propiciaron el penalti transformado por Iñigo Vicente a veinte minutos para el final.

Todo un mundo que se le vino encima al Eibar cuando, tras otro par de ocasiones erradas por Corpas y un desesperado Blanco-Leschuk, se produjo el 'déja vu' del primer gol a solo un minuto de que se cumpliera el tiempo reglamentario. En esta ocasión, los protagonistas de la jugada calcada fueron Riquelme, que se encargó de enviar un pase lateral hacia el palo corto, donde el recién salido Brugué se adelantó a Venancio para que el desenlace fuera exactamente el mismo, con el agravante de que supuso el 3-3 que dejaba a los eibarreses sin dos puntos que le habrían permitido dormir empatado a puntos con el segundo.

Con rabia, el Eibar trató de enmendar la plana por medio de Franchu y Javi Muñoz, pero ya había gastado toda su pegada.