Millones de puntadas de césped híbrido

Imagen de la maquinaria que durante esta semana está trabajando en la mejora del terreno de juego de Ipurua, que contará con un césped de última generación. / MIKEL ASKASIBAR
Imagen de la maquinaria que durante esta semana está trabajando en la mejora del terreno de juego de Ipurua, que contará con un césped de última generación. / MIKEL ASKASIBAR

Una máquina de 12 metros de longitud inicia el cosido de la fibra sintética a la hierba de Ipurua |

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZEIBAR.

Ipurua alberga en su seno durante estos días la máquina de coser más grande nunca vista en Eibar, curiosamente la localidad que se especializó en la fabricación de este tipo de electrodomésticos, cuando la crisis de la industria armamentística obligó a las empresas eibarresas a reconvertirse tras la Guerra Civil.

Esta zurcidora en cuestión, que desplegada alcanza unos doce metros de longitud, no ha salido de los almacenes de Alfa o Jata, los 'talleres' (como se ha llamado históricamente aquí a las fábricas) que expandieron el nombre de la localidad por el mundo entero, sino de la factoría de SIS Pitches, la firma irlandesa especializada en la instalación de campos híbridos, que en apenas una semana tejerá 17 millones de fibras de hierba artificial a los tepes que se instalaron en septiembre. Al término de este proceso, el estadio azulgrana contará con un césped de última generación, el mismo que luce el Camp Nou o el estadio Luzhniki, que albergó la final del Mundial de Rusia.

Guiándose por sistema de varios láseres instalados tanto en aparato como en las bandas, la máquina introducirá alrededor de 17 millones de fibras artificiales en forma de V, tejiendo unos 20 centímetros por cada lado.

El gigantesco artilugio funciona de forma muy similar a una máquina de coser, aunque en su caso cada vez que pincha introduce la fibra hacia abajo. Así, el sistema consiste en coser una fibra sintética reforzada de seis hilos en una cuadrícula de 2x2 centímetros, insertando a unos 20 centímetros de profundidad dentro de la subbase, sobresaliendo 20 milímetros en la superficie, siempre por debajo de la altura de la hierba natural para no cortarla en la siega. En superficie, esos seis hilos se dividen por la mitad siendo visibles doce nuevas hojas.

Todo ventajas

Mediante este proceso se logra que la hierba natural y esa fibra entrelacen unos tres o cuatro centímetros, de forma que se logra dar mayor consistencia a la hierba natural, evitando que se levante con tanta facilidad y que produzcan las temidas calvas que la LFP prohíbe expresamente en su extenso manual sobre cómo debe estar el césped de los estadios para que no desluzca la retransmisión televisiva.

También mejora notablemente el drenaje del campo, puesto que la hierba artificial impide que el agua se quede estancada en la superficie. Además, mediante estas nuevas hojas ancladas a casi 20 centímetros de la superficie se consigue que tire hacia abajo de la raíz de la hierba natural, que tiende a expandirse hacia arriba en condiciones de frío o calor extremo.

Entre las ventajas de esta nueva superficie, que cuenta con una garantía de ocho años, destaca el hecho de que permite realizar las labores de mantenimiento y reposición de la hierba natural sin que la artificial sea dañada.

La intención del club de cara a los próximos años es retirar los tepes existentes en la actualidad y proceder al sembrado de hierba natural, y dado que las fibras que se están cosiendo están a casi 20 centímetros de profundidad, las nuevas raíces que se generen se unirán al césped artificial.