S.D. Eibar

Mendilibar ha probado 28 alineaciones diferentes en 31 partidos esta temporada

Jordán y Cucurella tratan de robar el balón a un jugador del filial en el entrenamiento de ayer./ASKASIBAR
Jordán y Cucurella tratan de robar el balón a un jugador del filial en el entrenamiento de ayer. / ASKASIBAR

Condicionado por las lesiones, pero también por su afán de experimentar, el entrenador del Eibar no ha repetido ni un once de forma consecutiva

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZEIBAR.

Esta temporada no hay forma de recitar un once inicial de carrerilla. Pese a que apenas 15 jugadores del Eibar han superado los 1.000 minutos de juego y de ellos solo seis se acercan o superan los 2.000, José Luis Mendilibar ha puesto en liza 28 alineaciones diferentes en 31 jornadas. Y la que presentará en Anoeta también será inédita, forzado por la plaga de bajas que ha asolado a la plantilla azulgrana.

Aunque pueda parecer que el bloque de futbolistas en el que se ha apoyado el técnico para encaminar su quinta permanencia consecutiva está muy definido, lo cierto es que ya sea por las numerosas lesiones que ha habido a lo largo de la campaña en el plantel, por sanciones puntuales o simplemente porque el técnico ha querido ir probando diferentes fórmulas en su sistema, no ha repetido ni un once de manera consecutiva en todo el campeonato.

Ni siquiera le dio por dibujar el mismo equipo la jornada posterior al glorioso triunfo ante el Real Madrid el pasado 24 de noviembre, puesto que tras recuperar al sancionado Diop, frente al Rayo optó por sacrificar al conquense para incluir al senegalés en la relación de titulares.

El técnico armero presentará en Anoeta un equipo inédito forzado por la plaga de lesiones

La lesión de Dmitrovic, los problemas de Ramis y la irrupción de Cucurella, motivos de los cambios

Pese a que jugadores como Peña, Cote, Diop, Jordán, Orellana y Enrich han sido prácticamente inamovibles en su esquema, las combinaciones que el de Zaldibar ha realizado para conformar sus diferentes líneas son casi infinitas, con una media de al menos dos cambios por partido, aunque se han dado casos de hasta cinco e incluso seis variaciones de una jornada a otra. Tanto es así, que solo ha repetido equipo en dos ocasiones, cuando en la jornada 23 ante el Sevilla puso a los mismos que había elegido para hacer frente al Villarreal cinco jornadas antes, y hace pocas semanas al poner en liza ante el Valladolid el mismo once que puso dos partidos antes frente al Celta.

Constantes variaciones

Los cambios más sustanciales se produjeron en las primeras jornadas, en las que incluso llegó a contar con Bebé, que fue traspasado al Rayo Vallecano después de haber participado en las dos primeras citas.

Mientras que algunos que ahora disfrutan de una titularidad indiscutible todavía no habían entrado en acción, los fidelizados Pere Milla y Hervías gozaron de una confianza efímera. Hasta De Blasis parecía que iba a comerse el mundo al disputar cinco partidos de seis consecutivos como titular nada más aterrizar en Ipurua procedente del FSV Mainz alemán para cubrir la ficha que dejó vacante la marcha de Alex Gálvez.

Pero entonces empezaron a surgir los primeros problemas con Dmitrovic, que tras el derbi ante el Alavés tuvo que ceder su puesto a Riesgo durante 14 partidos debido a una pubalgia, así como las idas y venidas de Iván Ramis y Arbilla, y la fogosa irrupción de Cucurella, que también propiciaron el cambio de la fisonomía de un once que iba tomando forma.

Sí que hay líneas que ha reproducido de manera repetida, aunque de forma intermitente. Así, por ejemplo, los centrales se han ido alternado hasta conformar seis parejas diferentes, que en Anoeta se elevarán hasta siete, puesto que, salvo que Bigas se recupere a tiempo, Sergio Álvarez tendrá que cubrir junto a Paulo las ausencias de Ramis, Arbilla. El tándem formado por Ramis y Arbilla es el más utilizado por Mendilibar junto al conformado por Paulo y Arbilla, ambos con ocho partidos disputados.

En la media también ha habido diversas combinaciones, aunque en este caso Jordán y Diop, con 20 partidos juntos, se erige en la pareja que más ocasiones ha compartido once, mientras que en la punta de ataque Enrich ha ido alternando su irrenunciable presencia con Kike, en 11 ocasiones, y Charles, en nueve.