S.D. Eibar

Un triunfo que vale más que tres puntos

Sergi Enrich celebra eufórico el triunfo del Eibar./Morquecho
Sergi Enrich celebra eufórico el triunfo del Eibar. / Morquecho

El Eibar suda hasta el final una victoria ante un rival directo que sigue en el fondo de la tabla

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

El Eibar no tropezó dos veces con la misma piedra. Con la lección bien aprendida tras el traspié frente al Huesca en la primera jornada, el conjunto armero no dejó escapar uno de esos triunfos imprescindibles para caminar con paso firme hacia la permanencia. Todos los puntos cuentan, los de las primeras jornadas y los de las últimas, y los que se logran ante rivales directos como el Leganés que, además de dejar de sumar se sumergen cada vez más en un profundo pozo, valen aún mucho más.

Un valor que también se eleva por el hecho de que el tanto que decantó la balanza saliera de las botas de Kike García, el único de los cuatro delanteros en nómina que aún no se había estrenado. El equipo se beneficia así de una feroz competencia en la punta de ataque que promete muchas alegrías.Y por si fuera poco en una tarde que resultó redonda, la escuadra eibarresa se marchó la caseta dejando su portería a cero por primera vez desde que arrancó el campenato, gracias una vez más a dos decisivas intervenciones de Dmitrovic que aplacarón los rabiosos impulsos de un Leganés herido que trató de morir matando.

El colista no mordió como se esperaba de un rival que necesitaba comer para morir de inanición, pero sí vendió cara su piel. Hizo sudar al Eibar más allá del asfixiante calor reinante y hasta soltó dos zarpazos que el irreductible meta serbio repelió no sin despeinarse, porque ya no tiene pelo que peinar, pero sí con una calma que casi inhumana. Esa seguridad que él transmite se contagió a todo el equipo en un partido marcado por el trabajo solidario. Y eso que, de primeras, el dibujo que plantó Mendilibar sobre el césped generó algunos murmullos de incredulidad entre los asistentes.

Pese a que no es del todo amigo a realizar cambios en tropel y menos después de las buenas sensaciones que los armeros se trajeron del Wanda, el comprimido calendario de la próxima semana obligó al técnico a hacer uso de las rotaciones, ese término que tan poco le gusta, pero que resulta necesario con una plantilla tan ajustada.Ramis, estreno y brazalete. Hasta cinco fueron los cambios que introdujo en la alineación, todos ellos significativos por lo que suponía su presencia en el once. No se puede por menos que destacar el debut de Ramis tras haberse perdido en inicio de la competición por una lesión muscular en el último amistoso de pretemporada que el Eibar disputó en Hoffenheim.

El balear estrenó además capitanía, no en vano es junto a Enrich y Escalante, el jugador que más temporadas lleva vistiendo la camiseta azulgrana y ha sido el encargado de recoger el testigo dejado por Dani García. También fue el primer partido como titular para Pablo Hervías, que no había vuelto a jugar ni un solo minuto desde que sustituyó a Pere Milla en Getafe, tomando la delantera a un Orellana al que el técnico prefirió reservar de cara al partido del martes (20.00 h.) en el feudo del Espanyol.

1 Eibar

Dmitrovic; Rubén Peña, Oliveira, Ramis, Cote (Arbilla, min. 88); Hervías (Orellana, min 66), Escalante, Diop, De Blasis, Kike García (Jordán, min. 72), Enrich.

0 Leganés

Cuellar; Nyom, Bustinza, Siobas, Raúl ; Juanfran (El Zhar, min.56) , Gumbau, Pérez,

gol
1-0, min. 51, Kike García
árbitro
Melero López. Amonestó por el Eibar a Escalante, y por el Leganés a Gombau
incidencias
Partido de la quinta jornada de Liga. 4456 espectadores en una soleada y calurosa tarde en Ipurua.

Además del mallorquín y el riojano también fueron novedad en la alineación Escalante, de vuelta en el once tras no volver a repetir como titular desde la primera jornada frente al Huesca, así como Kike García y Sergi Enrich, la pareja de atacantes más habitual en el esquema del de Zaldibar, que no había podido volver a juntar desde la segunda jornada. Partido señalado para Sergi Enrich, que se convirtió en centenario ante los pepineros en un partido en el que el larguero de la portería defendida por Cuéllar le impidió regalarse un doblete.

Era un equipo inédito, pero engrasado con las mismas premisas que impone el preparador armero, con una línea defensiva muy adelantada y dispuesto a llevar la iniciativa desde el primer segundo, como él había reclamado en la víspera. Así que tal y como le correspondía en su estadio y ante su gente, el Eibar cogió el balón desde el inicio y, consciente de que los nervios podían quebrar a un rival marcado por su condición de colista, trató de someterle a un asedio no del todo intensivo, pero sí constante. Pero esa misma tensión que provoca portar el farolillo rojo también genera arranques impulsivos de rabia como el que propició que Michael Santos rompiera la línea de contención y se plantara solo ante Dmitrovic el irreductible, que aunque fuera con una gran dosis de fortuna evitó que el remate del uruguayo se le colara entre las piernas.

Fue este aviso el que verdaderamente despertó a un Eibar que solo dos minutos después cantó un gol que no fue porque el cabezazo de Enrich a pase De Blasis botó en la misma línea de la portería tras rebotar en el travesaño. El menorquín reclamó después un penalti tras una caída que el colegiado no concedió después de consultarlo con el VAR.Los armeros seguían dominando, pero de manera estéril, lo que nuevamente dio pie a que el Leganés volviera a plantarse con peligro en el área azulgrana, aunque Marko volvía a salvar por segunda vez a su equipo al sacar con la manopla un cabezazo a bocajarro de Carrillo.

A partir de ese momento el balcánico no tuvo que ponerse de nuevo la capa de súperheroe. Mendilibar había pedido a los suyos un partido sin errores y los dos fallos de marcaje de las dos ocasiones rivales fueron los únicos que cometieron. Al poco de comenzar la segunda mitad el Eibar logró encontrar el tesoro que había estado buscando sin cesar durante todo el primer tiempo y ya no hubo quien le arrebatara el botín. Al igual que había ocurrido una semana antes en el campo del Atlético, De Blasis se compinchó con Enrich para que el menorquín rematara un balón colgado al área.

El de Ciutadella lo hizo y volvió a levantar los brazos para celebrar un gol que el larguero le negó, pero esta vez Kike García estaba atento para remachar la acción y guardar la llave del triunfo. No han pasado más que cinco jornadas y los eibarreses ya cuentan con seis puntos más que los pepineros y han abierto una brecha de cuatro respecto al Valladolid y el Rayo Vallecano, otros dos equipos que van adquiriendo boletos para ir quedándose descolgados nada más llegar a Primera.

Mendilibar: «Es importante tener ya siete puntos»

José Luis Mendilibar, entrenador del Eibar, se sintió aliviado y reconoció que «es importante tener ya siete puntos en la clasificación, porque además no hay tiempo para pensar», en referencia al partido del martes ante el Espanyol. «No hemos cometido muchos errores, y todos han estado bien», se ha congratulado el técnico.

Cree que el Leganés «sólo han tenido una ocasión en todo el partido», y no le ha hecho «daño» al Eibar en todo el partido. Se mostró feliz por el trabajo defensivo de los suyos, ya que confesó que hasta ahora «los rivales habían tenido cuatro o más ocasiones, y en eso hemos mejorado», dijo «No hemos tenido demasiadas ocasiones, pero hemos aprovechado la que hemos tenido, y estamos contentos», aseguró Mendilibar.

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