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Marcelino no cree que su puesto dependa de Ipurua

L. G. EIBAR

El Valencia está muy lejos de dónde debería estar por su potencial económico y deportivo, pero su técnico, que ha recuperado cierto margen de maniobra tras la victoria ante el Manchester no cree que su continuidad al frente del banquillo ché dependa de lo que hoy suceda en Ipurua. «Tengo la ilusión y ambición de ganar cada partido, siempre. No tengo la sensación de que me juego nada, me juego el transmitir, el convencer de que queremos ganar», aseguró antes de partir hacia Euskadi.

Llegan con la la sonrisa recuperada tras la digna despedida de la Champions con el triunfo ante el Manchester. «Son sólo dos días pero siempre que se gana las caras son diferentes, siempre que los jugadores tienen la percepción de que han hecho un buen partido, la alegría es diferente», explicó.

Aunque sabe que les hará falta algo más que alegría para combatir las armas de un Eibar deseoso de sacarse la espinita que le clavó el Levante. «Está claro que es un equipo muy intenso, que basa su juego en jugar hacia adelante con precisión, velocidad y decisión, que saca muchísimos centros al área y es de los que más remata dentro del área».

Cree tener la fórmula para contrarrestar todas esas virtudes. «Te somete a una máxima tensión defensiva y más su campo. La temporada pasada jugamos ahí, sabemos cuál es su idea y su estilo y trataremos de contrarrestarlo», dijo.

Es el Valencia y quiere dejar claro que «a este equipo no se le ha olvidado hacer las cosas bien, aunque cuando los resultados son favorables te atreves a hacer cosas que no haces cuando no lo son», concluyó.

 

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