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Nolaskoain, Soriano, Konrad, Bautista, Sergio, autor del segundo gol, Matheus, Venancio y Stoichkov lo festejan sobre el césped de Ipurua. Fernando de la Hera
Una manita para reavivar el sueño

Una manita para reavivar el sueño

Inspirado. ·

El Eibar recupera su pegada para firmar la segunda mayor goleada de la temporada en Ipurua ante un Eldense timorato que pagó los platos rotos de las últimas semanas

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Sábado, 30 de marzo 2024, 21:47

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El Eibar supo aprovechar las facilidades que le ofreció un Eldense atacado de los nervios para darse todo un festín que reactiva su ilusión y su candidatura a lograr el ascenso directo. Porque, aunque a estas alturas lo que más prima es conquistar los puntos en liza, lograrlos firmando la segunda mayor goleada de la temporada, con una manita idéntica a la que logró al inicio de la campaña frente al Valladolid, traslada un mensaje lleno de contundencia en una jornada en la que, una vez más, varios de sus rivales tropezaron, ya que ni Leganés ni Espanyol fueron capaces de salir victoriosos de sus respectivos compromisos frente al Cartagena (0-0) y Burgos (0-0), respectivamente.

Pero, además de este nuevo impulso que reaviva de lleno el sueño de retornar a la máxima categoría, la nueva cara mostrada por los de Joseba Etxeberria trajo consigo una versión muy mejorada de un Stoichkov que prendió la mecha con su picardía, también propició que Aketxe volviera a marcar dos meses largos después de que se quedara atascado en los ocho goles que llevaba desde la jornada 22, y por si fuera poco, sirvió para que, tras 13 infructuosas participaciones, Konrad de la Fuente estrenara por fin su casillero anotador con un doblete que ayudó de forma activa a sentenciar el choque.

Y eso que antes de que el balón comenzara a rodar la espada de Damocles se cernía sobre la cabeza de los azulgranas, cargados de dudas y obligaciones tanto por la remontada sufrida en contra en Valladolid, como sobre todo, porque la última victoria en casa ante el Villarreal B no había conseguido hacer olvidar las dos derrotas previas sufridas de manera consecutiva como local ante el Espanyol y el Burgos.

Cambios certeros

La entrada de Sergio y Corpas, que marcaron al poco de salir, desataron el festín que se dio Ipurua

Sin embargo, no hubo que esperar demasiado para que los nubarrones que amenazaban las aspiraciones azulgranas se disiparan de un plumazo a los pocos minutos gracias a la picardía de Stoichkov, que le ganó la posición a un Pedro Capó que no pudo evitar derribar al gaditano en el área.

Ni él ni Corpas asumieron la responsabilidad de lanzarlo, puesto que el técnico entendió que era la ocasión propicia para que Aketxe se diera un baño de autoestima tras varias actuaciones discretas, y el getxotarra recogió el guante y pudo recuperar la sonrisa que se le quedó tras ser sacrificado en Pucela por la temprana expulsión de Berrocal.

Viendo el cielo abierto ante sus ojos, la escuadra eibarresa extendió su alas para volar de forma veloz hacia la victoria, pero entre el palo que escupió un remate con toda la intención de Stoichkov a la media hora de juego y la falta de precisión en las restantes tentativas fabricadas en la primera mitad, dejaron el marcador abierto de cara al segundo acto.

Y, aunque la amenaza del Eldense no fue más allá de un disparo lejano de Poloni que Zidane atrapó con seguridad, los armeros no podían ni debían fiarse de un rival que, como todo animal herido, se podía revolver en cualquier momento.

Solo hacía falta clavar la estocada que se venía resistiendo, hasta un doble cambio en el que Etxeberria introdujo a Konrad y Sergio destapó el tarro de las esencias de los de Ipurua.

Stoichkov

El gaditano prendió la mecha de la victoria forzando un penalti a los siete minutos de juego

Después de varios córners botados por Aketxe sin que nadie pudiera sacarles partido, Sergio allanó la pista de despegue al aprovechar el rechace del portero después de que Arbilla rematara según le vino un balón servido al segundo palo por Matheus desde el banderín.

Con las puertas del triunfo abiertas ya de par en par, la verdadera fiesta se desató escasos minutos después cuando Konrad culminó una gran jugada hilvanada entre Matheus, Sergio y Soriano, que se apuntó la asistencia que propició que el estadounidense inaugurara su cuenta particular. Desatado, el de Miami completó la manita después de que Matheus también se apuntara su primer gol de la campaña desde fuera del área.

El único pero que se puede poner es que ni por esas consiguió el Eibar dejar su portería a cero, puesto que el Eldense consiguió el gol del honor en el último suspiro.

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