S.D. Eibar

La mala racha no altera los planes

Mendilibar en una de las sesiones de entrenamiento en Atxabalpe. / FÉLIX MORQUECHO
Mendilibar en una de las sesiones de entrenamiento en Atxabalpe. / FÉLIX MORQUECHO

El Eibar mantiene la calma pese a situarse a dos puntos del descenso | Al igual que ocurrió tras el mal arranque del año pasado, el equipo azulgrana sigue fiel a su estilo y prepara con mimo su visita a Girona

LETIZIA GÓMEZ EIBAR

El Eibar se niega a funcionar movido por las emociones. Pese a que los resultados no están refrendando la confianza en su trabajo diario, el conjunto armero mantiene la calma sin que la asumible derrota ante el Sevilla vaya a alterar un ápice sus planes.

Los hispalenses juegan en otra Liga, pero no así el Girona, rival directo al que rendirá visita el sábado (13.00 horas) con el recuerdo del 1-4 firmado el pasado 5 de mayo. Con solo un punto más que los armeros tras el empate a penaltis firmado con el Huesca el pasado fin de semana, el conjunto dirigido ahora por el ex entrenador de la Real, Eusebio Sacristán, se presenta como uno de los candidatos con los que el cuadro azulgrana tendrá que partirse la cara por lograr una permanencia que este año se presenta más cara.

Como la memoria es voluble y muy efímera, quizás muchos tiendan a pensar que las cuatro derrotas sufridas hasta la fecha sitúan al Eibar ante su peor arranque liguero desde que puso sus dos pies en Primera. Pero no es así. De hecho, hace ahora un año, el Eibar ocupaba la tercera plaza por la cola con un punto menos de los siete que figuran actualmente en su casillero. Y como todo el mundo sabe, y si no se le recuerda, el club armero firmó la mejor clasificación de su historia con un flamante noveno puesto.

Las sensaciones entonces eran muy parecidas a las que se respiran ahora, pero no cundió el pánico. Tras arrancar la competición con un esperanzador triunfo en Málaga (0-1), después solo fue capaz de superar al Leganés (1-0), mientras que fue acumulando derrotas ante Athletic (0-1), Sevilla (3-0), Barcelona (6-1), Celta (0-4) y Villarreal (3-0), todos ellos equipos de bastante mayor potencial económico.

Pero ni la directiva ni Mendilibar perdieron los nervios. El dramatismo no tuvo permiso para atravesar las puertas del vestuario ni siquiera cuando la mala racha se prolongó durante cuatro jornadas, en las que cosecharon otras dos derrotas más ante el Real Madrid y la Real Sociedad antes de lograr el punto de inflexión que necesitaba, con una goleada ante el Betis (5-0) en la jornada 12 del campeonato.

La principal diferencia que se aprecia respecto a la pasada temporada es que la tendencia inicial muestra que, al contrario de ediciones anteriores, ningún equipo se está descolgando a las primeras de cambio, y eso anuncia una igualdad que anticipa un mayor sufrimiento.

Por eso mismo, el partido ante el Girona adquiere una trascendencia máxima pese a que tan solo es el octavo de los 38 a disputar. Volver de vacío de Montilivi no solo supondría un nuevo golpe moral para los eibarreses, sino que además reduciría también el margen de error de cara a las citas que les esperan en las próximas semanas. No hay que olvidar, además, que los dos siguientes duelos que afrontarán en casa serán los otros dos derbis vascos que acogerá Ipurua en lo que queda de campaña. El primero será ante el Athletic el domingo 21 (16,15 h,) y después, el 4 de noviembre, será el turno de recibir al Alavés (12.00 h.)

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