La lesión de ramis trastocó todo

J. A. REMENTERÍA

Benzema no perdonó. Destrozó las ilusiones del Eibar, que dominaba en el marcador desde el minuto 38 al 58. El delantero francés es letal si se hace con un espacio en el área. Dispone de intuición y de una calidad extraordinaria a la que saca brillo a la mínima ocasión que se le presenta. Dos goles de cabeza del número 9 blanco, con idéntica secuencia: pase desde la banda derecha al área, al segundo palo, para batir a Dmitrovic de certero testarazo. Una asistencia de Asensio y otra de Kroos. Esos dos goles fulminaron al Eibar y dejaron en evidencia las lagunas defensivas de los armeros tras la lesión de Ramis. Una carrera de Odriozola seis minutos antes de que Benzema marcara su primer gol dio origen a un latigazo en la pierna izquierda del central armero para mandarlo a la caseta. O sin Ramis no se sabe defender o sin Ramis no hay paraíso. Esa es la cuestión. El veterano jugador, brazo derecho de Mendilibar en el campo, es el indiscutible líder en la zaga. Quedó confirmado en el coliseo blanco.

La marcha de Ramis supuso un antes y un después para el Eibar. El técnico armero se vio obligado a retocar el equipo, tuvo que retrasar a Sergio Alvarez, pasarlo del centro del campo a central. Se trata de una solución previsible y ensayada debido a los problemas defensivos por lesiones de Arbilla, que dijo adiós a lo que restaba de liga, y de Pedro Bigas, que no se ha recuperado de un contratiempo muscular. Mendilibar salió con un estratégico triángulo en la zona ancha: Sergio Álvarez, de puro pivote defensivo, y Escalante y Jordán, como hombres de caída al área, combinación de trabajo y organización respectivamente. Un centro del campo poblado que no dejó maniobrar al Real Madrid. Ni Isco ni Modric se encontraron cómodos. La lesión de Ramis hizo añicos el esquema del Eibar. Los madridistas aprovecharon la ausencia de la referencia defensiva. Orellana tuvo que colocarse por dentro y lo acusó. Desubicado ekl chileno, los armeros perdieron poder en la medular y en la línea defensiva ante un Real Madrid que tuvo posesión del balón y llegó con más peligro al área. Menos mal que Benzema estrelló un balón al palo y no supo aprovechar un salida en falso de Dmitrovic, porque el marcador pudo ser más abultado. El fútbol no entiende de justicia, solo de gol.

El Eibar ilusionó. Hizo soñar con una victoria histórica en el Bernabéu, pero todo quedó en nada. Su primera mitad fue brillante. Exhibió desparpajo frente a un Real Madrid que no llegó a la portería de Dmitrovic. El Eibar, sin embargo, ponía en serios aprietos la salida de balón de los de Zidane. Les obligaba a jugar en largo buscando a un Bale muy cuestionado por su afición. El orden y las ideas claras del Eibar fueron un martillo pilón para un Real Madrid angustiado ante la eficacia armera. El Eibar se adelantó por mediación de Marc Cardona tras una gran jugada iniciada en Cote, Cucurella y Escalante, autor de una penetración en la que engañó con el tiro para pasar luego a Cardona. El catalán no iba a estar en principio en el once inicial, pero Mendilibar le repescó a última hora por unas molestias en el sóleo sufridas por Pedro León en el calentamiento y le dejaron en la caseta. Destacar el trabajo de De Blasis en el lateral derecho. Suplió bien a Rubén Peña, aunque en el tramo final el argentino acabó de extremo para colocarse Peña en su puesto habitual, es decir, en el lateral derecho.

Una primera parte formidable del Eibar, con las líneas arropadas, anticipación y presión agobiante ante un Real Madrid con dificultades para enlazar la salida de su juego. La segunda mitad, por contra, fue discreta de los azulgranas. La marcha de Ramis y los posteriores movimientos fueron determinantes, aunque ya tras el descanso el Real Madrid mostró mayor mordiente. La temporada comienza a pasar factura en forma de lesiones, especialmente en la defensa. Esperemos que lo de Pedro León no vaya a más y parara por precaución.

La derrota no enturbia la permanencia. Era una buena ocasión para sorprender al Real Madrid, que ahora mismo está en horas muy bajas. Pero hay que mirar al futuro, pasar capítulo y pensar en el derbi ante la Real Sociedad.