SD Eibar

Jordi Calavera admite haberlo pasado muy mal esta temporada

Calavera, durante un entrenamiento. /Morquecho
Calavera, durante un entrenamiento. / Morquecho

El lateral del Eibar espera una oportunidad ante el Villarreal y Barcelona

J.A. REMENTERÍA

La plantilla armera ha retomado esta mañana en Atxabalpe el pulso de la preparación cara al choque del domingo en el Estadio de la Cerámica, a partir de las 18.30 horas, ante un Villarreal que quiere certificar matemáticamente la permanencia. Los azulgrana, tras dos días de fiesta, han vuelto con ganas y un ambiente distendido. Mendilibar, para jugar ante los castellonenses, tendrá la baja por tarjetas de Escalante. Se suma a las de Arbilla, Rubén Peña, Diop, Bigas y Cardona. A todos los lesionados se les vio en Atxabalpe haciendo ejercicios de recuperación, fue una de las estampas llamativas. Los filiales del CD Vitoria, el centrocampista Marí y el defensa Kaiser, estuvieron entrenando, se perfila Kaiser como novedad en la convocatoria ante la ausencia de Escalante.

El lateral derecho Jordi Calavera, que volvió a entrenar tras recibir el alta médica con el resto de sus compañeros el pasado mes de abril, días antes de recibir en Ipurua al Atlético de Madrid, compareció ante los medios. El jugador armero ha tenido una rotura en el recto anterior del cuádriceps de su pierna izquierda que le ha tenido alejado de los terrenos de juego durante mucho tiempo. Este jugador, que tiene otros dos años de contrato con el club armero, apenas ha tenido protagonismo desde que llegó al Eibar hace tres temporadas. Fue cedido en la 17/18 al Lugo y en la 18/19 al Sporting, destacando en ambos clubes en Segunda.

Jugó unos pocos minutos, en el tiempo de descuento ante el Betis tras suplir a Cote en Ipurua, circunstancia esta que supuso su debut en Primera. «Contento después de haber jugado en Lugo y Sporting cedido por el Eibar. Este año ha estado marcado por las lesiones, pero a base de trabajo y constancia puedo decir que he debutado en Primera». Confiesa estar preparado para aprovechar la oportunidad de jugar ante Villarreal y Barcelona, dos últimos partidos para cerrar la liga. «Sí, estoy preparado, aunque no tengo el ritmo de mis compañeros, pero si el míster me da la oportunidad tratará de aprovecharla después del año que he pasado, me vendrá bien«.

Jordi Calavera nunca ha perdido la esperanza al tiempo que reconoce que lo ha pasado mal. «Gracias a la familia y a mi novia, que me han apoyado mucho, pero ahora estoy bien. Mi caso fue entrar a ponerme bien, pero volver a recaer y así varias veces. Si el míster me da unos minutos se lo agradeceré». El catalán confiesa que en vacaciones trabajará duro para fortalecer su pierna y ponerse a tono para tener un papel en el nuevo proyecto.