SD Eibar

La fiesta de Ipurua acabó en una honda decepción

La tribuna sur, abarrotada con los nuevos banquillos empotrados, y, arriba, las nuevas cabinas de prensa./ASKASIBAR
La tribuna sur, abarrotada con los nuevos banquillos empotrados, y, arriba, las nuevas cabinas de prensa. / ASKASIBAR

El público, que apoyó y se recreó con el nuevo aspecto de Ipurua, salió desolado por una derrota que no esperaba

J. A. Rementería
J. A. REMENTERÍA

La decepción se adueñó ayer de la afición eibarresa. La fiesta no acabó como la gente quería: con una sonrisa de oreja a oreja. Había caras tristes y de preocupación. La hora del partido, las doce del mediodía, invitaba a madrugar un poco. Desde primera hora de la mañana en las calles y aledaños del campo se palpaba cierto nerviosismo, había aficionados de todas las edades con atuendos y distintivos de color azulgrana. Era el día del estreno de la Liga en Ipurua, una jornada ideal para ganar los tres primeros puntos y tributar tanto a la afición como al remozado estadio la alegría que se merecían.

La puesta en escena de la canción 'Ezina eginez' que el grupo armero Su Ta Gar ha sacado con la colaboración de la Fundación de la SD Eibar fue preciosa. Se contó con el apoyo en los coros de jugadores y jugadoras de los primeros equipos masculino y femenino, de miembros de la cantera, así como ilustres exjugadores como Garmendia o Bixente. El tema fue tarareado en los minutos previos, en el descanso y al final, incluso hubo siete mil folletos repartidos en los accesos al estadio para que el público pudiera entonarla al tiempo que su videoclip la acompañaba en las pantallas. Todo un escenario para una esperadísima fiesta que acabó en lamento.

La tienda del club, sita en los bajos de la tribuna Este, contaba con un gran ajetreo. Con sus palabras, el empleado Javier López daba fe de lo que se veía: «ha sido una mañana movida, se han vendido muchas camisetas. No tenemos los datos, pero puedo decir que ha habido un gran flujo de gente».

Sin duda había expectación por ver el campo, con la nueva tribuna Oeste que aún no está terminada. Leire Lekumberri, Hodei Bizkarra y Jon Rementeria, desde niños abonados de esta grada, vivieron en primera persona las nuevas sensaciones: «se ve fenomenal, con más perspectiva. La pena es que solo estaba abierto un bar, aún se ve que no está finalizada al cien por cien, pero la accesibilidad ha mejorado». Estos jóvenes seguidores estaban tristes por una derrota que no esperaban: «ha sido una desgracia... El Espanyol nos ha sorprendido en un momento muy inoportuno, pero hay que seguir peleando porque nadie nos ha regalado nunca nada».