La insistencia tuvo su premio

Cucurella y Vigaray pugnan por el esférico ayer en Ipurua. /MORQUECHO
Cucurella y Vigaray pugnan por el esférico ayer en Ipurua. / MORQUECHO
J. A. Rementería
J. A. REMENTERÍA

Victoria trabajada, nunca mejor dicho. En el minuto 91 Pape Diop remataba de cabeza el córner lanzado por Jordán al primer palo y su cabezazo fue para la afición armera su particular catarsis. Fue un partido de incertidumbre, en cuatro ocasiones intervino el VAR y su primer veredicto sentenció con gol para el Alavés a los tres minutos. Una falta lanzada por Jony entró directamente, primero lo anuló Iglesias Villanueva y, unos minutos después, lo validó. El Eibar cada vez que debe defender las faltas laterales realmente sufre, ayer fue otra demostración. En otra acción similar el portero Dmitrovic, que retornaba después de dos partidos ligueros en el dique seco, mandaba salir a todo el bloque. El gol del Alavés fue un error defensivo a la hora de defender, incluso Dmitrovic no reaccionó, como tampoco lo hizo el resto de sus compañeros.

El Alavés es un equipo con una impronta bien definida, luchador hasta la extenuación, con jugadores corpulentos en la zaga, agresivos en el centro de campo y rápidos en la franja ofensiva. Hasta el minuto 68, con el gol de Jordán tras una inteligente acción de Cucurella, al Eibar le costó 'romper' el férreo bloque alavesista. La presencia de Cucurella fue un acierto, la banda izquierda con Cote y De Blasis no tuvo nada de profundidad. Ni el asturiano ni el argentino funcionaron, totalmente desapercibidos.

En el minuto 62 De Blasis fue expulsado a instancias del VAR por un intencionado pisotón a Vigaray. Mendilibar reaccionó y tres minutos después retiró a Cote y optó por el joven lateral catalán. El partido se equilibraba en cuanto a hombres, diez contra diez. El Alavés acusó la expulsión de Duarte en el minuto 22 por entrada desde atrás a Jordán cuando llevaba camino de internarse en el área. El colegiado gallego señaló en un primer momento falta al borde del área, después, a instancias del linier indicó penalti y, finalmente, el VAR dictó falta, con lo cual el defensa vio la roja directa.

El Eibar puso en aprietos al conjunto de Abelardo, lo intentó, tuvo la posesión del balón que lo estrelló en tres ocasiones a la madera, especialmente llamativa la falta lanzada por Orellana a la cruceta en esa falta reseñada de Jordán/Duarte. El Alavés tuvo dificultades para frenar la banda derecha donde Rubén Peña y Orellana se mostraban activos, no así Cote y De Blasis que no tuvieron su mejor día.

La presión del Eibar se mostraba estéril y requería una obligada modificación. Fue un partido en el que los banquillos se vieron sometidos a mover piezas buscando la ideal resolución para sus intereses. El juego del Eibar pedía un cambio y Mendilibar retiró a un Escalante que volvía tras varias semanas alejado de los terrenos de juego por una lesión de hernia. Quitaba un centrocampista y metía un delantero, Charles.

El técnico armero reforzó el ataque ante la inferioridad numérica del Alavés, retrasó a Jordán al pivote, liberándolo de sus funciones de media punta; hasta entonces junto a Kike García era una de las referencias atacantes. El Eibar en el primer tiempo lanzó once córners sin modo alguno de batir la portería de Sivera. La persistencia del Eibar fue clave para llevarse los tres puntos que suponen aire fresco para renacer y dejar de lado las dudas que han florecido días atrás. El cuadro armero finalizó transmitiendo sensaciones de fortaleza, con diez redobló su poder ante un rival a quien se vio en los minutos finales muy extenuado. La insistencia tuvo su premio con el gol de Jordán, supuso el empate en un jugada con una secuencia perfecta, especialmente brillante de Cucurella que dio contenido y sentido a la banda izquierda. Y el gol de Diop, el del triunfo, fue la rúbrica a un esfuerzo y a un trabajo intenso, muy costoso que sabe a gloria. El Eibar no renunció y eso que, a las cinco minutos de iniciado el derbi, se topaba con el 0-1 en el marcador y antes, a los treinta segundos, Bastón remataba de cabeza un pase de Jony que tenía marchamo de gol, justo en la primera acción de ataque. No es cómo se empieza, sino cómo se acaba. El Eibar concluyó con un triunfo merecido y con la viva imagen de unos jugadores entregados, que lo dieron todo hasta que Iglesias Villanueva dio por concluido el partido.

Más sobre el Eibar 2 - Alavés 1

 

Fotos

Vídeos