SD Eibar

Inquietud por el descenso de asistencia a Ipurua

Cáseres y Enrich se disputan un balón alto en el último partido de Ipurua./MORQUECHO
Cáseres y Enrich se disputan un balón alto en el último partido de Ipurua. / MORQUECHO

La obligada baja de más de 1.000 socios por las obras y los cambiantes horarios han provocado una preocupante bajada de espectadores. El partido ante el Villarreal registró la menor entrada de la temporada

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Ipurua pierde tirón. De todos es sabido que el estadio armero es el más pequeño de toda la categoría y, en consecuencia, también es el que menos espectadores reúne en cada partido, pero ha pasado de ser el que el que mayor asistencia porcentual promediaba, con un índice de ocupación de 83,27% en la temporada 2015-16, a ir perdiendo fieles de manera inquietante hasta situarse en valores que superan en poco el 70%.

Este importante descenso tuvo su máximo exponente en el partido del pasado domingo frente al Villarreal, al que solo acudieron 4.141 personas, la menor entrada registrada en Ipurua desde que el Eibar inició su quinta temporada consecutiva en Primera.

2014-15
Asistieron 4.811 espectadores de media sobre un aforo de 5.910 asientos.
2015-16
5.268 espectadores de promedio en un estadio con capacidad para 6.300.
2016-17
Acudieron de media 5.324 personas, aunque Ipurua contó con 1.022 localidades menos durante varios meses debido a las obras de la Tribuna Este.
2017-18
Ipurua registró una media de 5.335 asistentes por partido sobre un aforo de 7.083.
2018-19
El promedio de asistencia hasta ahora es 5.286 espectadores, aunque las obras de la Tribuna Oeste han reducido la capacidad de Ipurua en más de un millar de asientos en los dos últimos partidos.

Son muchas las razones que pueden esgrimirse para explicar la paulatina pérdida de espectadores, aunque el hecho de que el conjunto azulgrana se haya asentado en la categoría y que las llegadas de equipos grandes no sean ya una novedad, puede estar ganando peso en este sentido.

En cualquier caso, se antoja más adecuado echarle una mayor parte de la culpa a los anárquicos horarios que impone la televisión, como ocurrió precisamente con el duelo ante los castellonenses, fijado para el día de Reyes a las 12.00 horas, y al propio exceso de oferta de las plataformas, que por menos de lo que cuestan la mayoría de los abonos de los clubes permiten seguir toda la Liga sin levantarse del sofá.

1.100 socios menos

Y obviamente, también se debe tener en cuenta que en este último mes el Eibar se ha visto obligado a dar de baja a 1.100 de sus pocos más de 5.000 abonados, debido al derribo programado de la Tribuna Oeste para encarar la construcción de un nuevo graderío que propiciará que Ipurua supere las 8.000 localidades.

Tampoco se puede obviar el hecho de que hay unos 500 socios armeros que según hizo saber el club no acuden nunca al campo por los motivos que sean y que la mayoría no libera su asiento pese a la persistencia la entidad para poder poner en venta esas localidades.

El caso es que esta confluencia de diferentes causas revelan un paulatino descenso de la asistencia respecto a temporadas precedentes. Así, el año del debut en Primera, en la temporada 2014-15, Ipurua acogió a un total de 91.412 espectadores, 4.811 de media, cuando apenas tenía 4.000 socios y un aforo de 5.910 espectadores gracias a las tres gradas de mecanotubo que se instalaron antes de remodelar la Tribuna Norte.

Una vez inaugurado ese graderío, la capacidad del estadio se elevó hasta los 6.300 espectadores en una temporada 2015-16 en la que se registró la asistencia de 99.379 espectadores, con un promedio de 5.268 por partido. Con una media de más del 83%, Ipurua se situó entonces entre los tres de La Liga con mayor índice de ocupación junto con el Santiago Bernabéu y el Ramón Sánchez Pizjuán.

En el tercer año en la máxima competición la cifra de asistencia se elevó hasta los 101.160 con una media de 5.324 por partido, lo que equivale a un 77% de promedio, aunque cabe reseñar que durante varios meses el estadio perdió 1.022 localidades debido a las labores de la construcción de la Tribuna Este, que fue inaugurada en marzo de 2017 a cargo del entonce seleccionador Julen Lopetegi.

El año pasado se batió el récord de asistencia con 101.378 espectadores, 5.335 por partido y un 77% de promedio, mientras que en esta campaña han acudido 52.869 espectadores, con un promedio de 5.286 asistentes por partido, aunque se no hay que olvidar que en las dos últimas citas ante el Valencia y el Villarreal, Ipurua ha contado con algo más de 1.000 localidades menos debido al cierre de la Tribuna Oeste.

Curiosamente también fue el choque ante el Villarreal el que menos aficionados congregó en el pasado campeonato, ya que solo acudieron 4.057 aficionados, aunque en su debe hay que destacar que se disputó un miércoles 28 de febrero. El partido más seguido en el presente ejercicio ha sido el derbi ante el Athletic, que reunió a 6.475 espectadores (92%), seguido por el del Real Madrid (6.458, 91%) y el de la Real Sociedad (6.174, 86%).

Estos datos no parece que vayan a mejorar de cara a la segunda vuelta con las visitas del Espanyol, Girona, Getafe, Celta, Valladolid y Rayo, aunque el promedio subirá en las tres últimas jornadas en casa ante el Atlético, Betis y Barcelona.