Iñaki Bea: «No nos va a hacer falta mirar los resultados de los demás»

Iñaki Bea posa ayer en una calle céntrica de Eibar, una ciudad que ha hecho suya./MIKEL ASKASIBAR
Iñaki Bea posa ayer en una calle céntrica de Eibar, una ciudad que ha hecho suya. / MIKEL ASKASIBAR

El ayudante de Mendilibar espera con ilusión la visita del Valladolid, el equipo que le catapultó a Primera como jugador

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZEIBAR.

En Valladolid empezó todo para Iñaki Bea (Amurrio, 1978). Allí logró un histórico ascenso que le permitió jugar dos temporadas en Primera y allí conoció a José Luis Mendilibar, que años después le llamó para que formara parte del cuerpo técnico que lleva ya cuatro años triunfando en el Eibar. Lógicamente, quiere ganar a los pucelanos, pero les desea la mejor de las suertes.

- El domingo se producirá un especial reencuentro con el Valladolid.

- Hablar del Valladolid es muy especial para mí porque me dio la posibilidad de jugar en Primera. Yo venía del Lorca, y que te llame un equipo en el que han jugado jugadores de la talla de Hierro, Caminero o Amavisca me parecía increíble. Era un reto muy bonito. Entonces el equipo estaba en Segunda, pero mi generación conoció más a este equipo en Primera. Hicimos una temporada histórica, con récord de puntos y de victorias.

- ¿Se puede decir que allí empezó todo?

- Sin duda. Mendi venía de una experiencia mala en el Athletic y yo de tener un año muy bueno en el Lorca con Emery. Allí coincidimos el míster y yo con Toni (Ruiz, preparador físico del Eibar). Los primeros meses fueron difíciles, pero luego vivimos algo irrepetible. Se generó una comunión increíble entre el equipo, el club y la afición. Mendi dejó un legado de humildad, de trabajo y de querer superarse.

- Como ahora, ¿no?

- Ahora tenemos la suerte de disfrutar en Primera y de salvarnos sin tanto sufrimiento como allí. Aquí no hemos tenido que jugarnos las castañas en las dos últimas jornadas y eso da mucha tranquilidad, pero sí creo que el legado es el mismo. Ha implantado su sello de identidad. Y que un entrenador consiga que el equipo juegue como él quiere es muy importante.

- Pese a que llegó a ocupar plazas europeas, el cuadro pucelano llega con la soga al cuello.

- Cuando un equipo viene de Segunda a veces la inercia le hace estar arriba. Vinieron con la flecha para arriba, al igual que le ocurrió al Eibar en su primer año, pero luego todo se va complicando. Tienen muchas limitaciones, pero también un gran espíritu luchador.

- Pero llevar solo 21 goles en 27 partidos es casi una condena.

- Sí, pero es un equipo regular, no en cuanto a resultados, pero sí en que sabe a lo que juega y cómo debe hacerlo.

- Y para colmo, pierden a Hervías, el fichaje que les había devuelto la ilusión.

-Bueno es duro, pero Keko vuelve a ser el que vimos aquí y con el fichaje de Guardiola tienen más alternativas ofensivas.

- ¿Si el Eibar alcanza los 38 puntos ante el Valladolid se podría empezar a pensar en otros objetivos?

- No me gusta hacer cuentas. Me quedo con que el equipo está en una buena línea y que no va a pasar problemas. Creo que pasaremos fácil de los 40. Lo bueno de este equipo es que, aunque algunos jugadores no juegan mucho, es de agradecer que cuando salen luchan como jabatos. Me quedo tranquilo y sé que no tendremos que mirar los resultados de los demás, porque nos bastará con los nuestros.

«Mendilibar está dejando aquí el mismo legado que logró dejar en Valladolid»

- Con los nervios que ha habido...

- Veías al Athletic, Villarreal y Celta y pensabas, ¿con esos me voy a tener que jugar la permanencia? Con equipos con menos nombre quizás no habríamos tenido tanto miedo, pero sí ha habido momentos de muchos nervios.

- ¿Por qué este año le toca ver los partidos desde la grada?

- Cuando me llamó el míster para formar parte del cuerpo técnico yo vivía en Alemania, y no pude terminar de sacarme el título que quiero conseguir en junio. Me queda un curso. Para hacer unas prácticas no te convalidan que seas ayudante de un entrenador en Primera, necesitas hacerlas en categorías inferiores. Es burocracia, pero no vale quejarse, sino buscar soluciones.

- No se está cumpliendo eso de que al cuarto año les echen a la calle.

- Eso es cosa del míster, pero sí, parece que este año libramos.

- ¿Este año también se va a tardar tanto en confirmar si el cuerpo técnico seguirá?

- La cabeza visible y el que decide es el míster y él siempre dice que está a gusto, que se siente en casa, que sabe cómo funciona esto y que aquí ha encontrado el equilibrio. La verdad es que no ha salido el tema cuando nos juntamos para desayunar. Queremos disfrutar del momento. Lo importante es que la relación entre entrenador, director deportivo y consejeros es buena y todo suma.

- Y sin embargo muchos insisten en decir que la relación entre el técnico y el director deportivo no es buena.

- Se equivocan. Con Fran discute como lo hace conmigo. También se le ha visto gritar a jugadores y se ha demostrado que hemos ido todos de la mano y que hay una buena sintonía.