De izquierda a derecha, Koldo Ayuso, Endika Molano, Aitor Molano y Josean Ekiza, con la Plaza Unzaga de fondo. / ASKASIBAR

SD Eibar

En Hospitalet o Alcorcón, todo por el Eibar

Josean, Koldo, Aitor y Endika recuerdan el ascenso de Segunda B a Segunda en 2013 lejos de Ipurua y sueñan con volver a vivirlo, esta vez a Primera y al sur de la capital

IKER CASTAÑO

Históricamente, desde su fundación en 1940, el Eibar ha logrado cuatro ascensos a Segunda y hoy puede catapultarse por segunda vez a Primera. En la temporada 52-53 certificó su ascenso por primera vez a la división de plata, la segunda etapa más memorable de la entidad armera se vivió entre el año 1988 y el 2012 (codeándose entre la segunda y tercera categoría) y la más gloriosa de todas desde 2013 hasta la actualidad.

Vivir una gesta como ésta, y más para un Eibar que no cuenta con más de 28.000 habitantes en su villa, es un logro mayor. Un caso ejemplar en el mundo del fútbol, no solo en el panorama español. Si se realiza una encuesta general entre toda la afición azulgrana en el que tengan que decantarse por el momento más especial de la historia del club, seguro que la gran mayoría escoge ese 25 de mayo de 2014, el del ascenso a Primera ante el Alavés en Ipurua. Primero por lo que supuso y después por celebrarlo en casa y con tu gente, algo que no tiene precio.

Pero vivirlo a kilómetros de tu ciudad, también es especial. Miles de aficionados se desplazaron hasta Durango en el año 1988 para celebrar el segundo ascenso de la historia del club a Segunda contra la Cultural a falta de una jornada tras treinta años en Tercera (la Segunda B no existía). Fue el primero lejos de Ipurua. El segundo data en 2013, cuando se inició la histórica y exitosa etapa, logrando el ascenso en Hospitalet de Llobregat. La tercera puede trasladarse hoy a Alcorcón.

Los cuatro aficionados recuerdan «con euforia» un día «para la historia del club» tras subir en Hospitalet en 2013

En ese último hito a pocos kilómetros de la Ciudad Condal estuvieron cuatro aficionados que les hierve por dentro la sangre de los colores armeros y dos de ellos estarán hoy empujando a su equipo al sur de la capital. El primero, Josean Ekiza, rememora aquel 30 de junio de 2013 como un día «especial y emocionante para la historia del Eibar». Acudió con su hijo Aitor –de catorce años aquel entonces– en un autobús de dos pisos, y antes de alentar a su equipo aprovecharon «para ir a Barcelona y visitar el Camp Nou con otras dos parejas». Cuando se acercaba la hora, no percibía mucho colorido local en los aledaños del campo. «La mayoría era del Barcelona o del Espanyol y eso se notó. Se estaba jugando el ascenso y casi no había gente, éramos más los de fuera y metimos más ruido», confiesa.

Del encuentro destaca poco, ya que el 3-0 de la ida en Ipurua le permitió al cuadro del también equipo dirigido por Garitano afrontarlo con más tranquilidad. «Siempre tienes miedo, pero una vez que llegó el descanso vimos que ya estaba hecho», indica. Incide más en el post. «Cuando acabó el partido, había un ambientazo increíble y los jugadores te echaban las medias, botas...», anota. A su vez, en relación con aquella plantilla de la casa, le apena que «la historia ha cambiado. Ahora casi todos los jugadores son de fuera. Antes, entre Capa, Yuri, Dani García... la celebración se hacía como las traineras y ahora no lo hacen porque no saben. Era un equipo más humilde y la relación más cercana. Ahora es más distante, más fría», aclara. Como anécdotas, tiene presente cuando «un aficionado del Hospitalet nos ofreció cambiar la camiseta y otra cuando le firmaron la elástica todos los del autobús de la peña a mi hijo, al ser el más joven de los que íbamos».

El segundo que estará en Santo Domingo hoy es Koldo Ayuso, que quiere vivir su segundo ascenso de su equipo lejos de Ipurua. «Fuimos con una ligera ventaja y había bastante euforia. Desde casa ibas con una certeza de que ibas a ascender», explica. Aquel domingo «en el que salimos pronto de Eibar junto a las peñas estuvimos como siempre, ejemplares, dando ambiente allá donde vamos y sin tener ningún tipo de problema con nadie. Nos marchamos muy contentos».

Aún recuerda cuando «un miembro de la peña Eskozia la Brava con la que íbamos se montó en el autobús de vuelta y no se había enterado de que ganamos (0-1, gol de Capa). Se pensaba que habíamos empatado a cero, fue una anécdota bastante curiosa», comenta con una carcajada.

Los que no estarán hoy «por motivos laborales y por un horario que no acompaña» en Alcorcón son Aitor Molano y su hijo Endika, aunque «saldremos a la calle junto a nuestros amigos». Ellos también vivieron en sus propias carnes el ascenso en Hospitalet, pero de diferente manera. «Estábamos de vacaciones en Comarruga (Cataluña) y nos hacíamos nuestras cábalas de los equipos que podían tocarnos en el sorteo. Cuando tocó el Hospitalet, nos pusimos muy contentos. Cogimos el coche y fuimos a por las entradas», rememora. «Pasamos un excelente día con nuestra afición y el resultado fue un merecido ascenso. Cuando Capa marcó el único tanto, aquello fue la leche, se desató la locura», coinciden ambos.

«Si sube es un gran mérito»

Los cuatro hinchas armeros confían en que hoy se cierre la temporada con premio gordo. En comparación con el duelo en tierras catalanas hace nueve años, para Ekiza «hoy no vale especular. Tenemos que salir a ganar y no va a ser fácil. Jugamos contra un descendido, pero hace dos semanas ganó 0-3 en Zaragoza y empató contra el Almería. Esos equipos cuando se relajan y no tienen nada que perder, juegan bien y sin presión», apunta. Si al final del partido se da el ascenso «tendría un mérito enorme. Cuando bajó la temporada pasada yo pensé que ya no le iba a volver a ver en Primera. Aquello fue como una lotería. En teoría es más fácil mantenerte en Primera que, si bajas, volver a subir. Hay equipos como el Zaragoza, que jugó en Europa, o el Tenerife, que le fastidió dos ligas al Madrid... clubes con un gran potencial y que llevan años sin subir», sostiene.

Josean Ekiza y Koldo Ayuso estarán Alcorcón arropando al equipo armero y confían «en que se dé el ascenso»

Ayuso, que estará al sur de la capital hoy para «animar, hacer amigos, dar color a las calles de Alcorcón, arropar al equipo los noventa minutos y después celebrarlo», se alegró el pasado fin de semana «cuando empató el Almería en el último minuto, porque eso significaba que teníamos que salir a ganar sí o sí. Discutir lo que está haciendo Garitano son palabras mayores, pero en algunos momentos de la temporada ha pecado de conservador. Cuando sales a ganar, probablemente ganes, pero si sales a empatar, que podía haberse dado el caso, probablemente pierdas». Si se consigue finalmente argumenta que «tiene mucho valor porque todos sabemos lo que es Eibar. Yo viajo mucho a Villarreal y siempre nos alaban y están con nosotros. Por equipo y ciudad, no nos corresponde la Primera división, pero Eibar siempre es especial y espero que siga siéndolo».

Los Molano, pese a «sufrir en los últimos encuentros y llevarnos el chasco con la derrota ante el Valladolid», confían en «ganar y volver a la cima de la máxima categoría». En Hospitalet o Alcorcón, todo por el Eibar.