La hermandad del convento aclara que «la aprobación la firma la congregación»

L.G. EIBAR.

La Orden de la Inmaculada Concepción, congregación a la que pertenecen las monjas que ocuparon el convento de la Purísima Concepción hasta que abandonaron la localidad eibarresa en el 2009, ha remitido una nota en la que especifican que es la propia hermandad y no el Vaticano, como aseguraron fuentes del Eibar, la que tiene que dar la conformidad para que se lleve a cabo la expropiación acordada de los terrenos contiguos al anexo.

En el escrito se especifica que «cuando las comunidades gestionan un patrimonio elevado necesitan siempre de la aprobación de la Congregación para los institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica».

De ahí que remarquen que no se precisa la rúbrica del Papa ni del Vaticano. «El Papa no firma de su puño y letra estas aprobaciones sino que son las autoridades eclesiásticas de la Congregación, puede ser el Cardenal Prefecto o el Secretario de la Congregación».

 

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