Eibar

Un día grande con el mejor colofón

El aizkolari eibartarra Ernesto Ezpeleta 'Bihurri', entre otros 'cortes', partió en dos una furgoneta en un acto promovido por Eskozia La Brava. / MORQUECHO
El aizkolari eibartarra Ernesto Ezpeleta 'Bihurri', entre otros 'cortes', partió en dos una furgoneta en un acto promovido por Eskozia La Brava. / MORQUECHO

Antes de la victoria del Eibar la ciudad ya vivió una jornada festiva en la que numerosos aficionados dieron color azulgrana a las calles eibarresas

J.A.R. EIBAR.

El sábado acabó con una auténtica fiesta. La victoria del Eibar por 3-0 desató una alegría que se vivió en las calles después del choque, especialmente cuando la afición bajaba de Ipurua. La txaranga Ustekabe acompañó con su música a los aficionados que disfrutaban de lo lindo. «Ganar al Real Madrid no está al alcance de cualquiera», era la frase más recurrida. Fue un día redondo porque todo salió a pedir de boca.

Ya a primera hora de la mañana era visible el 'nervio' de ese partido que se iba a vivir en Ipurua entre el Eibar y el Real Madrid. La presencia del equipo madridista siempre genera expectación. La peatonalización en torno a la plaza de Unzaga se adelantó con respecto a lo que suele ser habitual los fines de semana. El aizkolari eibarrés Ernesto Ezpeleta 'Bihurri', en una exhibición de fuerza y habilidad cortó dos troncos de dos y tres metros de perímetro, con una y dos manos, además de un turismo, un monovolumen y una furgoneta, en un acto promovido por Eskozia La Brava. «A ver si sale todo bien y ganamos, el equipo está con moral, creo que lo hará», decía Joseba Combarro, presidente de este peña. Vaya si acertó.

La actuación del aizkolari fue seguida por mucha gente ataviada con distintivos del Eibar. 'Bihurri' es la segunda vez que con la visita del Real Madrid protagoniza gesta similar. En enero de 2004 con motivo del partido de vuelta de la Copa en el Bernabéu, cortó un gran tronco en las puertas del estadio blanco que llamó la atención. Fue un espectáculo que tuvo su repercusión.

A pocos metros, el Club Ciclista Eibarrés acaparó la presencia de gente en su carpa, bajo la cual celebraba el Día de la Txistorra. Ya a primera hora en algunas cafeterías y bares, apurando los primeros sorbos de café, se hablaba del partido. Por ejemplo, en el Foxtter Bar, sito en la plaza Barria, el tema de conversación de los clientes no era otro que el choque entre los armeros y madrileños. Era un ejemplo de lo que venía. La llegada del autobús madridista atrajo a muchos aficionados, en especial a sus seguidores. Camisetas azulgranas y blancas compartieron unas horas emocionantes.

En la afición había quienes apostaban por la victoria del Eibar y quienes veían a un Real Madrid triunfante. En los aledaños al campo, como siempre, a medida que se acercaba la hora, el ambiente iba creciendo. Se pudieron ver aficionados del Eibar y Real Madrid sacándose fotos en perfecta armonía. El colofón a la fiesta se vistió de azulgrana.

 

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