SD Eibar

Una ocasión propicia para despegarse de la zona baja

Cucurella acaba de poner el balón en el área, con Mendilibar a su espalda, en un entrenamiento previo al partido de hoy. / MORQUECHO
Cucurella acaba de poner el balón en el área, con Mendilibar a su espalda, en un entrenamiento previo al partido de hoy. / MORQUECHO

El Eibar pugnará ante el Girona por un nuevo triunfo en casa que le permita dar un salto hacia la comodidad | Los armeros reciben al rival al que más goles han marcado plenos de confianza por sumar siete puntos de los últimos nueve posibles

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

En una competición en la que sumar un punto cuesta sangre, sudor y lágrimas, hacerse con los tres que hoy se ponen en juego en Ipurua frente a un rival directo en la pelea por eludir el descenso equivale a encontrar un tesoro de gran valor. Su misión consiste en dar con él antes que el Girona, que ya se perdió con estrépito aquí en la pasada campaña y que viene con las fuerzas ajustadas después de haber tenido que disfrazarse de equipo europeo en el mes de enero para jugar ocho partidos. En ese cofre se encuentra el camino que conduce hacia comodidad y tener enfrente al equipo al que más goles le ha endosado, 11 en solo tres partidos, convierte este envite en la ocasión propicia para que los azulgranas logren no despedirse, pero sí despegarse de la zona baja de la tabla.

Después de que en Leganés se le escurriera de las manos un triunfo que ya creyó tener asegurado al marcharse al descanso con un 0-2 a su favor, y de los puntos que ya han volado de Ipurua, en muchos casos de forma inmerecida, al Eibar ni se le pasa por la cabeza malgastar la posibilidad de elevar a siete el bagaje de los últimos tres partidos ante equipos que luchan por su mismo objetivo.

Y mientras que el fantasma del cansancio sobrevuela sobre los albirrojos, los eibarreses se muestran pletóricos de ánimo y de fuerzas. Un entusiasmo alimentado por el final de una racha de seis partidos sin ganar que rechazó premiar el excelente juego que venían desplegando, y en gran medida también por la paulatina incorporación de los jugadores que han permanecido buena parte de la campaña aquejados de lesiones importantes.

Marko Dmitrovic ya ha recuperado la titularidad y en un par de semanas, quizás incluso en menos Pedro León podría volver a vestirse de corto para convertirse en el refuerzo invernal que el Eibar no se ha planteado en incorporar precisamente porque esperaba como agua de mayo el regreso del murciano, pero también por verse acotado por el tope salarial.

También parece que Orellana ha dejado atrás las molestias que le impidieron ser de la partida tanto ante el Espanyol como frente al Leganés. El chileno ya oye de fondo el ruido del motor que el de Mula está poniendo a punto y sabe que tiene que pisar el acelerador para no correr el riesgo de quedarse fuera de la parrilla. Incluso cojo Pedro León tiene una capacidad innata para transformar centros en asistencias y eso es precisamente lo que se espera también del impetuoso andino.

El único que no termina de ver la luz al final del túnel es Jordi Calavera, como ya es sabido inédito en este campeonato, que sigue enlazado una dolencia con otra sin que se consiga dar con el origen de sus males. El lateral catalán llevaba ya unos días trabajado junto al resto de sus compañeros, ilusionado por poder arañar unos minutos a un Rubén Peña que está inconmensurable, pero el viernes tuvo que volver a pasar por la consulta del médico y ya nadie en el club se atreve a fijar una fecha para su esperado debut. Su espera se está eternizando y las opciones para que acabe la temporada en blanco va aumentando de forma considerable.

El equipo de gala

Sin que aclarara si ha convocado a todos los disponibles porque Orellana aún no está en condiciones de jugar, si finalmente está en disposición de hacerlo, Mendilibar podrá alinear al considerado como el once de gala después de varios meses lidiando con significativas ausencias.

Ahora ya tiene a Dmitrovic totalmente recuperado y dispuesto a volver a brillar como en el pasado ejercicio, y también parece que volverá a encomendarse de inicio a Ramis después de hacerle saltar en Butarque cuando el equipo estaba a punto de encallar después de que el Leganés neutralizara la renta armera. Arbilla será su lugarteniente y, como siempre, Rubén Peña y Cote harán las veces de escuderos.

En el centro del campo tampoco asaltan las dudas. Diop y Jordán serán de nuevo los directores de orquesta, que pondrán un especial esmero en que Orellana por un lado y Cucurella experimenten una notable mejoría respecto a los últimos partidos.

Y arriba, pese al cansancio que evidenció Enrich el pasado fin de semana, el menorquín también apunta al once junto Kike García.

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