SD Eibar

Garagarza se muestra satisfecho tras «un mercado tranquilo»

Fran Garagarza, en rueda de prensa/Morquecho
Fran Garagarza, en rueda de prensa / Morquecho

El director deportivo del Eibar asegura que «teníamos claro que no necesitábamos nada y el míster está tranquilo y satisfecho con los 22 jugadores que tiene»

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

Cuando las cosas funcionan no hay por qué tocarlas. Esa ha sido la máxima del Eibar durante un mercado invernal en el que el club se ha mantenido al margen por la sencilla razón de que no existía la necesidad de reforzar un bloque que califican de compensado y competitivo para alcanzar el objetivo.

Como ocurre una vez que se cierra cada ventana de fichajes, el director deportivo del Eibar compareció ante los medios de comunicación para explicar los motivos que han llevado a que la única variación que se ha producido haya sido la salida de Pablo Hervías, cedido al Valladolid. Fran Garagarza fue muy claro y contundente al respecto. «Ha sido un mercado tranquilo, y aunque hemos estado trabajando y atentos a los acontecimientos, teníamos las cosas claras desde el principio y entendíamos que no necesitábamos fichar nada».

El mutrikuarra insiste en que, pese a que la plantilla se ha quedado con un jugador menos de los que tenía al inicio de la campaña, Mendilibar «está tranquilo y satisfecho, porque aunque empezamos con 23 y ahora le quedan 22 efectivos, tiene más o menos dos jugadores por puesto y varios efectivos polivalentes para cubrir posibles bajas».

No es un secreto que esta ventana invernal no es muy de su gusto, «ni de muchos directores deportivos , porque es muy complicado, ya sea por precio o porque debes fichar a jugadores que han jugado pocos minutos». Y aunque el año pasado sí resultó fructífero con las incorporaciones de Orellana y Diop, este año no había ni necesidad, ni tampoco posibilidades económicas para hacerlo debido a las apreturas del tope salarial. «Condiciona, pero por suerte no hemos tenido que movernos porque el equipo está bien».

Su principal preocupación gira en torno a la situación deportiva y, en este sentido, subraya el optimismo generado por los siete puntos sumados en los tres últimos partidos ante rivales directos, que han permitido que el Eibar se encarame a la décima plaza con 29 puntos. «Son buenos números, que nos acercan cada vez más al objetivo de la permanencia», que es y seguirá siendo la única meta que se marca el club. «Es un mensaje que no variará de aquí en adelante y menos este año con el campeonato tan comprimido».

Por eso valora de forma especial que el cuadro azulgrana haya logrado también asegurarse el gol average a favor con el Espanyol, el Leganés y el propio Girona, y pone el foco en el trascendente papel que puede jugar Ipurua en lo que resta de campeonato. «Lo bueno es que nos quedan siete partidos de 16 por jugar en Ipurua y es en casa donde está nuestra salvación. Queda una maratón dura y vamos a seguir necesitando el apoyo de la afición».

Libres de amenazas

Los equipos modestos como el Eibar siempre están expuestos a que clubes más poderosos vengan chequera en mano a llevarse a los jugadores que más destaquen. En este caso asegura que «no se ha producido ninguna amenaza externa, estábamos preparados» para hacerles frente con las cláusulas en la mano.

Otra cosa será lo que suceda en el mercado veraniego, un puente que se cruzará cuando lleguen a él, aunque en cualquier caso remarca que «no será mala señal que haya jugadores azulgranas bien valorados», en clara referencia a Joan Jordán, Rubén Peña y Cote, tres jugadores que están brillando con luz propia esta temporada. Lo bueno, según subraya, es que «siguen teniendo contrato en vigor».

El caso de Cucurella es diferente, porque es propiedad del Barcelona, aunque confirmó que ejercerán la cláusula de compra, en su opinión asequible, acordada con el club culé. «Antes del tiempo marcado acordado, el Eibar hará lo que tenga que hacer para quedarse con el jugador». Poco se podrá hacer si luego el Barcelona decide recomprarlo «Es lo que hay», dijo con resignación.

Pronto para hablar

Menos clarificador fue a la hora de hablar de la continuidad de José Luis Mendilibar o la suya propia, ya que el contrato de ambos expira el 30 de junio. «Como somos de la casa la confianza es alta y, aunque no concretamos demasiado, sabemos lo que queremos», declaró para acto seguido añadir que «lo primero es lograr la permanencia. Ahora es pronto para dar pasos. Queda lo más duro aunque estamos bien encaminados».

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