S.D. Eibar

Mendilibar: «Si ganamos al Valladolid nos quedamos un año más»

José Luis Mendilibar, durante su comparecencia en la previa del partido de mañana. / MIKEL ASKASIBAR
José Luis Mendilibar, durante su comparecencia en la previa del partido de mañana. / MIKEL ASKASIBAR

Será un partido «de los que te gusta jugar» para el técnico del Eibar porque se reencontrará «con gente amiga» de su pasado en Pucela

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

José Luis Mendilibar suele ser muy cauto a la hora de dar por conseguidos los objetivos cuando los números no lo certifican, pero la holgada renta acumulada sobre el descenso y el regular rendimiento de los suyos jornada tras jornada le han llevado a aparcar sus reservas para afirmar que un triunfo ante el Valladolid significaría una nueva permanencia en su currículum y en el del Eibar. Los armeros reciben mañana en Ipurua a las 12.00 horas a los pucelanos, que cuentan con 26 puntos, uno sobre el descenso, nueve menos que el Eibar. «Es un partido importante para nosotros porque si ganamos les dejamos con muchos puntos de ventaja. No sería matemático, pero casi seguro nos quedaríamos en la categoría. A ellos les daría un impulso grande ganar aquí y por eso es un partido importante para los dos», afirmó.

Ni los goles ni los puntos van a caer del lado armero por simple inercia, de modo que cierra la puerta al exceso de confianza para que dentro de su equipo solo quede su innegociable intensidad. «Será importante estar los 90 minutos concentrados y sin cometer fallos. No tenemos que confiarnos. Tenemos que respetar al rival y ser fieles a nuestro estilo de apretar en campo contrario, de jugar por fuera, de sacar muchos centros y no de meter el culo atrás».

Porque si de algo está convencido por lo mucho que conoce a un rival al que entrenó durante casi cuatro campañas, es que el Valladolid vendrá dispuesto a evitar ese destino hacia Segunda al que tanto se ha acercado. «El Valladolid es un equipo que ha estado más holgado hasta ahora y poco a poco se le están acercando los equipos que están en descenso. Cuando han estado jugando bien, destacaba más el equipo, eran más bloque. No era fácil hacerles ocasiones de gol y llegar al área. Querrán cambiar lo que les está pasando ahora».

Pero también avisa de que las urgencias pueden ser un arma de doble filo para los pucelanos. «A veces la necesidad te hace ser más fuerte y estar más concentrado, y otras estar más nervioso y dubitativo. Hay equipos que están acostumbrados a jugar finales y otros no. No hay que ser mejor, hay que saber jugar las finales. Y no es fácil».

Fieles a sus ideas

La principal presión para los eibarreses es la que se imponen a sí mismos, por lo que la hoja de ruta para este choque debe ser la misma de siempre. «Nosotros no vamos a cambiar. La idea es la misma de los cuatro años que llevamos aquí y en cuanto a la idea de fútbol este año está saliendo bien».

Siente un especial cariño por el Valladolid, al que ascendió a Primera en el 2007, estableciendo un récord de puntos y victorias, por lo que, como no podía ser de otra forma, será «un partido especial» para el de Zaldibar. «En algunos sitios pasas de refilón y en otros dejas huella y te dejan huella, éste es uno de esos. Estuvimos cuatro temporadas, con cosas buenas y malas, pero muchas más buenas que malas y es con lo que me quedo. Habrá gente de allí que venga a ver el partido y nos acordaremos. Te gusta jugar estos partidos porque te vas a encontrar con gente amiga».

Durante su comparecencia también habló de Cardona, protagonista en los dos últimos partidos, del que dijo que «está entrenando muy bien. Quiso irse en el mercado de invierno, le dijimos que se tenía que quedar y lo ha hecho con muy buena cara, sin bajar los brazos en los entrenamientos y eso se nota cada vez que sale. Eso hay que agradecérselo, aunque está en el sueldo. Estamos encantados con él».

Tampoco se olvidó de Pablo Hervías, al que desea una pronta recuperación tras su grave lesión. «Es una pena porque es un buen chico. Fue a Valladolid, jugó dos o tres partidos y se ha lesionado. Desde aquí le mando fuerzas».