Los jugadores armeros celebrando uno de los goles marcados al Granada en Ipurua. / ASKASIBAR

Un final de primera vuelta con un alto nivel de exigencia

Esta tarde ante el Málaga, el Eibar buscará ese triunfo que le catapulte para afrontar un inmediato noviembre realmente complicado

J. A. Rementería
J. A. REMENTERÍA

La afición de la SD Eibar estará pendiente esta tarde a partir de las 16.15 horas que juega en La Rosaleda ante el Málaga CF. Con la necesidad de ganar, de mejorar sus prestaciones lejos de Ipurua, se presenta el cuadro eibarrés que tratará de hacer bueno el empate de la pasada jornada en Ipurua ante el Albacete. A priori, la empresa se plantea complicada dado que enfrente tiene a un Málaga, también necesitado. Con este partido se cierra un mes de octubre que, a expensas de lo que ocurra hoy ante los malacitanos, solo ha logrado 6 puntos de 15 posibles. Un balance discreto para un Eibar candidato a estar en lo más alto de la tabla.

El calendario sube la exigencia del Eibar en esta segunda parte de la primera vuelta. El equipo azulgrana todavía tiene que enfrentarse a los tres primeros clasificados en los nueve partidos que quedan para llegar al ecuador de la temporada. Empezando el próximo domingo en Las Palmas, luego estarían Alavés y Burgos en las próximas semanas. Especialmente noviembre se presenta exigente, muy exigente. Cabe citar que el choque con el Burgos es en diciembre, pero la cercanía de las fechas es un añadido a lo que venimos refiriendo. Tras jugar en Málaga, el miércoles día 2 a las 19.00 horas se presenta el Lugo en Ipurua, es un partido intersemanal antes de visitar a Las Palmas, un obstáculo más en un camino empedrado por aquello de la igualdad y la necesidad de no errar. Y, por medio, el domingo 13 de noviembre, una semana antes de recibir al Alavés, el cuadro de Garitano debe jugar la primera eliminatoria de la Copa ante Las Rozas, a partir 12.00 horas, en las instalaciones de Navalcarbón.

El Eibar sólo se ha enfrentado a Granada, Sporting y Albacete si mira a la clasificación de los diez primeros colocados. Cartagena, cuarto, Levante y Huesca, séptimo y décimo, son otros de los tres equipos que se cruzarán con el equipo de Garitano en lo que queda de primera vuelta. Restan nueve jornadas para llegar al ecuador de la liga regular, nueve rivales que son: Málaga, Lugo, Las Palmas, Alavés, Cartagena, Huesca, Burgos, Oviedo y Levante. Todo está muy apretado, pero deberían empezar a abrirse diferencias en lo que queda de primera vuelta y el Eibar está obligado a subir su nivel, sobre todo fuera de casa, si quiere mantenerse en la pelea por estar en lo más alto. Hasta ahora le ha servido para estar en posiciones de playoffs, aunque no es suficiente si quiere estar peleando por el ascenso directo y debe empezar a encadenar triunfos con más continuidad, hasta ahora no lo ha conseguido, no ha sabido sumar dos victorias consecutivas y su marcha está marcada por la irregularidad. De aquí al 18 de diciembre, fecha en la que se cerrará la primera vuelta, en casa del Levante, tiene el Eibar un calendario temible destacando su alto nivel de exigencia.

El Eibar aún debe jugar contra los tres primeros de aquí al ecuador de la liga: Las Palmas, Alavés y BurgosEn noviembre, se enfrenta al Lugo, Las Palmas, Alavés y Cartagena y, por medio, la Copa frente a Las RozasEn diciembre, espera los compromisos con Huesca, Burgos, Oviedo y Levante, para dar carpetazo a la primera vuelta