S.D. Eibar

La extraña habilidad del Eibar para sacar tajada del mercado veraniego

La presidenta Gorostiza, el entrenador Mendilibar y el director deportivo Garagarza. / MIKEL ASKASIBAR
La presidenta Gorostiza, el entrenador Mendilibar y el director deportivo Garagarza. / MIKEL ASKASIBAR

Además de realizar ventas estratégicas presume de anticiparse para cazar gangas y de conocer a fondo la oferta existente en Segunda

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

El Eibar no es de los que echan la casa por la ventana a la hora de fichar; al contrario. A lo largo de sus cinco temporadas en Primera, el club armero ha ido adquiriendo la extraña habilidad de obtener beneficio de un mercado veraniego en el que casi todos sus rivales tiran de chequera para reforzar sus plantillas.

Este año va camino de batir todos los récords en ese sentido, puesto que tras concretar el traspaso de Joan Jordán al Sevilla por cerca de 13 millones de euros, de los que hay que restar los dos que tendrá que abonar al Espanyol, sumado al millón obtenido por la venta de Hervías al Valladolid nada más concluir la campaña, el superávit acumulado ronda los siete millones. Una cifra que se elevará a 11 en cuanto el Barcelona haga efectiva la recompra de Cucurella por los cuatro millones establecidos en el acuerdo. Un negocio de lo más suculento que se basa en anticiparse para cazar los 'chollos' y conocer a fondo el mercado de Segunda.

Así mientras el recién ascendido Osasuna ya ha realizado un desembolso de 11 millones en retener a dos jugadores y en fichar a otros tres, los únicos gastos de la entidad armera se reducen a los tres 'kilos' que se ha comprometido a pagar a la UD Las Palmas por la adquisición obligatoria de Pedro Bigas y los dos que ha abonado al club barcelonés tras ejercer la opción de compra de Cucurella.

En las anteriores campañas el club también ingresó más de lo que gastó en fichajes

El resto de las altas que se han producido, es decir la vuelta de Yoel, José Antonio Martínez, Nano y Elgezabal no han supuesto coste alguno porque retornan de sus respectivas cesiones, y tampoco ha tenido que pagar nada para hacerse con los servicios de Álvaro Tejero, que llega gratis procedente del Real Madrid, que se ha reservado el 50% de los derechos de una futura venta.

Tampoco ha aflojado ni un euro para atar desde hace ya unos meses al central Esteban Burgos, cuyo fichaje se anunciará el próximo 1 de julio, puesto que el contrato que unía al argentino con el Alcorcón expira mañana.

La destreza para ingresar más de lo que se gasta no se circunscribe solo a esta temporada. De hecho, comenzó hace ahora dos años, cuando el Eibar vendió a Florian Lejeune al Newcastle por 12 millones, después de haber pagado 1,5 por él al Manchester City solo un año antes. Tras esa fructífera operación, la entidad azulgrana invirtió 700.000 en comprar de urgencia a Dmitrovic tras la lesión de Yoel Rodríguez, destinó otro para adquirir a Jordán y pagó más de cuatro al Sporting de Lisboa por Paulo Oliveira, que sigue siendo el fichaje más caro. A la cuenta de gastos habría que sumarle también los 750.000 que se abonaron al Valencia para quedarse en propiedad con Yoel, mientras que Cote, Charles llegaron gratis, al igual que ocurriría en el mercado invernal con Diop.

El año pasado, el Eibar compró a Sergio Álvarez por cuatro millones al Sporting de Gijón y apoquinó otros dos al Mainz alemán por De Blasis, mientras que vendió a Alejo al Getafe por cuatro millones, sacó tres por Capa tras su marcha al Athletic y traspasó a Bebé al Rayo Vallecano por cerca de 400.000.

Mínimo tres fichajes más

Obviamente, queda mucho verano y varias adquisiciones más por completar, ya que Mendilibar necesitará un mediocentro que cubra la vacante dejada por Jordán, así como al menos un extremo que ocupe el puesto que Cucurella dejará libre, y un delantero que complete la terna de atacantes junto a Enrich, Kike García y Charles.

Más