SD Eibar

Esteban Burgos se une al grupo mes y medio después

L. G.EIBAR

La segunda sesión preparatoria del choque ante el Atlético de Madrid deparó el regreso de Esteban Burgos a la dinámica de grupo, algo que no se producía desde que el pasado 15 de julio recayó de una dolencia en el tobillo que arrastraba desde que cayó lesionado en la recta final de la pasada campaña cuando militaba en el Alcorcón de segunda. Tras las diferentes pruebas médicas realizadas, el Eibar optó entonces por aplicarle un tratamiento conservador al central argentino, una de las grandes esperanzas del club para lograr ahora la solidez defensiva que no se consiguió alcanzar en la pasada campaña.

Pese a que se perdió los diez partidos amistosos disputados en pretemporada, las molestias en su tobillo remitieron, pero la mala fortuna quiso que el de Salta cayera víctima de otra lesión, en este caso muscular. Ocurrió en un entrenamiento llevado a cabo el pasado 6 de agosto, cuando el argentino se retiró tras sufrir un pinchazo que resultó ser una rotura de fibras en el recto anterior del cuádriceps derecho que hipotecaba su posible reaparición de cara al inicio de la competición liguera.

Tras un arduo trabajo de varias semanas con el readaptador, Burgos se incorporó ayer a la dinámica de grupo y participó incluso en los exigentes partidillos en los que no hay ni tregua ni piedad. Sin embargo, el defensa sudamericano sabe que le queda por realizar una pequeña pretemporada para poder equiparar su ritmo al del resto de sus compañeros, por lo que no parece probable que vaya a estar disponible de cara al duelo en el Wanda Metropolitano. Afortunadamente para él, llega un parón que le permitirá ir recortando los plazos para su vuelta.