Eibar

El último hito que le queda por conquistar

Enrich, De Blasis, Bigas, Rubén Peña, Cardona, Sergio Álvarez y Jordán cargan con una portería en un entrenamiento en Atxabalpe. / MORQUECHO
Enrich, De Blasis, Bigas, Rubén Peña, Cardona, Sergio Álvarez y Jordán cargan con una portería en un entrenamiento en Atxabalpe. / MORQUECHO

El Eibar busca acabar con el pleno de derrotas sufridas ante el Barça, el único grande ante el que no ha puntuado | El conjunto de Mendilibar quiere mostrar su versión más valiente pese a los malos precedentes que le acompañan

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ EIBAR.

El Eibar va a por el más difícil todavía. El Barcelona es el único muro de carga que le queda por derribar al conjunto armero, que ha viajado hasta la Ciudad Condal convencido de que tiene la maquinaria necesaria para echarlo abajo. Su confianza se basa en ese juego valiente y ambicioso que ha venido desplegando desde que el pasado 24 de noviembre se impusiera por primera vez al Real Madrid, el penúltimo reto que le quedaba por conquistar. Todos y cada uno de los enfrentamientos ante los culés se han saldado con un pleno de derrotas al que el Eibar pretende dar carpetazo para, al mismo tiempo, cortar la racha de cinco partidos consecutivos sin conocer la victoria.

No hay nada que perder, porque pocos, por no decir ninguno, acuden al Camp Nou convencidos de poder salir de allí triunfantes, pero dado lo imprevisible que está resultando esta temporada, no hay que descartar la posibilidad de que se produzca una sorpresa. Ya la dio el Leganés en Butarque al mandar de vacío a los culés de vuelta a casa, y también Girona, Athletic y sobre todo el Betis también consiguieron asaltar el coliseo blaugrana. Los de Valverde son los mejores, los más regulares del campeonato, pero no son infalibles, y el Eibar ya no cree en la existencia de imposibles.

Para luchar contra la lógica, Mendilibar, que cumplirá su segundo y último partido de sanción, se lleva a todos los habituales salvo a Charles y Ramis, que como era de esperar se han quedado en casa para recuperarse de sus respectivas dolencias. Sus plazas en la lista las han ocupado Pere Milla, inédito desde la sexta jornada ante el Espanyol, y Marc Cardona, que al menos estará en el banquillo en su vuelta a casa tras haber sido cedido en verano por el Barcelona. No tendrán ese privilegio Pablo Hervías y Calavera, los dos jugadores descartados por decisión técnica.

La ausencia del delantero brasileño podría propiciar el retorno a la titularidad de Kike García, aunque también cabe la posibilidad de que el técnico armero opte por reforzar el centro del campo dando entrada a Escalante junto a Diop, lo que propiciaría que Jordán, uno de los destacados esta campaña, adelante su posición a la media punta, donde ha solido ofrecer su mejor rendimiento.

Riesgo seguirá bajo palos

Los que sí parece que se mantendrán en el once son Asier Riesgo, que en el choque ante el Villarreal se ganó a pulso un voto de confianza, y Marc Cucurella, que sueña con repetir ante el equipo en el que se formó una actuación similar a la que protagonizó ante el Real Madrid, en la que repartió las tres asistencias del triunfo por 3-0.

La empresa es complicada, eso es innegable, el Barcelona solo ha perdido un partido en casa, donde ha marcado 30 goles y ha recibido 12 en nueve encuentros, pero el Eibar se ve capacitado para luchar con las estadísticas que tiene en su contra. Se verá un Eibar osado y sin complejos. Eso es lo que anticipa al menos el ayudante de Mendilibar, Andoni Azkargorta. «Venimos de hacer unas buenas semanas de entrenamiento y el equipo llega bien para competir en el Camp Nou. Estamos preparados para competir, creo que cada temporada damos un paso más contra equipos grandes, y vamos a trabajar para traer algo positivo».

La entidad del rival no va a hacer, a su juicio, que el Eibar modifique su personalidad. «Nosotros no vamos a cambiar la forma de jugar. Tenemos un estilo, somos atrevidos, y no vamos a cambiarlo».

Azkargorta admite no tener la receta para parar a Messi, pero sí la esperanza de que el astro argentino y el resto de sus compañeros no tengan un buen día. «Es el mejor. Lleva más de diez años al más alto nivel, domina todo, su juego se ha adaptado. El daño que hace con la velocidad que tiene, muy pocos lo pueden hacer». Los armeros «ya saben lo que les viene, pero estamos preparados para plantarles cara».

Más

 

Fotos

Vídeos