Los jugadores del Eibar celebran uno de los goles marcados este miércoles en Tenerife. / CARLOS GIL

Tenerife 1-Eibar 2 Una más que oportuna alegría copera

Los tantos de Quique y Expósito permiten al Eibar salir victorioso de nuevo de Tenerife para figurar en el bombo de los dieciseisavos de final

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ Eibar

El Eibar estará en el bombo del sorteo de la siguiente ronda de la Copa tras superar a un Tenerife que llegó a soñar con forzar la prórroga hasta que un gol de bandera de Expósito con un impecable lanzamiento directo de una falta desde el lateral le despertó de un sopapo. Una alegría copera que llega cuando más lo necesitaba el conjunto azulgrana, que tras el empate cedido en casa ante el Málaga había encadenado por primera vez dos jornadas ligueras consecutivas sin ganar después del bache que sufrió al comienzo de la campaña.

Todo un baño de autoestima que, sin duda, les hará olvidar el farragoso viaje que provocó que la expedición armera llegara a su hotel en Tenerife a las cinco de la mañana, después de tener que desplazarse hasta Zaragoza para viajar desde allí, debido a que el avión que les iba a llevar desde Noain a Tenerife no pudo aterrizar en el aeropuerto irunidarra.

Comandado por un Yanis motivado por revertir su situación en la Liga, los eibarreses encauzaron su pase a la siguiente ronda antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora. En realidad fue una doble reivindicación, ya que fue Quique González, otro de los jugadores que apenas están contando para Garitano, quien empujó al fondo de la red el excelente servicio que le puso en bandeja el extremo franco-argelino.

Pero aún quedaba por ver la reacción de un cuadro local, que llegó segunda mitad, pese a que el técnico realizó un triple cambio para tratar de evitarlo, prescindiendo entre otros del jugador del filial Álvaro Roncal, que actuó como titular en el lateral derecho.

Sus temores estaban más que justificados, puesto que el tanto tinerfeño que se venía oliendo a leguas desde el inicio de la reanudación llegó solo dos minutos después de que el árbitro anulara un remate de Apeh a la salida de una falta.

Sergio González, en cambio, sí llevó la esperanza a una grada que solo diez minutos después se quedó boquiabierta ante el espectacular gol de Expósito. Sin embargo, no habría servido para ganar de no ser porque el colegiado echó un buen capote al invalidar otro tanto de un desesperado Apeh, por otro fuera de juego que en esta ocasión fue bastante más discutible.