S.D. Eibar

Hervías entra en el once

Entrenamiento del Eibar de hace unos días en Atxabalpe. /Morquecho
Entrenamiento del Eibar de hace unos días en Atxabalpe. / Morquecho

El Eibar sale con Dmitrovic, Cote, Bigas, Ramis, Peña, Diop, S. Álvarez, Hervías, Orellana, Kike García y Sergi Enrich

L. G. EIBAR.

El Eibar saca brillo a su armadura para repeler el letal ataque de un Sevilla, que de las críticas recibidas tras haber enlazado tres partidos seguidos sin ganar, entre ellos la derrota en el derbi ante el Betis, a vapulear a todos los rivales que se topa en el camino. Le endosó una manita al Standard de Lieja (5-1) en la Liga Europea, goleó al Levante en Valencia (2-6) y hace tres días zarandeó al Real Madrid en la capital hispalense (3-0). En total, 14 goles que infunden respeto, pero en ningún caso miedo a un cuadro armero que quiere seguir blindando Ipurua después de los dos triunfos seguidos firmados ante la Real y Leganés.

En su tercer partido en siete días, José Luis Mendilibar volverá a reconfigurar su once con la inclusión de varios jugadores que reservó en Cornellá precisamente para que estuvieran frescos de cara a esta importante cita. El de Zaldibar, que debe lamentar la baja de Escalante debido a una hernia cuyo alcance está aún por determinar y la ausencia por precaución de Cardona, con un golpe en el hombro, ha incluido en la lista inicial de 20 efectivos a Jordi Calavera, recuperado de las molestias musculares que le han tenido apartado del equipo durante prácticamente un mes.

Pese al potencial que está mostrando su rival, el entrenador armero confía en que el efecto Ipurua se imponga en un campeonato que se está mostrando de lo más imprevisible, después de que el Leganés, que mostró poco o nada aquí, fuera capaz de ganar al Barcelona. «Nunca sabes contra quién vas a sacar puntos. El Sevilla anda muy bien, sacando puntos... pero les seguimos de cerca. El partido es en nuestra casa y pienso que los últimos partidos aquí hemos estado bien en defensa», afirma.

El Eibar se maneja casi de memoria en Ipurua, donde ya goleó al Sevilla hace poco más de siete meses. «Siempre sumas más puntos en casa que fuera. Aquí juegas con las ideas más claras. Aquí nos sale solo ya, independientemente de quién esté delante. Queremos hacer nuestro partido, no el suyo», remarcó.

Él confía en los suyos y espera que sus pupilos también salgan convencidos de sus posibilidades. «Espero que los jugadores crean en lo que hacemos. No es fácil, porque el Sevilla es un gran equipo, con unos carriles que son ofensivos, pero dejarán espacios y tenemos que ser capaces de aprovecharlos», concluyó.

 

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