S.D. Eibar

El Eibar se resiste a que Calavera se marche al Sporting de Gijón

Jordi Calavera conduce un balón durante un entrenamiento del Eibar./ASKASIBAR
Jordi Calavera conduce un balón durante un entrenamiento del Eibar. / ASKASIBAR

El lateral catalán ha sido tanteado por los astures, pero el club armero no quiere desprenderse del defensa porque está justo de efectivos

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZEIBAR.

El mercado comienza a animarse y con ello también se altera la tranquilidad que se respiraba en la S.D. Eibar, que podría ver trastocados los planes que tenía para conformar su defensa. Y es que, aunque tras las renovaciones de Ramis y Bigas y el retorno de José Antonio Martínez de su cesión en el Granada es la línea más completa del plantel, aún pueden darse sorpresas que le obliguen a tener que realizar modificaciones. Una de las amenazas llega desde el Sporting de Gijón, que busca un sustituto para el portugués André Geraldes y vuelve a ver a Jordi Calavera como su mejor opción después de la gran campaña que el tarraconense realizó cuando militó allí en calidad de prestado por los armeros.

El tarraconense no ha desdeñado el ofrecimiento porque sabe que aquí tiene la puerta de la titularidad prácticamente cerrada ante la presencia de Rubén Peña y que allí contó con la total confianza de José Alberto López, el técnico que sustituyó en noviembre a Rubén Baraja.

Sin embargo, al jugador le quedan otros dos años más de contrato con el Eibar y es, por tanto, la entidad armera la que tiene la sartén por el mango en este asunto. Según fuentes consultadas, en la dirección deportiva no están por la labor de dejar marchar al lateral porque están justos de efectivos en esa posición. Además, se mantienen expectantes ante lo que pueda ocurrir con Rubén Peña, uno de los armeros que más ha estado en el candelero tras completar un excelente campeonato hasta que cayó lesionado en la recta final de la plantilla.

Jordi Calavera

DNI:
Nació el 2 de agosto de 1995 en Cabra del Campo, Tarragona. Tiene 23 años.
Inicios:
Se forjó en la cantera del Nàstic de Tarragona, con el que llegó a debutar en Segunda División con 20 años.
Llegada al Eibar:
Allí fue descubierto por Fran Garagarza, que en marzo de 2016 lo fichó como fidelizado, aunque ese mismo año fue cedido al Lugo, donde disputó 40 partidos en Segunda y marcó dos goles, mientras que el año pasado jugó prestado en el Sporting, acumulando otros 32 partidos y un gol. La última temporada solo ha dispuesto de un minuto en el Eibar debido a las lesiones.

Tampoco hay que olvidar que, salvo que se concrete una venta de Joan Jordán que el club se está resistiendo a hacer, el cuadro eibarrés seguiría muy limitado por el tope salarial y eso le fuerza a contar con una serie de jugadores con fichas bajas, y la de Calavera es una de ellas.

El dinero, o más bien la falta de efectivo, también es un problema para el Sporting, que tras quedarse de nuevo sin el ansiado retorno a Primera División, se verá obligado a realizar un importante ajuste económico para afrontar su próximo curso en Segunda.

Su pretensión de ampliar la cesión del luso André Geraldes se ha frustrado porque el Sporting de Lisboa ha rechazado la propuesta de los gijoneses debido a que han recibido mejores ofertas por el defensa y sus opciones de hacer caja son también reducidas. La principal baza para lograr un ingreso considerable sería vender al delantero serbio Uros Durdevic, que en su primera campaña en Mareo ha aportado 11 goles, pero precisamente por el rendimiento ofrecido no quieren perderlo porque eso supondría también despedirse de gran parte de las opciones de luchar por el ascenso.

Sus alternativas más viables pasarían entonces por sacar tajada con sus porteros, Diego Mariño, y el canterano Dani Martín, dos de los jugadores blanquirrojos con mejor cartel. El Sporting amplió el contrato del gallego el año pasado hasta el 2022 y, aunque no se dio a conocer su cláusula, todo apunta a que es superior a la que tiene fijada el joven portero gijonés de 20 años, que se eleva hasta los seis millones.

Como es lógico, la entidad asturiana no quiere malvenderlos. Podría estar dispuesta a negociar una rebaja en el caso de Mariño, muy bien considerado por varios clubes incluso de Primera, pero nunca reducirían el precio por Martín, una de las joyas de Mareo, suplente de Unai Simón en la selección sub 21.

Lo quieren cedido o gratis

Pagar un traspaso está fuera de su alcance, por lo que la única posibilidad plausible sería lograr la cesión de Jordi Calavera o que el jugador lograra hacerse con la carta de libertad, dos opciones prácticamente inviables, toda vez que cederlo obligaría al Eibar a buscar un lateral para cubrir su plaza y, obviamente no tiene ninguna intención de regalarle la libertad después de la inversión realizada en él durante sus dos años de cesión en el Lugo y Sporting y en esta pasada temporada que se ha pasado prácticamente en blanco por culpa de las lesiones.

Acosado por la mala suerte

En la temporada en la que por fin había logrado que José Luis Mendilibar le reservara una plaza en su reducido plantel, el tarraconense de 23 años no ha podido tener peor suerte en el año de su salto a Primera. El mal fario de Calavera comenzó hace ahora casi un año, cuando unos problemas musculares le obligaron a retirarse pasada la media hora del primer amistoso de pretemporada ante el Tudela en Atxabalpe. Llegó a viajar a Kossen para hacer grupo con el resto de la plantilla, pero no logró entrar en el equipo hasta que llegó la primera eliminatoria de la Copa del Rey, precisamente ante el Sporting.

Su alegría apenas duró un minuto, lo que tardó en romperse el cuádriceps de su pierna izquierda, una lesión que le apartó por completo de la rutina de trabajo y de la posibilidad de jugar hasta que a falta de tres jornadas para el final del campeonato, el entrenador de Zaldibar le regaló un minuto ante el Betis en Ipurua para que al menos el catalán pudiera decir que ha debutado en la máxima categoría.