PRESENCIAS Y AUSENCIAS EN TIEMPOS DE RETOQUES

Letizia Gómez
LETIZIA GÓMEZ

El día de Reyes siempre suele venir cargado de ilusión por ver lo que se esconde bajo el papel de regalo. La alegría se desborda cuando al romperlo con impaciencia encuentras lo que habías pedido, y así es como debe sentirse Marko Dmitrovic al ver que en su calcetín estaba su ansiada vuelta al equipo tras más de un mes de ausencia por una pubalgia que le ha tenido casi toda la primera vuelta a medio gas.

Pero, ¿quién no ha experimentado la decepción de encontrar con que sus Majestades solo han dejado unas zapatillas de casa y un trozo de carbón? Más o menos esto es lo que les ha vuelto a pasar a Pablo Hervías y Pere Milla, que una vez más se han quedado fuera de los planes que Mendilibar ha trazado para el partido de este mediodía.

Difícilmente podían esperar otra cosa, porque es lo que les viene sucediendo prácticamente desde que arrancó el campeonato y en mayor medida desde que el Eibar incorporó al argentino De Blasis y, en especial, desde que el técnico descubrió que Cucurella le podía aportar mucha guindilla de la picante en el extremo.

Con Orellana inamovible y a la espera del ansiado retorno de Pedro León es obvio que ninguno de los dos va a catar minutos en una segunda vuelta que siempre es más exigente, por lo que se impone tomar decisiones al respecto.

Es tiempo de hacer retoques y de corregir aquello que no convence. El Eibar necesita que todos sus efectivos aporten y estos dos jóvenes necesitan jugar para no quedarse todo un campeonato en blanco. Los dos retornaron a Ipurua tras sus cesiones dejando una grata sensación en los clubes en los que actuaron y hay varios equipos más que, sin duda, les acogerían gustosos en sus filas.

El único problema que hay en este sentido es que el Eibar no se ahorraría una gran cantidad por librarse de estas dos fichas y que su tope salarial está tan cogido con pinzas que tampoco podría realizar un fichaje de relevancia con lo que le queda. Tampoco está tan claro que la entidad armera vaya a salir a por alguna posible ganga al mercado invernal, porque aunque se deshiciera de estos dos efectivos, seguiría teniendo todas sus líneas cubiertas gracias a la polivalencia de muchos de sus jugadores.