Los puntos que hay que ganar

Los puntos que hay que ganar
J.A. REMENTERIA

El Eibar se hizo con tres puntos fundamentales en su afán de ir creciendo. Lo consiguió ante un rival, a priori, de su particular liga. Son estos a los rivales que hay que ganar. El punto logrado en el Wanda, histórico, supo mejor en la tarde de ayer a costa del colista Leganés. El Eibar sigue en su camino, no renuncia a estar al máximo nivel.

El Leganés es uno de los equipos de esa pugna en la que está el Eibar por mantener su hábitat en Primera, y es de esos rivales a los que los armeros no pueden conceder absolutamente nada, ni el más mínimo respiro. «Si no cometemos errores, tendremos muchas posibilidades de ganar, temo sobre todo nuestros errores. Echo en falta esta temporada un partido sin errores, espero que mañana sea el primero». Estas palabras de Mendilibar en la víspera reflejan una de las máximas del técnico de Zaldibar.

Es una verdad irrefutable que en Primera quien comete un error le pesa como una auténtica losa y que el margen para repararlo es muy pequeño, y muy especialmente para el Eibar. Cada uno conoce las virtudes y defectos de su casa. El entrenador vizcaíno sabe de lo que habla. «Tenemos que salir a muerte a por ellos desde el primer minuto», este era otro de los mensajes lanzados desde el banquillo. El Eibar tiene que tener mentalidad ganadora desde el momento en el que entra al vestuario, en el momento que salta a calentar y hasta el pitido final. No hay más.

Empezando ayer con el cuadro 'pepinero', viajando el martes a Barcelona donde le espera el Espanyol, y recibiendo el próximo sábado en Ipurua al Sevilla, el Eibar afronta estos días un 'trail running' exigente para el que hay que estar preparado, sin olvidar que para emprenderlo hay que hacerlo con el máximo de garantías físicas y psicológicas. No le quedará a Mendilibar otro remedio que sacar lo máximo a todos las rotaciones que someterá a su plantilla en la que tiene plena confianza, porque está hecha a su imagen y semejanza.

Ya de entrada, Mendilibar nos presentó en su once varias novedades: Ramis, en defensa; Hervías, en en la línea ofensiva, situado en la banda derecha; y, por último, Kike García, que no estuvo ni la pasada jornada ante el Atlético de Madrid ni contra la Real, y que esta vez acompañó arriba a Enrich. Sin pasar por alto la vuelta de Escalante haciendo pareja con Diop en el pivote. Salieron de la titularidad Jordán, Sergio Álvarez y Arbilla, en el banquillo, y se quedó sin citar Marc Cardona.

Pero, sin duda alguna, la expectativa entre la parroquia armera fue generada por la presencia de Pablo Hervías en el once, que era por primera vez titular. Se espera mucho de este futbolista, que tiene que seguir asimilando aquellas indicaciones que le realiza su entrenador. Tuvo detalles y se le vio atrevido, aunque le faltó acierto en sus asistencias. Mendilibar trabaja para que la ejecución y la resolución se aproxime a la perfección, ya que es una ineludible obligación.

Kike García, hombre de área

El rival se presentaba con la necesidad de dar un giro total a su mal comienzo, colista con un punto y sin identidad adquirida. Además, Ipurua es un campo de esos llamados malditos para el conjunto de Pellegrino en la máxima categoría, que en sus dos anteriores visitas había perdido y, ayer, una vez más, claudicaron.

El Eibar salió con la idea de anular a un rival muy necesitado. Enrich pudo abrir el marcador en una jugada en la que mostró su instinto dentro del área, pero su balón se estrelló en el larguero. El dominio fue del Eibar durante la primera mitad, haciendo la 'guerra' en el campo del Leganés, presionando lo indecible y no dando opciones. Fue fiel a su entrenador, buscó las bandas, y controló el centro del campo.

No obstante, Dmitrovic al filo de la media hora tuvo que emplearse a fondo enviando a córner un remate de cabeza de Nyom que metió el miedo en el cuerpo. Cualquier decisión mal tomada puede tener consecuencias desagradables. Esta jugada fue un ejemplo. Córner mal defendido, disgusto correspondiente. El guardameta armero, otra vez providencial. El Eibar no bajó la guardia, siguió presionando y metiendo en su área a los madrileños. Fue un empeño infructuoso, ya que se veía incapaz de romper el muro tejido por Pellegrino, ni con acciones por dentro ni con balones al área procedentes de las bandas. Al descanso, el cero a cero era ineludible, pero se esperaba que el espectáculo cambiase en el segundo acto.

Al poco de salir de vestuarios llegó el gol de Kike García tras un soberbio remate de Enrich al larguero a pase de De Blasis, en una jugada de una belleza extraordinaria en la que hay que poner una nota alta a la asistencia del argentino. García, como buen hombre de área que es, aprovechó el rechace para poner a su equipo por delante. El Eibar sujetó a un Leganés que era previsible en todas sus acciones. La confianza y la circunstancia de llevar ventaja dio poso a los entrenados por Mendilibar, que cuajaron una actuación bastante seria. El voluntarioso Hervías dejó paso a Orellana, que volvía tras una lesión, y Jordán ocupó el lugar del goleador Kike García, que salió lesionado tras protagonizar otra clara jugada de gol que se fue al limbo.

El cuadro azulgran hizo lo que tenía que hacer. Empezó bien el periplo de tres partidos en una semana. Tres puntos de oro para empezar una sucesión de duelos en la que los armeros pueden dar un golpe encima de la mesa. El Eibar sabe lo que quiere. Tres jornadas consecutivas con dos victorias y un empate no son poca cosa. Ahora, en la zona tranquila, se puede mirar hacia arriba.

 

Fotos

Vídeos