Luca Zidane, en un encuentro con el Real Madrid en 2019. / AFP

S. D. Eibar Rearma su puerta de camino a Butarque

El Eibar ficha al meta Luca Zidane pese a no dar salida a los dos porteros que ya tiene y se queda sin incorporar al sustituto de Expósito

LETIZIA GÓMEZ
LETIZIA GÓMEZ

Los últimos días de mercado de fichajes suelen ser, salvo en contadas ocasiones, todo un carrusel de emociones en el Eibar, y ayer no fue una excepción. Aunque no hubo que esperar a última hora como en años precedentes, la tarde previa al cuarto partido del campeonato para el equipo armero en Leganés dio para que en un giro inexplicable de los acontecimientos, el club armero anunciara la incorporación del portero Luca Zidane, una posición ya cubierta con Yoel y Cantero, mientras que se quedó sin ocupar la vacante dejada por Edu Expósito en la media punta.

Los rumores sobre la llegada de uno de los hijos del histórico exjugador y exentrenador francés Zinedine Zidane saltaron cuando fue visto en la clínica IMQ de Zorrozaurre pasando el reconocimiento médico, aunque también se barajaba la posibilidad de que recalara en el Alavés.

Pero el Eibar acabó con la intriga a media tarde, cuando comunicó que el joven guardameta de 24 años llegaba libre hasta 2024 tras haberse desvinculado del Rayo Vallecano, donde ha pasado sin pena ni gloria los dos últimos años.

Quedaba por desvelar entonces quién de los dos porteros que ya tenía el Eibar en nómina iba a dejar su plaza libre pero, para sorpresa de propios y extraños, la entidad azulgrana no solo no anunció la salida de ninguno de ellos, sino que tampoco cerró ninguna incorporación para reforzar la parcela atacante con un futbolista que pudiera jugar de enganche entre la medular y la delantera, como el propio César Palacios había asegurado en varias ocasiones que hacía falta.

Sin Venancio y Vadillo

Todo esto ocurría mientras los 21 convocados por Gaizka Garitano, entre los que se encontraban Yoel y Cantero, pero no los lesionados Venancio y Vadillo, emprendían viaje hacia Butarque para afrontar el segundo partido a domicilio de la temporada ante el Leganés de Imanol Idiakez, un rival herido que cuenta sus partidos por derrotas.

Tras la gran sensación ofrecida ante la Ponferradina y dado que Venancio no se ha recuperado de sus problemas físicos, lo lógico sería que Gaizka Garitano repitiera el mismo once que pasó por encima de los bercianos durante gran parte del choque, es decir, con Aketxe actuando de mediapunta, como ya hiciera el año pasado en Girona cuando Expósito cayó lesionado.

Sin embargo, eso supondría dejar en el banquillo a Javi Muñoz, que ocupó esa demarcación en los dos primeros choques hasta que su expulsión en Villarreal le obligó a perderse la cita ante los leoneses en Ipurua, o relegar al banquillo a Matheus, que parece asentado como pareja de Sergio.

El que se antoja inamovible es Blanco-Leschuk, que acumula ya dos goles en dos jornadas, propiciando que el Eibar haya sumado cuatro de los siete puntos que le han catapultado a la zona alta de la tabla, a solo dos puntos del único equipo que ha hecho pleno de victorias, el Granada, precisamente el próximo rival en visitar el estadio armero, el lunes 12 de septiembre, también a las 21.00 horas, como en Butarque.