Dmitrovic y Arbilla se lamentan tras el gol de Carlos Soler. / EFE

Descenso a Segunda

Fin del sueño para el Eibar siete años después

La derrota en Valencia y los resultados de sus rivales condenan a los armeros a Segunda División

Ion M. Taus
ION M. TAUS

El Eibar ya es equipo de Segunda División. La derrota ante el Valencia en Mestalla condena a los armeros, que se quedan sin opciones para la última jornada y se convierte en el primer equipo de laLiga en consumar su descenso. Lamentablemente, su vida dependía de que otros perdiesen la suya, y sus rivales no fallaron, por lo que la tarde de transistores con las emociones a flor de piel finalizó con la peor noticia posible.

Las principales esperanzas de los eibarreses estaban depositadas en que el Huesca cayese derrotado en el feudo del Betis, para que, con un hipotético empate a 33 puntos, eibarreses y oscenses se lo tuvieran que jugar todo en una úlñtima jornada no apta para cardíacos. El Betis cumplió derrotando al Huesca, pero la goleada recibida por los armeros en Mestalla borró de un plumazo todas las esperanzas.

De esta manera el Eibar despierta de forma abrupta del sueño que comenzó el 24 de agosto de 2014 con un histórico derbi ante la Real Sociedad en Ipurua. Lo que en un principio pareció ser una aventura ilusionante que solo duraría una temporada se ha convertido en una maravillosa travesía de siete años a la que no se quuería poner fin. Aquella salvación in extremis en los juzgados gracias al descenso administrativo del Elche permitió que el club armero aprovechara su prolongada estancia en Primera para escribir con letras de oro los mejores pasajes de su historia en la máxima categoría, inaugurada con el espectacular gol de Javi Lara.

Entre los muchos recuerdos que han quedado grabados en la memoria desde entonces brilla por encima de todos el triunfo obtenido por el Eibar ante el Real Madrid el 24 de noviembre de 2018, una fecha memorable en la que los tres goles anotados por Escalante, Enrich y Kike García dieron la vuelta al mundo. Las fiestas vividas antes, durante y después de cada derbi, remontadas históricas como la vivida ante el Sevilla (3-2) hace dos años o las goleadas firmadas ante el Betis (5-0), Sevilla (5-1) o ante el mismo Valencia en su propio estadio (0-4) son ya imborrables. Y cómo no incluir en esta rápida relación de gestas el empate que la escuadra eibarresa consiguió por primera vez en sus 81 años de existencia en el Camp Nou (1-1), una de las escasas alegrías que ha deparado esta sufrida temporada.